Tras conquistar Hawái, Sicilia y Tailandia, The White Lotus vuelve a hacer las maletas. Y lo hace con una promesa clara: convertir su próxima localización en el nuevo destino soñado del turismo de lujo. La cuarta temporada de la serie creada por Mike White ya tiene rumbo y será en uno de los escenarios más glamurosos de Europa.
Poco a poco se van conociendo detalles de la nueva temporada, pero si hay algo ya confirmado es el país: Francia. La cuarta entrega de la serie se trasladará a este destino, marcando un regreso a Europa tras su paso por Asia. Los localizadores de la serie de HBO han puesto el foco en dos enclaves muy concretos del país: la Riviera francesa y París.
SAINT-TROPEZ, EL PRÓXIMO DESTINO VIRAL
Dentro de la Riviera francesa hay un nombre que resuena con fuerza: Saint-Tropez. Este antiguo pueblo de pescadores, transformado desde mediados del siglo XX en refugio de artistas, celebridades y grandes fortunas, se perfila como el gran protagonista de la temporada.
Su historia está marcada por el glamur: desde la época dorada de Brigitte Bardot hasta la actualidad, donde sigue siendo uno de los destinos favoritos del jet set internacional. Calles empedradas, boutiques exclusivas, beach clubs legendarios y un puerto lleno de yates forman el escenario ideal para las tramas de poder, deseo y secretos que caracterizan a la serie.
El rodaje está previsto en esta zona de la Costa Azul durante varios meses de 2026, lo que anticipa imágenes de playas doradas, atardeceres mediterráneos y una agitada vida social que no se detiene ni de día ni de noche. Todo ello reforzará esa atmósfera exclusiva que ha definido la identidad del universo de The White Lotus.
Siguiendo la tradición de la serie, el alojamiento será mucho más que un simple escenario: será casi un personaje en sí mismo. Y en esta ocasión, todo apunta a un lugar especialmente espectacular: el Château de la Messardière, perteneciente a la exclusiva colección Airelles, en Saint-Tropez.
Situado en lo alto de una colina con vistas al Mediterráneo, este palacio del siglo XIX reconvertido en hotel de lujo será el epicentro de la acción. Rodeado de jardines con pinos, cipreses y jazmines y con una historia ligada a la aristocracia francesa, encarna a la perfección el universo de privilegio, tensión y secretos que define la ficción. Esto supone un cambio importante, ya que, por primera vez, la serie no renueva su contrato con los resorts de Four Seasons y apuesta por una nueva marca hotelera y una estética diferente.
Las elecciones no son casualidad y cada temporada de The White Lotus ha provocado un aumento inmediato del turismo en sus localizaciones, y todo indica que Saint-Tropez será el próximo destino viral, atrayendo tanto a seguidores de la serie como a viajeros en busca de experiencias exclusivas. De hecho, algunos negocios locales ya anticipan un incremento de visitantes incluso fuera de temporada, motivados por el imaginario aspiracional que construye la ficción.
DE LA COSTA AZUL A LA CIUDAD DE LA LUZ
Aunque el grueso de la trama se desarrollará en la Costa Azul, todo indica que París también tendrá un papel relevante. Se baraja la posibilidad de que el rodaje incluya algunos de los hoteles más emblemáticos de la ciudad, como Le Lutetia, en el elegante barrio de Saint-Germain-des-Prés, o el histórico Ritz Paris, símbolo del lujo clásico. La presencia de localizadores en estos espacios ha alimentado las especulaciones sobre su posible aparición en la serie.
Algunas informaciones apuntan incluso a localizaciones concretas dentro de la ciudad, lo que permitiría combinar el ambiente relajado del sur con la sofisticación urbana de la capital francesa.
Este contraste entre destinos podría marcar una de las grandes novedades narrativas de la temporada.
Desde su estreno, The White Lotus ha demostrado tener un impacto directo y medible en el turismo de lujo. Cada uno de los destinos que han aparecido en la serie ha experimentado un aumento inmediato en búsquedas, reservas y notoriedad internacional.
Hawái, Sicilia y Tailandia no solo sirvieron como telón de fondo, sino que se convirtieron en protagonistas del deseo viajero de miles de espectadores. Hoteles completos durante meses, listas de espera y un renovado interés mediático han sido algunas de las consecuencias más visibles y todo apunta a que la Costa Azul será el próximo destino de moda.











