DEVOCIÓN Y TRADICIONES

El pueblo de Eva González que emociona en Semana Santa: una aldea blanca que casi nadie conoce fuera de Sevilla


La presentadora, que acaba de recibir la Medalla de Andalucía, no puede sentirse más orgullosa de su localidad natal y vive estos días sus tradiciones.


Eva González y su hijo Cayetano viendo un trono en Sevilla© @evagonzalezoficial
30 de marzo de 2026 a las 7:30 CEST

Con una frase sencilla pero cargada de identidad y orgullo, Eva González resumía hace unos días toda una vida de raíces y pertenencia: “Gracias a mi tierra por tanto. A mi pueblo, Mairena del Alcor, por criarme y sostenerme. Gracias a quienes han caminado conmigo. Y gracias por permitirme seguir diciendo allá donde vaya, con la cabeza muy alta: soy andaluza”. Con estas palabras, impresas en el marcapáginas que quiso regalar a sus familiares y amigos en el cóctel posterior a recibir en el Teatro de la Maestranza la Medalla de Andalucía “mucho más que una distinción”, la presentadora ponía voz a un sentimiento compartido por muchos: el de no olvidar nunca de dónde se viene.

Eva González al llegar al acto© GTRES
Eva González a su llegada al acto de entrega de Medallas de Andalucía en febero de 2026.

A Eva González le cambió la vida en 2003, cuando solo tenía 22 años y fue coronada Miss España. La moda le abrió las puertas de la televisión, medio en el que se ha convertido en una de las presentadoras más queridas y con mayor repercusión. Ella misma contaba que, tras dejar su tierra muy joven por motivos laborales, decidió volver al formar una familia. “Me fui, pero me llevé Andalucía conmigo. Cuando fui madre, decidí volver porque quería que mi hijo, el día de mañana, estuviese donde estuviese, llevase Andalucía también en el corazón”, explicó Eva. Actualmente, la presentadora vive en Mairena del Alcor, en una casa que está reformando y comparte su día a día con las amigas de su infancia y con las dos mujeres de su vida: su hermana María y su madre Encarna.

Castillo de Luna, Mairena del Alcor, Sevilla© @turismomairenadelalcor
Castillo de Luna.
El Arco, todo un símbolo del pueblo de Mairena del Alcor, Sevilla© @turismomairenadelalcor
El Arco, todo un símbolo de este pueblo de Sevilla.

Eva González se siente orgullosa de su pueblo y su pueblo de ella, prueba de ello es que desde 2012 tiene una calle dedicada. Mairena tiene unos cuantos lugares de los que sentirse orgulloso, como el castillo de Luna, la casa palacio de los Duques de Arcos —de aire mudéjar—, un puente sobre el arroyo Salado que se atribuye a los romanos, el Arco —todo un símbolo, en cuyo interior conserva un pequeño retablo del siglo XVIII con las imágenes de Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Sol— y un puñadito de templos, capillas y ermitas. Y tiene también un patrimonio que más que verse se siente y se hace palpable en sus celebraciones, como la Semana Santa, que vive con toda la emoción Eva González.

Eva González y su hijo Cayetano en una procesión de Mairena del Alcor, Sevilla© @evagonzalezoficial

Mairena del Alcor se transforma cuando llegan estas fechas. El ritmo cotidiano del pueblo deja paso a otro más pausado, marcado por el sonido de los tambores, el aroma a incienso y la expectación en cada esquina. Lejos de las grandes multitudes de Sevilla, la Semana Santa tiene aquí un carácter más cercano, más auténtico. Con el trajín en las casas de los vecinos probándose túnicas y capirotes, y ese olor a torrijas recién hechas.

Cada procesión se vive en Mairena casi en familia, con vecinos que conocen cada detalle, cada historia, cada tradición. Ese sentimiento cofrade lo siente Eva González desde siempre, pero más intensamente desde que es madre. Así lo compartía cuando Cayetano —que ahora tiene 8 años— entró en su hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno: “Tu primera vez como nazareno. Me acuerdo de tu abuelo y del mío, de cómo amaban a su hermandad. De cómo la amo yo…”. 

Retablo de la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, epicentro de la Semana Santa de Mairena del Alcor, Sevilla© @turismomairenadelalcor
Retablo de la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, epicentro de la Semana Santa.

Para quien llega por primera vez a este pueblo a 25 kilómetros de Sevilla en Semana Santa, el recorrido comienza inevitablemente en el centro histórico, donde las fachadas encaladas y las calles estrechas crean el escenario perfecto para el recogimiento. La iglesia de Santa María de la Asunción es el epicentro de la vida cofrade, desde ella parten algunas de las procesiones más queridas del municipio. Entre las más devotas está, precisamente, la de la hermandad de la presentadora, fundada en 1574. Su imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno sale la madrugada del Viernes Santo acompañada de 700 cofrades vestidos con túnica blanca y capa, antifaz, botonadura y bocamangas moradas.

Eva González y su hijo Cayetano viendo un trono en Sevilla© @evagonzalezoficial
Eva González y su hijo Cayetano admirando un trono.

Unos días antes, el Domingo de Ramos, la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud montado en la borriquita en su sagrada y triunfal entrada en Jerusalén recorrerá las calles de la Barriada entre palmas y cantos infantiles. Pero a lo largo de esta semana desfilarán también el Cautivo, Cristo Humilde esperando el destino de la cruz, el Árbol de la Verdadera Cruz…

De la iglesia de San Sebastián sale la hermandad de la Soledad la tarde-noche del Viernes Santo, en la que los vecinos acompañan a una Virgen Dolorosa de gran devoción local por las calles con velas y faroles. Y de la ermita de San Sebastián (o también del templo de la Asunción), los pasos históricos de la hermandad de la Vera-Cruz, que desfilan el Sábado Santo al ritmo de marchas solemnes.

Plaza de Mairena del Alcor, Sevilla© @evagonzalezoficial
La plaza de Mairena donde tantas veces jugó Eva González de pequeña.

Pero descubrir Mairena del Alcor no es solo seguir pasos procesionales. Entre procesión y procesión hay que hacer una pausa en sus plazas, como aquella “donde tantas veces jugué de pequeña”, visitar el castillo, que acoge un museo dedicado al pintor anglo-francés Jorge Bonsor —quien lo convirtió en su residencia—, pasear por el Parque Olivar del Castillo, conocer el Centro de Interpretación del Cante Jondo Antonio Mairena y la Feria de Abril y visitar sus molinos harineros. Y, por supuesto, salir de tapas de Cuaresma por los bares del centro histórico de este pueblo cuyo nombre lleva Eva González por bandera.