La reina Victoria Eugenia ha trascendido como un legado que hoy perdura a través de sus joyas, especialmente sus diamantes, convertidos en símbolo histórico, que, ahora, se posicionan ante la Corte española como una simbología que, con cada detalle, se impone sobre nuestra actualidad. Es hoy, precisamente un 15 de abril, cuando se cumple un aniversario del adiós a quien fue considerada "la última reina de España" tras el "izado de la bandera roja en el Palacio Real de Madrid", momento en el que escuchó una frase que cambió su vida: "Majestad, tiene usted que marcharse lo más pronto posible". Tras ello, en una madrugada eterna, la reina vivió su última reverencia.
El mayor homenaje a una reina moderna
Mirar al pasado parece haberse convertido en una forma habitual de rendir homenaje, devolviendo contexto y reconocimiento a quienes, en su momento, no gozaron de ese "privilegio". La muerte de Victoria Eugenia, considerada la última reina consorte del periodo monárquico previo a 1931, alcanzó una dimensión simbólica desde Suiza que hoy perdura. Este aniversario marca 57 años de un profundo adiós, acompañado de un legado que permanece en manos de la reina Letizia, a través de unas alhajas que narran su propia historia.
Ha sido Televisión Española quien ha recuperado recientemente uno de los grandes relatos de Victoria Eugenia: su vida como princesa de la corte británica que pronunció un sincero 'sí, quiero' al rey Alfonso XIII. Una mujer que no fue bien recibida en España, pero cuyo nombre hoy vuelve a la actualidad con el respaldo de Patrimonio Nacional y la Casa Real, gracias a la exposición "Victoria Eugenia" en la Galería de las Colecciones Reales. En ella se han mostrado algunas de las joyas que pertenecieron a la reina, con el beneplácito de los reyes Felipe VI y doña Letizia. La muestra, finalizada el pasado 5 de abril, ha recibido a más de 200.000 visitantes, testigos de una de las historias más recientes de España.
El legado de Victoria Eugenia en manos de doña Letizia
"Desearía, si es posible, que se adjudicasen a mi hijo don Juan, rogando a este que las transmita a mi nieto don Juan Carlos. El resto de mis alhajas, que se repartan entre mis dos hijas", desveló Ena en su testamento, dando inicio a la creación de un "joyero de pasar" que hoy reposa sobre la reina de España. Un lote compuesto por diversas piezas —una tiara, dos broches, tres collares, un conjunto de pulseras y unos pendientes— que, en el futuro, pasarán a la princesa Leonor. Enmarcado en esta serie de homenajes, fue la Casa Real la impulsora de uno de los gestos más significativos hacia la reina con la cesión de la tiara Flor de Lis, la icónica diadema que doña Letizia lució por primera vez en 2017, durante una cena de gala en el Palacio Real de Madrid con motivo de la visita del entonces presidente de Argentina. Una pieza que ha sido testigo de innumerables acontecimientos y que, a través del tiempo, ha contribuido a definir la imagen de las reinas de España.
Un momento que pone de relieve cómo, lejos de quedar relegado, el pasado de Victoria Eugenia sigue ocupando un lugar en el presente de la monarquía, como un hilo que —a través de sus diamantes— continúa conectando a distintas generaciones. Un gesto en el que, cada vez que estas piezas del "joyero de pasar" vuelven a aparecer, se reafirma, con el paso del tiempo, la imagen de quien un día fue reina de España.









