Isabel II preside la apertura del Parlamento británico

La Reina de Inglaterra cumple así con una tradición que se remonta a 1536, en la que no faltaron la espectacular Corona Imperial del Estado y la tradicional capa de armiño carmesí

by hola.com

Como mandan los cánones y con el esplendor que caracteriza una tradición que se remonta a 1536, la reina Isabel II presidió la solemne ceremonia de apertura del Parlamento. Un acto en el que presentó el plan del primer ministro, David Cameron, para el próximo curso legislativo y que congregó desde primera hora de la mañana en las calles de Londres a cientos de turistas y residentes. Todo ellos deseosos de contemplar el recorrido de la soberana, en carroza dorada tirada por caballos, escoltada por la Guardia Real y con la tradicional corona que reserva para esta procesión, desde el palacio de Buckingham hasta el palacio de Westminster, en donde se encuentran las dos cámaras que componen el Parlamento del Reino Unido.

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El esperado día del discurso comienza con un recorrido desde el Palacio de Buckingham hasta el Palacio de Westminster, en la que la Reina va escoltada por la caballería real y acompañada por su marido, el duque de Edimburgo. El recorrido atrae a una multitud de ciudadanos que quieren ver a la soberana liderando la procesión por las calles de Londres hasta su llegada a la Cámara de los Lores. En carruajes abiertos y detrás de la Reina, formaban parte de la comitiva otros miembros de la Familia Real como el príncipe Carlos y su esposa, la Duquesa de Cornualles, o la princesa Ana

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Isabel II partió de su residencia, el palacio de Buckingham, hacia el palacio de Westminster -en la orilla Norte del Támesis- con una estola de piel blanca y la corona de diamantes, en la carroza dorada que recibió con motivo de su 80 cumpleaños. Un espectacular vehículo -que estrenó el año pasado para esta misma ceremonia- y que se construyó incorporando siglos de historia. El carruaje incorpora fragmentos del buque de guerra de Enrique VIII "Mary Rose"; una corona fabricada a partir de la madera del "HMS Victory", navío insignia del almirante Horacio Nelson en la batalla de Trafalgar y un fragmento del manzano que, según la leyenda, inspiró a Isaac Newton para formular la ley de la gravedad

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Las calles del centro histórico de Londres estaban repletas de fotógrafos, turistas y residentes que querían presenciar el tradicional recorrido que hace Isabel II con motivo de la apertura del Parlamento británico. Uno de los escenarios, fueron los alrededores del Big Ben, el reloj de la torre, situado en el lado noroeste del palacio de Westminster. El 26 de junio de 2012, en honor al jubileo de diamante de la soberana, se decidió que la torre pasaría a llamarse Torre Isabel

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La reina Isabel II hizo su entrada al Palacio de Westminster a través de la galería real acompañada del brazo de su marido, el Duque de Edimburgo. La soberana de 89 años caminó erguida y luciendo su porte regio, a pesar de llevar sobre sus hombros la larga y pesada capa de armiño y sobre su cabeza la espectacular Corona Imperial del Estado. Una vez en la Cámara de los Lores y después de saludar a los miembros del parlamento, la soberana ocupó el trono de la Reina para dar comienzo a su discurso

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Para el trayecto la Reina lució la corona de diamantes de Estado, todo un símbolo de su reinado y que reserva para las procesiones de apertura del Parlamento o para retratos oficiales. Sin embargo, antes de comenzar la ceremonia, tal y como manda la tradición, la soberana cambió esta pieza por la impresionante Corona Imperial del Estado. Una pieza hecha originalmente para la coronación de la reina Victoria en 1838 y que está repleta de piedras preciosas. En el centro de la cruz de la parte frontal lleva un rubí que, según cuenta la tradición, fue regalado al príncipe Negro por Pedro I el Cruel, Rey de Castilla. El zafiro de San Eduardo brilla en el centro de la cruz de diamantes que se sitúa sobre la esfera del mundo –también de brillantes-, una pieza aún más antigua. Se dice que lo lució San Eduardo en un anillo y que luego fue quitado de su tumba, en la abadía de Westminster, en el siglo XII. Bajó el rubí del príncipe Negro hay un fantástico diamante, conocido como la Segunda Estrella de África una piedra cuadrada de 317,40 quilates, cortada del gran diamante “Cullinan”. Finalmente, alternando con las cruces, hay unas flores de lis engarzadas con esmeraldas y rubíes. La corona había llegado al Parlamento en su propio coche, por delante del carruaje que llevaba a la Reina y escoltado por miembros de la Casa Real. Además de lucir está soberbia pieza, reflejo del poder del Imperio Británico, la soberna se cubrió con tradicional capa de armiño, cuya larga cola fue trasportada por cuatro jóvenes © Gtresonline / Redes sociales

 

En esta solemne ceremonia en el Palacio de Westminster la Reina se da cita con los miembros de la Cámara de los Lores y de la Cámara de los Comunes. Entre otros presentes, estuvieron el Primer Ministro, David Cameron o Harriet Harman, miembro del Partido Laborista. También acudieron a la cita los príncipes Carlos y Ana de Inglaterra -ambos con uniforme oficial-, así como la Duquesa de Cornualles, que lució la tiara Boucheron –una de sus piezas favoritas- y la banda y cruz de la Real Orden Victoriana

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La Reina eligió un vestido de encaje blanco, zapatos en plata y unos elegantes guantes blancos, de forma que la capa de armiño color carmesí -el color que instauró el rey Eduardo III en el siglo XIV- tomaba aún más protagonismo. A su izquierda se sentó el Duque de Edimburgo y a su derecha el Príncipe Heredero, Carlos de Inglaterra, y la Duquesa de Cornualles. Como Jefe del Estado esta apertura es un deber de la soberana, una obligación a la que solo se ha ausentado en 1959 y 1963 cuando estaba embarazada

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Una vez en la Cámara de los Lores, la Reina pronunció un discurso que coincidía con el arranque de legislatura de David Cameron, que fue aprobado previamente por el Gobierno. "Detrás del discurso hay una clara visión de lo que nuestro país debe ser. Un país seguro y con oportunidades para todos", destacó Cameron en un comunicado en el que también advierte que aspira a ser el líder de un "Gobierno de una única nación". Las líneas expuestas por Isabel II en nombre del Gobierno incluyen reformas laborales, económicas y fiscales, así como iniciativas en materia de educación, sanidad o infraestructuras. La reina Isabel II ha confirmado durante su discurso los planes del Gobierno de David Cameron de convocar un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea antes de que concluya 2017

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