A sus 14 años, la princesa Estelle alterna su vida escolar como adolescente con una mayor presencia en actos oficiales. Este verano, la hija mayor de los príncipes Victoria y Daniel recibirá un regalo que la confirma como futura princesa heredera y que tiene un toque español.
La princesa Estelle tiene su propio parque de esculturas en Djurgarden, una isla y una zona de Estocolmo situada al este de la ciudad que alberga varios museos, un zoo y un parque de atracciones y que cada año visitan diez millones de personas. Este museo al aire libre es fruto de la Fundación Cultural de la Princesa Estelle que sus padres crearon cuando su hija tenía tan solo siete años. El parque de esculturas responde al interés de la pareja de príncipes herederos por el arte y hacerlo más accesible entre los más jóvenes. Esta zona funciona como una exposición al aire libre durante todo el año y puede visitarse los 365 días durante las 24 horas del día. Además, para que sea más universal, la entrada es gratuita y alberga seis obras creadas por artistas de renombre internacional, que pronto tendrán una nueva pieza más.
La escultura de Cristina Iglesias
Esta misma semana se ha anunciado que la séptima obra de arte permanente será creada por la escultora española Cristina Iglesias. Esta artista suele crear sus piezas con materiales como el bronce, el acero, el vidrio y el agua, y la nueva instalación del parque de la princesa Estelle tendrá estos elementos. La obra tiene por título Aurora Borealis Star Dome y estará ubicada en el punto más alto y tendrá una altura de 5, 5 metros. El monumento transportará al visitante a un rincón escondido del bosque, la cima más alta de Rosendal y tendrá secciones de vidrio de colores en el techo que evocan la ilusión de la aurora boreal, tan típicas en Escandinavia. "La obra revitalizará un lugar importante pero algo olvidado, creando un nuevo punto de encuentro para una experiencia artística única en plena naturaleza", ha explicado Sara Sandström, directora de operaciones de la Fundación Cultural Princesa Estelle.
La princesa Estelle, en compañía de su padre, inaugurará esta nueva escultura el 2 de junio, algo que aún no ha sido confirmado por Palacio, pero que se da por sentado, ya que en ocasiones anteriores, la joven princesa sí que acompañó a sus padres en la inauguración de otras figuras.
La adquisición de este trabajo de Carmen Iglesias, del que se desconoce el coste total aunque se calcula que ha supuesto un desembolso millonario, ha sido posible gracias a una donación del matrimonio formado por Louise y Carl-Henric Svanberg. Él es un industrial y destacada figura del mundo empresarial sueco. Cuenta con una sólida trayectoria y fue presidente de los consejos de administración de los gigantes Volvo y Ericsson, así como presidente de BP. Por su parte, Louise es empresaria y filántropa sueca. Fue presidenta de EF Education First, una de las mayores compañías educativas del mundo especializada en la enseñanza de idiomas e intercambios culturales. Ha sido reconocida como una de las mujeres de negocios más influyentes de Suecia y del mundo.
Las otras obras de arte de este parque han sido posibles gracias a la financiación privada, que se encargó de buscar el príncipe Daniel. Así, entre los donantes se encontraban los fundadores de Spotify, Daniel Ek y Martín Lorenzon, Anna-Johanna y Sam Bonnier y Cristina Stenbeck y Alexander Fitzgibbons.
Cristina Iglesias nació en 1956 en San Sebastián. Vive y trabaja en Madrid y a lo largo de los años ha desarrollado un lenguaje escultórico propio, creando ambientes inmersivos que fusionan arquitectura, literatura, psicología y referencias culturales. Estudió Ciencias Químicas en la Universidad del País Vasco antes de dedicarse a la escultura en Londres. En 1995 fue nombrada catedrática de escultura en la Academia de Bellas Artes de Múnich. A lo largo de su trayectoria ha cosechado numerosos premios, ha expuesto en más de 60 galerías e instituciones internacionales. Sus obras públicas se pueden encontrar en el Museo del Prado, en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes, en el Instituto Inhotim de Brasil, en el Museo de Bellas Artes de Houston y en la sede de Bloomberg en Londres, entre otros lugares destacados.










