Han pasado poco más de cuatro años desde que Pau Gasol dejó la competición tras una brillante carrera que lo ha convertido por méritos propios en uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia. Cuando anunció su retirada, explicó que seguiría ligado a su profesión mediante proyectos relacionados con el deporte y apoyando a atletas. Así está siendo. Actualmente está en Italia, donde se disputan los Juegos Olímpicos de Invierno, una cita a la que se ha llevado a toda la familia en su primer plan tras el nacimiento sorpresa de su tercer bebé junto a Cat Gasol.
"Hoy día especial en las montañas, a casi 2.000 metros de altura, apoyando a los atletas que han competido en snowboard slopestyle. Un auténtico espectáculo, con unas vistas maravillosas en Livigno", ha dicho Gasol, que formó parte del relevo de la Antorcha Olímpica de Milano-Cortina. Además, es miembro de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional y tiene dos platas y un bronce olímpicos.
La leyenda del baloncesto ha disfrutado de la adrenalina del deporte en primera fila, pero desde el otro lado. Ha vivido con emoción las pruebas junto a su mujer, Cat Gasol, quien también ha trasladado todo su apoyo a los atletas, como lo hacía con su marido cuando estaba en activo. Ambos se han emocionado en la entrega de medallas, un momento muy importante para los participantes, ya que trabajan duro durante muchos años para subir a ese podio. Su jornada de montaña les ha permitido además reencontrarse con compañeros como Kirsty Coventry, actual presidenta del COI, exnadadora con siete medallas olímpicas y exministra de Deporte de Zimbabue.
Los hijos mayores de los Gasol también están disfrutando de un acontecimiento tan importante como son las Olimpiadas. Tanto Pau como Cat apuestan por transmitirles todos los valores del deporte, que convivan con diferentes disciplinas de forma natural y que vean todo el trabajo que hay detrás de los grandes logros y de las derrotas, absolutamente necesarias para crecer como persona y como profesional. Pero sobre todo los educan para ser buenas personas, ya que es la virtud más importante para el matrimonio.
Elisabet Gianna (5) se mostró entusiasmada y muy atenta durante las pruebas de patinaje artístico, igual que Max (3). El niño incluso cogió el teléfono de sus padres para hacer fotos del inolvidable espectáculo. Con toda seguridad, querrá contarle a su hermana pequeña lo bien que lo han pasado. Olivia, a quien llaman cariñosamente Livy y cuyo nacimiento anunciaron en enero, no ha podido acompañar a su familia a pie de pista por su corta edad, pero seguro que en la próxima edición de los JJOO se suma también al plan.
Para los niños están siendo unos días muy emocionantes porque el pasado fin de semana, antes de viajar a Italia, estuvieron en Los Ángeles apoyando el All-Star Game de la NBA, un partido amistoso en el que Pau se reencontró con muchos de los amigos que le ha dado la profesión: desde Luka Dončić a Giannis Antetokounmpo, pasando por el eterno Magic Johnson.










