Este martes, la Familia Real británica al completo quiso honrar la memoria de Isabel II en el día en que hubiera cumplido 100 años. La celebración central fue una gran fiesta en el Palacio de Buckingham que fue toda una fiesta de cumpleaños en la que no faltó todo aquello que le encantaba a la recordada monarca, incluida una tarta. Fue el momento en el que vimos a los príncipes de Gales, que estaban exultantes de poder recordar a Isabel II con la mejor sonrisa y en un ambiente festivo. Kate llevó el collar de perlas de tres vueltas que perteneció a la abuela de su marido y que fue una joya icónica que definió su imagen y su personal estilo. También llamó la atención por aparecer con una tirita color carne en uno de los dedos de la mano.
Kate Middleton estaba feliz y disfrutó mucho hablando con todos los invitados en un Salón de Mármol repleto de gente. En un momento fue vista agarrando el brazo del príncipe Guillermo, en un momento de cariño. Al parecer, este tierno momento de afecto entre ambos podría haber sido el resultado de una broma de Guillermo, que hizo troncharse de risa a su mujer.
El heredero al trono no soltó de su mano un cóctel especial en homenaje a su abuela, pero en versión 0.0 y adaptado a los horarios diurnos. En lugar de estar elaborado con Dubonnet, la ginebra favorita de su abuela, se realizó con zumo de limón, romero y tónica, dado que se trataba de un evento diurno Lo cierto es que los príncipes de Gales, que algún día serán Reyes, se mostraron de lo más animados recordando la vida y el legado de Isabel II, con quien ambos compartían un vínculo especial.
En este cumpleaños, los Reyes y los herederos estuvieron acompañados por los duques de Edimburgo, la princesa Ana, los duques de Gloucester, el duque de Kent y la princesa Alexandra, de 90 y 98 años, respectivamente. La recepción se organizó para celebrar la vida y el legado de la Reina en el aniversario de su nacimiento y contó con la presencia de invitados de 45 de las organizaciones que ella patrocinó, así como ciudadanos centenarios.
El rey Carlos III ayudó a cortar un pastel que se repartió entre 190 invitados y les entregó personalmente tarjetas de cumpleaños firmadas. Después, Carlos y Camilla encabezaron la comitiva real desde los jardines y entonaron el Cumpleaños Feliz. El Salón de Mármol estaba decorado para la ocasión como si fuera una fiesta callejera con guirnaldas y banderines. Entre los invitados se encontraba Joan Hollingworth, a quien todos felicitaron por su cumpleaños. El príncipe Guillermo bromeó sobre su aspecto y dijo: "¡No puedo creer que tengas 100 años! ¿Necesitamos llamar a seguridad? ¿Te has colado?". Después, Joan dijo: "Le dije a Camilla que soy sorda y ella bromeó diciendo: "Bienvenida al club "El príncipe de Gales me dijo que me veía muy bien para mi edad y me preguntó cuál era mi secreto". Ella respondió que comer dulce de leche con crema cuajada y caramelos de regaliz surtidos, son algunos de los secretos de su longevidad.
Los ausentes a la gran fiesta
A pesar del gran número de invitados, hubo algunas ausencias. Por ejemplo, no estuvieron presentes los hijos del príncipe Guillermo y Kate, los príncipes George, de 12 años; Charlotte, de 10, y Louis, de 7. También estuvieron el expríncipe Andrés ni su exmujer, Sarah Ferguson, quienes han sido apartados de la monarquía inglesa a raíz de conocerse lo estrecha que era su relación con Epstein. Tampoco participaron sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia.
Los hijos del príncipe Eduardo y Sophie, el conde de Wessex y Lady Louise Windsor,también estuvieron ausentes y lo más probable es que fuera por motivos académicos. Como era de esperar, tampoco aparecieron ni el príncipe Harry ni Meghan Markle, quienes han permanecido en su casa de California tras su viaje por Australia de la semana pasada. No han asistido a grandes eventos desde que renunciaron a sus funciones como miembros de la realeza en 2020. Tampoco se vio a los hijos de la princesa Ana, Peter Phillips, y Zara Tindall, que no son miembros de la Familia Real y no realizan funciones oficiales.











