Amalia de Holanda (22) ha comenzado este jueves un viaje oficial por 'su ciudad' Ámsterdam, aquella en la que empezó la carrera universitaria con toda ilusión y de la que tuvo que huir por las amenazas de la mafia que la llevaron a refugiarse en Madrid, su otra ciudad y su segundo hogar.
Muy contenta, con un total look en color burdeos compuesto por traje de pantalón y chaleco, melena al viento y pendientes dorados, la heredera al trono e hija mayor de los reyes Guillermo y Máxima ha paseado por las calles de la vibrante ciudad. Está feliz de poder hacerlo con libertad. La Princesa se encuentra en esta ciudad por invitación de la alcaldesa del municipio, Femke Halsema, que la ha recibido a su llegada. Un acto que se produce tras una reunión previa con varios ciudadanos en la residencia oficial de la alcaldesa.
Aunque La Haya es la sede institucional y el lugar de residencia oficial del monarca y la Familia Real, Ámsterdam es quizá la capital más cosmopolita y que atrae cada año a miles de turistas por su cultura, su arquitectura, sus canales y su increíble oferta de ocio. Un acto que forma parte de su futuro como Reina y que también hicieron tanto su padre, el rey Guillermo, en 1988, y su abuela, la princesa Beatriz, años antes, quien charló con las mujeres del Barrio Rojo.
Este primer paseo ha sido la antesala de este histórico desplazamiento que durará dos jornadas. La Princesa y la alcaldesa han disfrutado de un brunch, compuesto por sándwiches de diversos tipos y minihamburguesas, que las ha servido para ponerse al día antes de emprender todas las actividades que la ciudad les tenía preparadas. Ya por la tarde la princesa de Orange visitará el Parque Científico. Después de una presentación de Lab42, el centro internacional para el desarrollo de talento en el campo de la innovación digital y la IA, se llevará a cabo un taller sobre inteligencia artificial. Una mesa redonda abordará los retos tecnológicos actuales y futuros. Posteriormente, la Princesa realizará una visita guiada a los laboratorios de AMOLF, donde se le explicará la investigación sobre células solares y el desarrollo de energía solar sostenible.
En Ámsterdam-Zuidoost, la Princesa visitará una fundación que ofrece a los jóvenes actividades deportivas y sociales para ampliar sus horizontes y desarrollar sus cualidades de liderazgo. Los participantes compartirán sus experiencias y lo que el programa significa para ellos. Varios jóvenes demostrarán cómo practican baloncesto 3x3, desarrollando al mismo tiempo habilidades que pueden aplicar en su vida diaria. Finalmente, verá un partido.
El programa de la tarde concluirá con una visita a Ámsterdam Niey-West, que pivotará sobre la vivienda, el desarrollo de la zona y la participación ciudadana. En un centro comunitario, Amalia recibirá información sobre el barrio y la colaboración entre el municipio, los residentes y otras partes interesadas. Dará un paseo por este barrio que cuenta con viviendas sociales y alquileres de precio medio. Por último, visitará unas casas que pronto serán demolidas y un nuevo proyecto de construcción que está previsto que acabe a finales de este año.
El plato fuerte de este viaje tendrá lugar por la noche. Amalia de Países Bajos visitará una organización social que ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad a reintegrarse en la sociedad. La organización ofrece programas de formación dual en hostelería, cuidado personal y administración. Durante los preparativos para la cena, las participantes hablarán sobre la formación que están recibiendo y sobre cómo están recuperando la confianza en sí mismas poco a poco.
Esta tarde la hemos visto disfrutar de la ciudad que tanto adora desde una perspectiva local, aunque sin perder el foco en sus labores institucionales. La Princesa ha disfrutado de una demostración de los avanzados droides jugando al fútbol e, incluso, ha probado suerte en un deporte de balón ella misma, transformándose en una sorprendente jugadora de baloncesto momentáneamente. Además, Amalia de Holanda se ha mostrado especialmente involucrada durante una visita, donde ha tenido que portar unas gafas de "científica", demostrando que está comprometida con la investigación y el desarrollo.
Una princesa de marcha por Ámsterdam
Ya entrada la noche, la princesa Amalia hará una ruta por los bares de copas y de ocio nocturno del centro de la ciudad, dejando una imagen única de una heredera de marcha por la animada noche de Ámsterdam. En su recorrido recibirá explicaciones sobre la música como producto de exportación, la vida nocturna, el renovado interés por el centro de la ciudad como zona de ocio y la captación de nuevos públicos. También tendrá la oportunidad de ver la actuación de varios DJ que han acabado recientemente su formación.
Los planes por Ámsterdam de la princesa Amalia continuarán este viernes cuando empiece sus actividades con un almuerzo en el Zuidas, al que acudirán jóvenes abogados, banqueros y consultores. Hablarán sobre sus retos y cómo gestionan su elevada carga de trabajo y el impacto de la situación geopolítica en su ámbito profesional. Por la tarde, la Princesa visitará diversos lugares que participan en la Bienal de Warmoes, así como tiendas, bares e iglesias del centro de la ciudad que exhiben nuevas obras de arte.
Después dará un paseo por el Zeedijk y ha visitado una cafetería, un estudio de radio y un supermercado asiático, entre otros. También conocerá más sobre Ámsterdam-Noord, donde verá las alternativas que hay para jóvenes y, más tarde, visitará la Policía de Ámsterdam, con la que patrullará. Su viaje acabará con un almuerzo oficial.
El sueño de vivir como universitaria que se vio truncado
En septiembre de 2022, la primogénita de los reyes Guillermo y Máxima se instaló en un piso compartido cuando empezó a estudiar su grado de Política, Psicología, Derecho y Economía en la Universidad de Ámsterdam. Dos meses después se conoció que el primer ministro holandés y ella misma aparecían en amenazas de la conocida como 'Mocro Mafia' por lo que se extremó su seguridad. Volvió a su casa, el Palacio His ten Bosch para prácticamente no salir hasta que finalmente se trasladó a Madrid, donde pudo seguir con sus estudios, gracias al apoyo de los reyes Felipe y Letizia, grandes amigos de sus padres. En una visita oficial, el monarca neerlandés expresó públicamente este agradecimiento a Felipe VI y doña Letizia. Como recuerdo de su etapa madrileña, la princesa Amalia donó un jardín de tulipanes a la ciudad de Madrid en la plaza de Oriente.



















