La princesa Mette-Marit —tras un breve regreso a la agenda oficial junto a la princesa Ingrid— vuelve a protagonizar una nueva ausencia. Un gesto que la distancia aún más de la realeza europea, que en las próximas semanas centrará la atención del panorama continental.
La ausencia de Mette-Marit
Será el próximo 30 de abril cuando las casas reinantes de Europa —así como la tailandesa— pondrán rumbo a Suecia para conmemorar el 80º aniversario del rey Carlos Gustavo. Un encuentro que, de forma sorprendente, no contará con la presencia de la princesa heredera de Noruega. No obstante, la Casa Real estará representada por los reyes del país, Harald y Sonia, así como por el príncipe Haakon.
La no asistencia de la princesa se produce en mitad de lo que la prensa local ha calificado como el mayor escándalo de la historia de la monarquía noruega. Todo ello enmarcado en pleno proceso judicial del hijo de la princesa, Marius Borg, acusado de una treintena de delitos, así como de cuatro supuestos casos de abusos sexuales que lo mantienen en prisión hasta la resolución del caso. Asimismo, esta situación también se relaciona con los propios vínculos de la princesa heredera con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein —cuya relación también provocó el despojo de los títulos al príncipe Andrés por parte del rey Carlos III—, y por el que la futura reina del país tuvo que emitir un comunicado.
No obstante, y a pesar de que han sido contadas las veces que se ha podido ver a la princesa heredera en la esfera pública, su ausencia, asegura el Palacio Real, se debe al empeoramiento de su estado de salud a raíz de su fibrosis pulmonar, ante la posibilidad de un trasplante de pulmón, según apuntan medios locales. Una circunstancia por la que, en sus últimas apariciones, se ha dejado ver con ayuda de un aparato respiratorio como consecuencia de su enfermedad crónica, que fue comunicada en 2018.
Un histórico acontecimiento
El 80º cumpleaños del rey Carlos Gustavo pondrá de relieve los lazos compartidos entre las diferentes casas reales, para lo que el país se engalanará no solo para celebrar el aniversario de su rey, sino también para recibir a los distintos representantes de las monarquías europeas, que serán testigos de este histórico momento. Por el momento, serán los reyes Rama X y Suthida de Tailandia quienes, de forma inusual, asistirán al solemne acto, junto a otra casa reinante confirmada: la monarquía danesa, que estará representada por los reyes Federico y Mary, así como por la reina Margarita II y la princesa Benedicta, quienes serán otros de los grandes protagonistas del evento junto a otras monarquías europeas de las que se espera confirmación en los próximos días.
Ahora, la Casa Real de Noruega confirma su asistencia sin la presencia de Mette-Marit, quien atraviesa uno de sus momentos más delicados, aunque cuenta con el respaldo de su familia. Ha sido en un reciente acto, junto a la princesa Ingrid y el príncipe Sverre Magnus, donde se ha dejado ver, evidenciando que su entorno más cercano es su principal apoyo. Un encuentro que no ha estado exento de circunstancias. Ha sido durante la Semana Santa cuando la princesa Ingrid ha viajado en secreto desde Australia —donde estudia— hasta Noruega para reencontrarse con su madre. Un viaje que, según el medio Se og Hør, habría estado marcado por intensas conversaciones que podrían haber definido el futuro más inmediato de la familia real noruega.








