Lolita Flores ha celebrado como se merece la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio que le han otorgado por su brillante y dilatada carrera, rodeándose de las personas a las que más quiere para compartir con ellos su alegría tras recibir este gran reconocimiento. La popular artista se ha reunido con sus dos hijos, sus nietos, su yerno y un buen puñado de colegas de su gremio, disfrutando todos juntos de un agradable y concurrido almuerzo en casa. Así lo mostraba ella misma en una entrañable imagen que compartía en sus redes sociales, donde veíamos posar juntas hasta catorce personas con la mejor de sus sonrisas.
"Qué buen casting para una peli o una serie", decía la veterana actriz y cantante sobre quienes la acompañaban en ese momento, un nutrido grupo de amigos que, como ella, pertenecen al mundo del espectáculo. Ahí vemos a los actores Ibrahim Al Shami J -quien se encargó de cocinar unas migas-, Rubén Bernal y Miguel Brocca, la actriz María Ramos, el bailaor Enrique Torres y al gerente, regidor y asistente Javier Zapardiel Arbas. Por su parte, Elena Furiase desvelaba quién había sido el encargado de inmortalizarles, que no era otro que su pequeño Noah (7). "¡Y qué buen fotógrafo mi niño!", ha señalado con orgullo.
La intérprete de series como Los Protegidos o El Internado aparece en la imagen abrazada a su hija pequeña, Nala (3), mientras que en la vivienda también estaban su hermano Guillermo y su marido Gonzalo Sierra. Todo ello después de la importante distinción que le entregaron a Lolita el pasado sábado, pero que esta no pudo recoger en persona por motivos de trabajo. Dicho acto tuvo lugar en el Palacio de la Moncloa (Madrid), en el marco del Homenaje al Pueblo Gitano, pero la artista estaba en A Coruña representando su aclamado monólogo teatral, Poncia. Lo que sí hizo esta fue dejar grabado un vídeo con un emotivo discurso de agradecimiento, donde también le dedicó unas palabras a su hija.
"No puedo estar ahí pero os dejo en buenas manos, las mejores que podían recibir este premio, que son las de Elena", dijo a cámara la ganadora del Goya Revelación en 2003 por la película Rencor. "Es uno de los seres más importantes de mi vida junto con mi hijo", apostillaba. "Ella no es gitana, pero tiene un cuarterón por mi parte, así que como si yo estuviera", comentaba Lolita finalmente con una sonrisa sobre el mestizaje de Furiase. Esta, por su parte, también se mostró exultante y emocionada cuando le dieron la condecoración que va para su madre, dando las gracias en nombre de ella por la ovación cerrada de aplausos que los asistentes le dedicaron en ese momento.





