La Casa de York ha caído en desgracia tras la vinculación de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson con el caso Epstein, lo que ha provocado que estos se encuentren completamente apartados del foco desde hace meses. En paralelo, sus dos hijas tratan de hacer una vida lo más normal posible, sabiendo que muchos ojos están puestos en ellas en cada movimiento que hagan. Lo último que se ha conocido es el viaje a Italia que hizo el mes pasado la princesa Beatriz, en teoría ella sola sin su marido ni sus niñas, para asistir a una lujosa fiesta de cumpleaños en un entorno exclusivo.
Una estancia en el país transalpino que se ha conocido ahora gracias a la publicación de unas fotos donde aparece la sobrina del rey Carlos, durante la celebración por todo lo alto que tenía como protagonista a su amiga Lauren De Niro Pipher, propietaria de la bodega Juliet. Ha sido precisamente la homenajeada quien compartía dichas imágenes en su perfil público de redes sociales, en una velada que tuvo como escenario el espectacular hotel La Posta Vecchia, a las afueras de Roma.
En dichas instantáneas, la prima de Guillermo y Harry de Inglaterra aparece tranquila y sonriente, mirando a cámara, junto al resto de los invitados. Para la ocasión, lucía run vestido largo multicolor de seda satinada con volantes, de la marca británica The Vampire's Wife. Eso fue durante la noche, ya que por el día cambió de look con un diseño de la australiana Zimmermann, que presentaba un corpiño y mangas transparentes.
La cumpleañera, que alcanzaba los 40, ha contado por su parte que "vinieron amigos de cinco países distintos. Algunos se conocían, muchos no. Nada de dramas, ni madrugones, casi sin teléfonos, salvo para capturar momentos. Solo buena compañía, buen vino, pasta en cada comida y más risas de las que puedo recordar". Explica Loren que "lo planeé todo y, sin embargo, fue mucho más especial y divertido de lo que jamás hubiera imaginado".
Beatriz de York (37 años), que se ha dejado ver en este evento privado, sigue manteniendo un perfil bajo desde que a su padre le quitaran todos sus títulos el pasado octubre. Lo mismo ocurre con su hermana, la princesa Eugenia, quien tampoco se prodiga mucho en público últimamente. En cuanto al expríncipe, los escándalos no dejan de acecharle y lo último salía a la luz esta misma semana. Se trata de unos hechos de 2002 por los que está siendo investigado, tras un supuesto "comportamiento inapropiado" con una mujer durante unas carreras de Ascot, a las que incluso acudió su madre, la recordada Isabel II.








