La carrera por acumular seguidores y visualizaciones en redes sociales continúa empujando a algunos creadores de contenido a asumir riesgos cada vez más extremos, cruzando líneas que en ocasiones rozan lo temerario. Esta tendencia vuelve a situarse en el foco tras un trágico episodio ocurrido recientemente en Puerto Princesa, una pequeña ciudad costera en la isla de Palawan. Allí, la influencer filipina Emma Amit perdió la vida después de ingerir un cangrejo venenoso mientras grababa un vídeo para su perfil, donde compartía fundamentalmente contenido gastronómico.
Los hechos se remontan al pasado 4 de febrero, cuando Amit, de 51 años, decidió consumir distintos mariscos locales que había cocinado ella misma. Entre ellos se encontraba un ejemplar de un crustáceo tóxico popularmente conocido en Filipinas como devil crab o “cangrejo diablo”. Esta especie habita en los arrecifes del océano Indo-Pacífico y se caracteriza por contener potentes neurotoxinas, compuestos extremadamente peligrosos que no desaparecen con la cocción. Su ingestión puede desencadenar síntomas graves como parálisis muscular, convulsiones, e incluso insuficiencia respiratoria severa, que en los casos más extremos puede resultar mortal.
Finalmente, lo que parecía una degustación más terminó convirtiéndose en una situación crítica. Dos días después de haber ingerido el animal, la creadora de contenido comenzó a experimentar un deterioro evidente en su estado de salud. Además de un fuerte malestar general, uno de los síntomas más llamativos fue la coloración azulada que adquirieron sus labios, una clara señal de intoxicación por el potente veneno del crustáceo.
Ante el agravamiento progresivo de los síntomas, fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario, donde permaneció ingresada bajo supervisión médica. Sin embargo, su estado empeoró de manera acelerada e incontrolable y, finalmente, el 6 de febrero falleció como consecuencia directa de la intoxicación.
La noticia ha generado consternación en la comunidad local. “Esto es realmente triste porque deberían haberlo sabido. Ella y su marido son pescadores. Viven junto al mar, así que sé que conocen este cangrejo del diablo, que es peligroso para el consumo. Entonces, ¿por qué lo comió? Eso es lo que no entiendo", expresó Laddy Gemang, funcionario local, en representación de las autoridades de la isla. Tras el suceso, el propio Gemang hizo un llamamiento a los residentes para que eviten consumir cangrejos cuyo origen no esté plenamente identificado.
Otros casos similares
Desgraciadamente, el de Amit no es un caso aislado. Muchos influencers han perdido la vida por aventurarse en retos temerarios o exponerse a circunstancias peligrosas con tal de exhibir su contenido en redes sociales y ganar visualizaciones. Recientemente, el influencer colombiano Ángel Montoya, de 30 años, falleció tras protagonizar un reto viral de lo más arriesgado que consistía en lanzarse desde un puente al río Cauca durante una transmisión para sus seguidores. Las imágenes del salto, grabadas por un acompañante, mostraban a Montoya diciendo “hasta luego” antes de tirarse al agua. La fuerte corriente del río lo arrastró y terminó falleciendo, a pesar de la intervención de los equipos de rescate, que tardaron varios días en encontrar su cuerpo río abajo tras intensas búsquedas.
En nuestro país, en enero de este año, el streamer catalán Sergio Jiménez Ramos, conocido como “Sancho”, murió durante una emisión en directo de Año Nuevo en la que aceptaba desafíos extremos propuestos por su propia audiencia, entre ellos consumir sustancias peligrosas, con el único objetivo de ganar dinero y atención en plataformas de streaming. Todos estos trágicos decesos están avivando el debate sobre la seguridad en las transmisiones en vivo y los riesgos de normalizar conductas de alto peligro frente a una audiencia en tiempo real.








