Chelsy Davy atraviesa una de las etapas más especiales de su vida. La empresaria zimbabuense-británica, conocida mundialmente por haber sido la primera gran novia del príncipe Harry, está embarazada de su tercer hijo. La noticia llegó de forma discreta —como todo en su vida desde hace años— a través de una fotografía publicada en sus redes sociales y posteriormente confirmada por HELLO!, donde se aprecia su avanzado estado de gestación.
La imagen fue tomada durante un desayuno organizado para presentar la nueva Halo Collection de su firma de joyería, Aya. En ella, Chelsy aparece pronunciando un pequeño discurso, radiante y sonriente, mientras luce un elegante vestido azul marino que realza su barriguita. Pero fue una amiga cercana quien publicó la foto original, acompañada del mensaje: “Y la futura mamá más hermosa”. La cuenta oficial de Aya también compartió varias imágenes del evento, en las que la diseñadora aparece impecable, con su larga melena rubia suelta y un maquillaje natural que resaltaba su rostro, y un mensaje de agradecimiento: "Gracias a todos los que nos acompañaron para celebrar el lanzamiento de la colección Halo".
Chelsy, de 40 años, vive este embarazo junto a su marido, el empresario británico Sam Cutmore-Scott, con quien se casó en secreto en 2022. Con la llegada del nuevo bebé, la pareja se convertirá en familia numerosa pues ya tiene a Leo, nacido en 2022, y Chloe, cuya llegada anunció en 2024, también de manera muy discreta. Su estilo de vida reservado se ha convertido en una seña de identidad: la empresaria evita los focos y solo comparte momentos muy seleccionados de su vida personal.
Una vida discreta junto a su marido, Sam Cutmore-Scott
La historia de amor entre Chelsy y Sam fue tan discreta como su enlace. Se casaron en una ceremonia íntima en isla Mauricio, solo cinco meses después del nacimiento de Leo, y en un lugar muy especial para ella desde la infancia. Dos años después de la boda, Chelsy compartió algunas imágenes del enlace, luciendo un vestido boho de lino blanco con detalles de hojas de palmera en beige, comprado en la boutique del hotel el día anterior. “Hice algo en mi lugar favorito”, escribió entonces.
Sam, graduado en Oxford, es director de Bijou Collection, la empresa hotelera familiar, que gestiona varios establecimientos exclusivos, entre ellos un hotel boutique en Norfolk, un castillo en el sur de Francia y una abadía en Buckinghamshire. La pareja divide su vida entre una casa en Chiswick y la costa de Norfolk, donde disfrutan de una vida tranquila junto a sus hijos.
Tras estudiar Económicas y Derecho, Chelsy trabajó como abogada, pero pronto decidió seguir su verdadera pasión: la joyería. Se formó en el Instituto Gemológico de América y en 2016 fundó Aya, una firma inspirada en África, con piezas éticas y artesanales que han conquistado a celebrities y editoriales de moda.
Además, creó Aya Africa, una agencia de viajes de lujo especializada en experiencias exclusivas por distintos países del continente. Su conexión con África es profunda: Chelsy nació en Bulawayo (Zimbabue) y es hija de Charles Davy, uno de los terratenientes más influyentes de la región.
Su historia con el príncipe Harry: siete años de amor mediático
Chelsy Davy fue durante siete años la novia del príncipe Harry. Se conocieron en 2004 en Ciudad del Cabo, durante el año sabático del hijo menor del rey Carlos III. La relación fue intensa, intermitente y muy mediática. Ella se mudó a Leeds para estudiar Derecho y estar más cerca de él, y su noviazgo llegó a ser tan serio que en el entorno del príncipe se referían a ellos como “marido y mujer”.
Chelsy fue presentada a la reina Isabel II, asistió a la boda de Peter Phillips y Autumn Kelly y estuvo invitada al 60º cumpleaños del entonces príncipe Carlos. Sin embargo, la presión mediática y los largos periodos separados —especialmente durante las misiones de Harry en Afganistán— acabaron pasando factura. La pareja se separó definitivamente en 2011. A pesar de ello, mantienen una relación cordial. Chelsy fue una de las invitadas a la boda de Harry y Meghan Markle en 2018, un gesto que confirmó el respeto mutuo que aún existe entre ambos.
Con su tercer bebé en camino, una marca de joyería en expansión y una vida familiar consolidada, Chelsy Davy vive un momento de plenitud. Su estilo discreto y su capacidad para reinventarse lejos del foco mediático la han convertido en una figura admirada tanto en Reino Unido como en el mundo de la moda y el lujo. La empresaria, que ha sabido construir una vida sólida y feliz lejos de la presión real, afronta ahora una nueva etapa rodeada de amor, serenidad y proyectos ilusionantes. El más importante de todos: preparar el nacimiento de su tercer hijo.
















