El eclipse solar nos ha dejado imágenes espectaculares, pero también algunas especialmente tiernas. James Middleton, hermano de la princesa de Gales, ha compartido una nueva y poco habitual fotografía de su hijo Íñigo, que en octubre cumplirá tres años, contemplando el fenómeno desde el campo y en la mejor de las compañías: dos de los perros de la familia. Una instantánea que, además de mostrar lo mucho que ha crecido el pequeño y su llamativo pelo rubio, vuelve a confirmar que parece haber heredado una de las grandes pasiones de su padre, su amor incondicional por los animales.
Sentado sobre un balón de fútbol, con camiseta de rayas, pantalones cortos y señalando hacia el cielo, Íñigo aparece flanqueado por dos golden retrievers, identificados como Mabel e Isla, mientras delante de él descansa incluso un perro de peluche. Una estampa familiar tomada, según se cree, en los terrenos de la casa de campo en la que James y su esposa, Alizée Thevenet, han construido su particular refugio lejos del bullicio de Londres.
"Eclipse solar de 2026. Unos minutos extraños y hermosos… Los perros, mientras tanto, no estaban del todo seguros de lo que estaba pasando…", escribió James junto a la fotografía.
Lo mucho que ha crecido Íñigo
James Middleton no suele publicar imágenes de su hijo, de ahí que cada nueva fotografía llame especialmente la atención. En esta última, aunque aparece de perfil, resulta evidente cuánto ha crecido y destaca especialmente su melena rubia, una imagen muy diferente a la del bebé que presentó al mundo tras su nacimiento.
En los últimos meses, su padre ha querido mostrarlo un poquito más, aunque siempre con cuentagotas. En Pascua pudimos verlo con su característico pelo rubio, vestido con un peto y rodeado de los perros de la familia. También ha compartido escenas de Íñigo montando en una bicicleta de equilibrio sin pedales, a caballo, paseando con su madre o leyendo Benjamin Bunny junto a su abuela, Carole Middleton.
Mabel, su mejor amiga
Íñigo parece haber heredado por completo la pasión de su padre por los animales. James ha contado que Mabel y su hijo son "los mejores amigos" y que los perros forman parte de todas sus rutinas.
"Se despierta y no dice 'buenos días', solo dice '¿dónde está Mabel?'", ha revelado. Después besa a los perros y prefiere sentarse en el suelo junto a ellos antes que en una silla. Incluso sale con una correa y juega con el silbato de James, a veces desde las seis de la mañana.
Un niño bilingüe
Otro de los aspectos más curiosos de la educación de Íñigo es que está creciendo entre dos idiomas. Su madre, Alizée, .
"Sus frases son mitad en francés y mitad en inglés. Es maravilloso verlo", ha explicado orgulloso su padre, quien reconoce que el bilingüismo ha hecho que el pequeño vaya algo más despacio a la hora de empezar a hablar, pero disfruta observando cómo combina ambos idiomas de manera natural.
Seis primos y una familia muy unida
Íñigo es uno de los siete nietos de Carole y Michael Middleton y tiene seis primos, entre ellos George, Charlotte y Louis. Para él, sin embargo, son simplemente eso: sus primos, ya que James asegura que todavía no es consciente de su condición de miembros de la Familia Real. Además, al ser el más pequeño, ha heredado ropa y otros objetos que antes utilizaron los demás niños.
También mantiene un estrecho vínculo con sus abuelos. James se siente "muy afortunado" de contar con su ayuda y desea que su hijo cree con ellos recuerdos tan especiales como los que él conserva de los suyos: "Espero que Íñigo genere el mismo tipo de recuerdos con mis padres".
El perro que cambió el destino de la familia
La pasión de Íñigo por los animales tiene detrás una bonita historia. James considera que su fallecida cocker spaniel Ella cambió el rumbo de su vida, ya que fue indirectamente responsable de que conociera a Alizée en 2018. La perra se acercó a su mesa y, cuando James fue a buscarla, ella lo confundió con un camarero y le pidió dos copas de vino. Él terminó dejándole su número y tres años después se casaron.
James incluso ha intentado explicárselo a Íñigo viendo 101 dálmatas: "Así es cómo se conocieron mamá y papá", le dijo, aunque el pequeño prefirió seguir mirando la película. Para él, la conexión es evidente: "Si no hubiera aprovechado ese momento, no habría conocido a mi esposa y no tendría a mi precioso hijo".









