Dos semanas después de su último acto oficial público, que tuvo lugar en Reggio Emilia (Italia), Kate Middleton retoma hoy su agenda de trabajo con motivo de una cita muy significativa para ella. La princesa de Gales se ha unido al príncipe Guillermo y los reyes Carlos y Camilla para acudir a una recepción en el Palacio de St. James marcada por el 125º aniversario de Cancer Research UK a modo de apoyo a la innovación científica y la investigación oncológica, un tema que les toca muy de cerca. En este evento, Kate ha jugado al despiste con un vestido que nos sonaba pero que, en realidad, nunca había estrenado.
Kate Middleton añade un vestido de lunares a su colección
Desde sus primeros años como duquesa, hizo de los lunares una de las señas de identidad de su armario, luciéndolos tanto en blusas como en faldas o vestidos, para citas del día a día o eventos señalados de noche. Tal es así que tiene varios diseños similares, e incluso nos llega a costar distinguir si es nuevo.
Esta vez ha estrenado una pieza de Rodarte, firma de moda estadounidense fundada en 2005 por las hermanas Kate Mulleavy y Laura Mulleavy habitual en el armario de celebrities como Natalie Portman, Kirsten Dunst o Taylor Swift. Se ha decantado por un diseño confeccionado en sarga de seda roja con pequeños lunares blancos que se combinan con discretos motivos de corazones. Este original estampado convive con una inspiración retro muy favorecedora.
El cuello con solapa en contraste y el cinturón a juego, detalles recurrentes en los looks de la Princesa, enmarcan la figura con sutileza. La falda de caída fluida y la cintura ligeramente marcada equilibran romanticismo y elegancia en una propuesta que resulta tan especial como fácil de llevar, fiel a ese universo femenino y refinado que define a la firma estadounidense, pero también a la Princesa. El toque de originalidad lo aporta la flor en relieve sobre la solapa.
Como accesorios, ha apostado por sus eternos stilettos, en este caso, un par rojo de puntera afilada y tacón fino que ha conjugado con un bolsito de mano a juego. Como joyas, un fino collar con un rosetón de diamantes y rubí y pendientes colgantes a juego, además de su inseparable anillo de compromiso.
Una nueva conexión con Diana de Gales
Es imposible no pensar en Lady Di cuando vemos a su nuera con un look de este estilo. La madre de los príncipes Guillermo y Harry adoraba el estampado de lunares, al igual que los vestidos con silueta cruzada, corte a la cintura y falda midi, un corte que, como demuestra Kate, es tan sofisticado como atemporal.
Es cierto que ahora percibimos estos estilismos como eternos, pero, en su momento, resultaban innovadores. "Diana fue única porque fue pionera en utilizar la moda como un espejo de sus emociones y de su momento vital", nos explicaba recientemente María Moreta, asesora de imagen y experta en moda. "A través de sus elecciones, de las siluetas, los colores, transmitía esa cercanía, o bien una imagen de poder, cuando ella lo buscaba. Era esa coherencia entre lo interno y lo externo lo que la hizo inolvidable". Por eso, no resulta extraño que, casi 30 años después de su muerte, siga inspirando a tantísimas personas en todo el mundo, incluyendo a las mujeres de sus hijos.










