La inusual exigencia diaria de Sarah Ferguson a su chef personal


La duquesa de York solía vivir rodeada de lujos junto a su exmarido, Andrew Mountbatten-Windsor, y tenía una peculiar petición que siempre debía cumplirse


© Getty Images
12 de mayo de 2026 a las 20:01 CEST

Sarah Ferguson vivió en su día rodeada de lujos en Royal Lodge, una residencia de 30 habitaciones que compartía junto a su exmarido, Andrew Mountbatten-Windsor.

Y parece que la duquesa, de 66 años, tenía numerosas exigencias para quienes trabajaban para ella. Según el libro Entitled, de Andrew Lownie, que narra la caída en desgracia del antiguo duque y la duquesa de York, Sarah exigía que se preparase cada día una tarta de nata, aunque después no llegara a comérsela.

Caída en desgracia

Aunque Andrew se vio implicado hace años en el escándalo de Jeffrey Epstein, el año pasado salió a la luz una serie de correos electrónicos que revelaban que Sarah había mantenido el contacto con el delincuente sexual condenado tras su estancia en prisión, llegando incluso a referirse a él como un "amigo".

A raíz de su implicación, ambos fueron despojados de todos sus títulos reales y se les ordenó abandonar Royal Lodge. Mientras Andrew se trasladó a una propiedad situada en la finca de Sandringham de su hermano, el paradero de Sarah siguió siendo un misterio hasta el mes pasado.

Sarah y Andrew se han retirado por completo de la vida pública© Getty Images
Sarah y Andrew se han retirado por completo de la vida pública

Andrew Lownie escribió: "Otro miembro del personal contó al cineasta Dominic Morgan: ‘Cada día se ordenaba al chef preparar una gran tarta de nata’. Si no se comía, se tiraba y al día siguiente se horneaba otra nueva, independientemente de lo ocurrido".

También afirmó que los entrenadores personales "permanecían de guardia", pese a que nunca eran utilizados; que había una persona empleada exclusivamente para organizar las pastillas de Sarah; y que ella solía comprar sus propios libros para regalarlos.

The Sun publicó unas imágenes de la madre de dos hijas alojándose en una estación de esquí en Austria. En las fotografías aparecía bajándose de un Mercedes mientras llevaba un abrigo azul y una gorra blanca de béisbol.

Anteriormente se había informado de que Sarah había sido vista en lugares como Suiza e Irlanda, y también surgieron informaciones que apuntaban a que se estaba alojando con su íntima amiga Priscilla Presley en Estados Unidos, aunque Priscilla desmintió dichas afirmaciones.

En medio de su caída, Sarah sí tiene una noticia positiva que esperar: su hija menor, la princesa Eugenia, confirmó que está embarazada de su tercer hijo.

En el último número de HELLO!, la editora especializada en la realeza, Emily Nash, explicó: "Aunque sus abuelos han pasado mucho tiempo con August y Ernest, es probable que esta vez mantengan algo más de distancia, aunque estoy segura de que a Sarah le resultará muy difícil mantenerse alejada de un nuevo nieto".