Adiós minimalismo. Ya lo veníamos avisando, pero esta nueva tendencia decorativa que parece que se asienta con fuerza lo confirma. El granny chic está de moda. Lejos de los anglicismos que muchas veces complican demasiado las definiciones, esta nueva forma de decorar tu hogar se resume en lo siguiente: todo lo que hacía tu abuela con sus manos, todos los tejidos, los colores, el abigarramiento y la mezcla vuelven. Definitivamente, nos hemos cansado del blanco y del beige. Buscamos algo propio.
El granny chic es, por tanto, una tendencia en decoración que reivindica ese encanto, calidez y personalidad que tenían o tienen las casas de nuestras abuelas, recuperando muchos de los elementos que, hasta ahora, eran considerados anticuados. Yo misma los he catalogado así, pero ahora, son casi objetos de deseo. Un buen ejemplo, esa colcha de patchwork que tu abuela echaba a los pies de la cama. Pero no solo se refiere a productos artesanales, sino a los muebles de madera, los objetos de porcelana, las lámparas de tela o pequeños detalles como puntillas, encajes y bordados. Y, por supuesto, muchísimas flores.
Ahora bien, como todo lo que vuelve, no se trata de hacer una copia idéntica de lo que hemos visto en las casas de nuestros antepasados, sino de reinterpretarlo con piezas vintage, recuerdos familiares o accesorios actuales que te ayudan a crear un espacio acogedor, muy personal y, sobre todo, repletos de historia. Te ayudamos a conseguirlo con algunos elementos que sí o sí debes tener en cuenta.
Textiles románticos y muebles con historia
Aparadores de madera, sillas de rejilla o butacas tapizadas y mesas auxiliares de aspecto anticuado. No todas las piezas tienen por qué ser de antaño, pero sí mezclar algunas que hayas heredado con diseños contemporáneos o, incluso, muebles de IKEA. He visto muchas ideas que lo consiguen hasta con su armario más mítico (el PAX) teñido de gris y un cabecero traído de casa de los abuelos. Quizás sea el dormitorio el lugar más sencillo en el que conseguir este aspecto, porque los textiles románticos y artesanales encuentran aquí su sitio y estos también ayudan.
Hablamos de colchas de patchwork, como ya te he adelantado antes (yo estoy en medio de terminar una), pero también de manteles de lino que tienes mil opciones en casi todas las marcas, mantas de ganchillo, servilletas bordadas y, si te atreves, unos cuantos encajes, volantes y flecos. Tejidos y detalles tradicionales que, hechos a mano, se llevan todo el protagonismo y consiguen ese estilo de casa vivida que estás buscando y que necesariamente tiene el granny chic.
Empolvados, cálidos y suaves: los colores que predominan
En cuanto a la luz, hay unanimidad: luz cálida en lámparas con pantallas plisadas o de tela, apliques tradicionales y muchas lámparas de mesa repartidas por las estancias. Sin embargo, en cuanto a colores, hay dos tendencias que comienzan a diferenciarse.
Por un lado, los tonos empolvados, como el rosa (que aporta romanticismo y delicadeza), el azul (que nos trae los recuerdos más clásicos) y el verde salvia (que evoca a la naturaleza). Por otro, los colores más intensos y las mezclas más atrevidas, donde aún nos acercamos más a esas casas de nuestras abuelas, con el amarillo mantequilla y su aire retro o el burdeos y los tonos teja o verdes más intensos, que aportan profundidad y mucha calidez. Ahora bien, los estampados y su mezcla se meten en una y otra paleta.
Mezcla de detalles con personalidad
No solo se trata de acertar con los colores o de rebuscar en los mercadillos esos pequeños muebles y accesorios que son dignos de anticuario, sino de sumar personalidad con detalles propios. Y la próxima Navidad nos trae un buen ejemplo de ello, como puedes ver en la imagen.
Colchas hechas por ti, detalles decorativos hechos a mano, estampados que nos traen de vuelta épocas pasadas (como los cuadros, rombos o las flores), vajillas estampadas, jarrones de cerámica o piezas de plata. De hecho, estas fiestas pueden ser la excusa perfecta para intentarlo. Y, por cierto, el granny chic siempre tiene la mesa preparada para sus invitados.



















