La ruptura profesional de Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero el pasado diciembre fue del todo inesperada. Con el fin de este vínculo se acabó una era, un tándem que formaban como entrenador y jugador en el que parecía que todo encajaba a la perfección. De hecho, los números hablaban por sí solos: 24 títulos, 6 de ellos Grand Slam. Al comunicar su decisión, intercambiaron mensajes en buenos términos, marcados por la gratitud por todo lo vivido, pero la victoria del tenista murciano en el Open de Australia en enero marcó un punto de inflexión. Y es que Juanki dejó de seguirle en redes sociales. Este movimiento generó un gran revuelo, despertó muchas incógnitas que ha querido despejar.
Retirado de la competición desde 2012, Juan Carlos Ferrero nunca se ha alejado del tenis. Fundó su propia academia, ha puesto en marcha negocios vinculados al deporte, ha ejercido como comentarista y también ha compartido su experiencia con nuevas generaciones, desde Garbiñe Muguruza a Carlos Alcaraz. Con este último empezó a trabajar de adolescente y le ha acompañado en su meteórico ascenso, que le ha llevado a ser el número 1 del ranking ATP con solo 22 años. Ha sido parte importante de muchos de sus logros, pero en esta nueva etapa sin el murciano necesita que todo se recoloque.
El extenista ha respondido a la gran pregunta que se hacen todos los seguidores del tenis. ¿Qué ha ocurrido para que le haya eliminado de sus perfiles en esta era en la que las redes son el principal indicador de las relaciones? Su explicación es clara. "No dejé de seguir a Alcaraz por despecho, en absoluto. No sigo a Carlos en Instagram porque necesito un poquito de tiempo, por separar. Si abro Instagram me sale por todas partes en el algoritmo", ha confesado Ferrero durante una entrevista en El Cafelito, programa presentado por Josep Pedrerol.
“Le he vuelto a escribir después de Australia y también después, en Doha. Y también con todo el equipo. Y no tengo ningún problema, además tengo ganas de verlo para poder darle un abrazo, normalizar todo lo que ha pasado y poder jugar al golf si sale. Creo que sí queda una charla pendiente, a mí me gustaría, simplemente por recordar todo lo vivido. Y tomarnos un café tranquilamente, y darnos un abrazo, a mí me encantaría. La tenemos pendiente y se va a hacer”, ha aclarado.
Ferrero, que lleva diez años casado y es padre de tres hijos, también tiene claro qué le diría a Alcaraz si en algún momento le pidiera volver a formar dupla. "Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero hay en algunas películas que sí que lo son... En el fondo de mi corazón no podría decirle que no a Alcaraz", ha confesado el entrenador, que se considera "estricto y meticuloso". También ha repasado su propia carrera profesional y ha explicado que al principio no le resultó fácil gestionar la popularidad e incluso estuvo semanas sin salir de casa tras ganar la Copa Davis, pero el paso de los años le han enseñado a disfrutar de las victorias y del éxito", compartió.
La explicación de Ferrero sobre esa ruptura virtual con Alcaraz llega en un momento clave. Y es que no ha pasado desapercibido el mensaje que se proyecta en un anuncio al que presta su imagen. "Mantén la calma y piensa a largo plazo. Confía en los expertos para alcanzar tus metas. Escucha a los que no te dicen lo que quieres oír, sino lo que necesitas escuchar. Elige a alguien que te ayude a llegar a lo más alto. Así es como se crece", dice una voz en off mientras él aparece jugando al tenis.







