El 21 de abril de 1926 a las 2.40 de la madrugada llegaba al mundo Elizabeth Alexandra Mary, una niña que, contra todo pronóstico, acabaría convirtiéndose en la reina Isabel II, la monarca británica que más tiempo ha reinado. Hoy, en el que hubiera sido su 100 cumpleaños, Gran Bretaña celebra su memoria, y su familia, encabezada por su hijo, Carlos III, se han reunido en el Museo Británico de Londres para recordarla. Aunque en esta cita no hemos visto a Kate Middleton, la princesa sí ha estado presente en la recepción posterior que ha tenido lugar en el palacio de Buckingham, donde ha rendido homenaje a la recordada soberana a través de su look, recuperando su emblemático collar de tres vueltas de perlas.
A estas alturas, nadie duda que la moda es una de las herramientas de comunicación no verbal más poderosas que existen, y las royals recurren a ella en cada una de sus apariciones públicas para hablar sin necesidad de pronunciar palabra. Desde dar voz a las firmas de sus respectivos países cuando viajan al extranjero hasta lucir prendas tradicionales de los lugares que visitan o, como el caso de la princesa de Gales, llevar siempre con ellas a seres queridos y personajes relevantes de la familia. Kate ha lucido en más de una ocasión estilismos que recuerdan a a inolvidable Lady Di, uno de sus iconos de estilo, así como piezas personalizadas con las iniciales de sus hijos. Sin embargo, hoy, como no podía ser de otra manera, ha querido tener presente a Isabel II, la gran protagonista de la jornada.
Isabel II fue y será uno de los personajes más importantes de la historia tanto en Inglaterra como en el mundo entero, y su influencia también llegó a la moda. Sus looks son absolutamente inolvidables, y su armario arcoíris perdurará por siempre en nuestra memoria. Además de sus conjuntos monocolor, sus sombreros a tono, su icónico bolso negro y sus zapatos con hebilla, los collares de perlas se convirtieron en una de sus señas de identidad, por lo que lucir uno de ellos es la mejor manera de rendirle homenaje cuando se cumple un siglo de su nacimiento.
Un collar que hizo historia
En concreto, Kate ha rescatado del joyero de la monarca el collar de tres vueltas de perlas, una de las piezas más emblemáticas y símbolo reconocible de su estilo. Formado por tres hileras de perlas perfectamente uniformes, rematadas por un cierre de diamantes, fue utilizado por Isabel II en numerosas ocasiones oficiales y retratos de Estado a lo largo de su reinado. Más allá de su valor material, la pieza se convirtió en un emblema de sobriedad, continuidad y tradición dentro de la monarquía británica, asociada a la imagen constante y discreta que la reina proyectó durante décadas.
Para cederle el absoluto protagonismo a esta histórica creación, ha optado por combinarla con un vestido clásico y atemporal, una pieza fiel a su imagen en un tono lila muy primaveral, elegante y romántico. Se trata de una prenda de estreno con cuello a la caja, hombros marcados, manga francesa y corte a la cintura con un estratégico y discreto drapeado que enmarca la figura y resulta muy favorecedor.
Ha completado con unos salones clásicos en piel de tono camel, un par de puntera afilada y tacón alto y fino. En cuanto al look de belleza, ha dejado su emblemática melena XL suelta, peinada con raya al medio y ondas marcadas muy sofisticadas.










