La llegada de Luca y Liah el pasado 20 de enero marcó un antes y un después en la vida de Estela Grande y Juan Iglesias. Desde entonces, la rutina de la pareja se ha transformado por completo y ahora gira en torno a los cuidados de sus dos mellizos. A sus 31 años, la modelo se encuentra en una etapa de “felicidad plena”, volcada en cada pequeño avance de los pequeños y compartiendo con entusiasmo esta nueva aventura familiar. Sin embargo, no todo está siendo sencillo en este primer mes de maternidad. Tras revelar recientemente que había padecido mastitis después del parto, la que fuera participante de GH VIP ha vuelto a utilizar sus redes sociales para sincerarse sobre otra preocupación relacionada con la salud de sus hijos.
Con la naturalidad que la caracteriza, Estela ha compartido que ha detectado señales que podrían apuntar a una intolerancia o alergia alimentaria en Luca y Liah. “Quiero contarlo por si alguien tiene alguna recomendación que me pueda venir bien”, ha explicado a sus seguidores, buscando en ellos orientación y experiencias similares.
La influencer detalló que sus hijos experimentan molestias tras las tomas, lo que ha encendido las alarmas en casa. “Tengo que cambiar mi dieta, tengo que eliminar los productos lácteos porque creemos que los bebés son intolerantes o alérgicos a la proteína de la vaca”, ha declarado, visiblemente afligida. Al parecer, los síntomas son claros: “Tienen ardor, dolor, después de las tomas están incómodos, les duele la tripa”.
Ver a sus bebés atravesar estas incomodidades está siendo especialmente duro para ella. Reconoce que le afecta comprobar que “lo están pasando mal porque tienen mucho dolor”. Por ello, ha decidido ponerse en manos de un especialista en nutrición que le ayude a reorganizar su alimentación sin comprometer su bienestar ni el de los mellizos. La decisión implica prescindir de un grupo de alimentos muy presente en su día a día, algo que no le resulta fácil. “Me está costando quitarme los lácteos de mi dieta porque tomo mucho, me gustan mucho”, admitió la reciente mamá con total honestidad.
Una maternidad sin tregua
Tras un embarazo no exento de contratiempos y marcado por múltiples ingresos hospitalarios, la maternidad no parece dar tregua a Estela Grande. Nada más nacer, uno de sus mellizos tuvo que ser trasladado a la UCI para permanecer bajo observación médica, un momento que la influencer vivió con gran angustia: "Perdí la noción del tiempo, del día y de la noche, el dolor no existía para mí, solo pensaba en pasar el máximo tiempo con los dos”, confesó en aquel entonces, aunque afortunadamente la evolución fue favorable y el pequeño pudo reunirse con su familia a las pocas horas.
Tan solo unos días después, cuando aún se estaba adaptando a la nueva rutina con Luca y Liah en casa, un nuevo contratiempo sobresaltó a la pareja. Uno de los bebés alcanzó los 41 grados de fiebre, una cifra que desató una máxima preoupación al tratarse de un recién nacido, y que les llevó directamente de nuevo a urgencias. El susto fue mayúsculo, pero tras las pruebas y la valoración de los especialistas, el pequeño recibió el tratamiento necesario y pudo volver a casa sano y salvo.
Mientras afronta este nuevo reto con la mayor de las fortalezas, la pareja —con el futbolista del Getafe centrado también en su temporada deportiva— continúa disfrutando intensamente del proceso, convencida de que, con apoyo profesional y paciencia, pronto encontrarán la mejor solución para que Luca y Liah crezcan sanos y tranquilos.









