Como si se tratara de un capricho del destino, Sebastian Stan y Alejandra Onieva, que fueron pareja entre 2020 y 2022, coinciden ahora en una de las etapas más importantes de sus vidas: ambos van a convertirse en padres, aunque cada uno haya seguido su camino por separado. El actor está esperando su primer hijo junto a Annabelle Wallis, la actriz británica con la que ha construido una sólida historia de amor lejos del foco mediático, mientras que la hermana de Iñigo Onieva está también embarazada de su primer bebé y muy pronto ampliará la familia junto al actor Jesse Williams.
Aunque siempre han intentado proteger su intimidad, Sebastian y Annabelle se han consolidado como una de las parejas más discretas de Hollywood. Su relación comenzó a sonar con fuerza en 2022, precisamente después de que el actor pusiera fin a su romance con la protagonista de Alta mar y Presunto culpable, una historia que despertó un enorme interés tanto en España como a nivel internacional. Durante aquellos meses, el intérprete llegó incluso a dejarse ver en nuestro país junto a la actriz madrileña, disfrutando de planes familiares y escapadas en las que parecía completamente integrado en su entorno más cercano.
Sin embargo, la vida dio un giro inesperado y, apenas unos años después, el actor se encuentra en un momento muy feliz gracias a Annabelle Wallis, protagonista de éxitos como las series de televisión Peaky Blinders o Los Tudor, y películas como La momia o El rey Arturo: la leyenda de la espada. Lejos de exponer su relación ante los flashes, los actores han optado por mantener su amor en la más estricta intimidad. Aunque, eso sí, de vez en cuando hacen excepciones.
Eso es lo que ha sucedido esta semana durante la celebración del Festival de Cine de Cannes. El actor, que está presentando su nueva película, Fjord, estuvo acompañado de su flamante novia, que acaparó todas las miradas con su avanzando embarazo. Juntos posaron así de cómplices y enamorados, dejando claro lo ilusionados que están ante su inminente paternidad.
Primero vimos a Annabelle muy elegante con su vestidazo negro de Guccien los Kering Women in Motion Awards, donde coincidieron con Georgina Rodríguez y otras muchas estrellas. Horas después, la bellísima actriz desfiló por la alfombra roja con un estilo totalmente diferente. La actriz británica deslumbró con un espectacular vestido rosa empolvado de Elie Saab, un diseño de inspiración romántica y aire etéreo.
La pieza, bordada con cristales y aplicaciones plateadas formando sinuosos arabescos, destacaba por su silueta fluida y femenina, de finísimos tirantes y escote ligeramente corazón. El vestido caía con suavidad sobre la figura de la actriz, dejando todo el protagonismo a su tripa de embarazada gracias a una elegante banda de tul que nacía bajo el pecho y aportaba movimiento al conjunto. Un look sofisticado, luminoso y muy en la línea del glamour clásico que suele dominar La Croisette. Para completar el estilismo, Wallis apostó por unas sandalias de plataforma metalizadas de Aquazzura y un impresionante conjunto de joyas de Chopard, con largos pendientes de diamantes en cascada y un espectacular anillo floral que aportaban todavía más brillo al look.
A lo largo de estos últimos años, las apariciones públicas de la pareja han sido escasas, pero siempre muy comentadas. Desde alfombras rojas hasta discretos paseos por Nueva York o Londres, ambos han preferido alejarse del ruido habitual que rodea a las estrellas de Hollywood. De hecho, una de las claves de su relación parece haber sido precisamente esa: proteger su historia para vivirla a su manera.
Ahora, la llegada de su primer hijo marca una nueva etapa para Sebastian Stan, convertido en uno de los actores más admirados del momento gracias a una carrera que no deja de crecer. Tras conquistar al público con sus papeles en el universo Marvel y triunfar con proyectos mucho más arriesgados e independientes, el intérprete es uno de los protagonistas de esta edición del Festival de Cannes.
El actor protagoniza Fjord, la nueva película del aclamado director rumano Cristian Mungiu, ganador de la Palma de Oro, un intenso drama psicológico que compite en la Sección Oficial. Stan interpreta a un padre de familia que se instala junto a su mujer y sus hijos en un remoto pueblo noruego y termina enfrentándose al juicio y la desconfianza de toda una comunidad tras unas inquietantes sospechas sobre la crianza de sus hijos. Un papel complejo, oscuro y emocionalmente exigente que vuelve a confirmar el gran momento interpretativo del actor, convertido ya en uno de los nombres imprescindibles de Hollywood.










