La residencia oficial de los Reyes de España se ha consolidado como un enclave clave, convirtiendo al Palacio Real en el escenario preferido para los recibimientos de los mandatarios más ilustres del panorama internacional. No obstante, no se trata de un lugar ajeno a la admiración de los ciudadanos. Convertido en museo, ha mantenido tradicionalmente algunas estancias cerradas por motivos de conservación. Sin embargo, ahora Patrimonio Nacional ha anunciado la reapertura de dos rincones del emblemático palacio, permitiendo a los visitantes adentrarse en su historia a través del arte, el mobiliario y piezas de plata que vuelven a ver la luz.
El Relicario
Patrimonio Nacional ha ampliado el recorrido turístico del Palacio Real de Madrid con la apertura del Relicario y el Anterrelicario de la Capilla Real, un hecho que ha llevado a la institución a acometer un proceso de acondicionamiento y redecoración de ambas salas. Una reapertura que, además, irá acompañada de una reorganización de la disposición de las obras, así como de la incorporación de nuevas piezas que podrán verse por primera vez en la residencia oficial de la Familia Real. Es por ello que, la reapertura de estas salas supone un antes y después para quienes admiran la historia a través elementos tales como, aquellos que alberga el Relicario. Ejemplo de ello es un destacado conjunto de piezas de plata custodiado en un mueble-vitrina de finales del siglo XVIII elaborado íntegramente en madera de caoba.
Un elemento que, además, destaca sobre el altar es un relieve en plata que representa el encuentro entre Atila y el papa León Magno a las puertas de Roma, pieza que regresa ahora a su ubicación habitual tras haber sido restaurada y expuesta en la Galería de las Colecciones Reales. Esta creación, cuya documentación se remonta a 1659, es en sí misma una copia de gran formato realizada por Alessandro Algardi a mediados del siglo XVII, y que también puede contemplarse en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Todo ello permitirá volver a ser testigos de la historia de una pieza que fue ofrecida como obsequio al rey Felipe IV por el cardenal Francesco Barberini.
El Anterrelicario
Está será, muy probablemente, la sala más admirada por quienes visiten las estancias reabiertas dada la categoría histórica que mantiene. Conformada por varios conjuntos de pinturas religiosas, volverán —al igual que la pieza anteriormente mencionada— de la Galería de las Colecciones Reales. Y es que, artistas de la talla de Luca Giordano, Andries Bosman, Francesco de Mura, Luis de Morales, Juan Massip (de Juanes) y su hijo Juan Vicente Masip, así como Luis Tristán, serán los protagonistas —a través de sus obras— de la reapertura que marca un nuevo inicio en la historia del Palacio Real.
Además, tal y como señalan desde Patrimonio Nacional, la sala se completa con una maqueta anónima italiana del siglo XIX de la Basílica de San Pedro y un mueble relicario, ambos procedentes del Cuarto del Obispo, lo que refuerza el valor simbólico de unas salas destinadas a convertirse en uno de los espacios más visitados del Palacio Real. Porque, en realidad, esta reapertura "implica devolver a la mirada contemporánea uno de los ámbitos más íntimos y simbólicos de la espiritualidad cortesana", enriqueciendo "el relato patrimonial del Palacio al integrar dimensiones tradicionalmente reservadas", indica Javier López, periodista cultural, quien afirma que esto además supone "ampliar así la experiencia del visitante reforzando el valor histórico, artístico y simbólico de este enclave único".
La vida "real" dentro de Palacio
Y, en realidad, aunque se trata de un museo que alberga la historia de toda una dinastía, el Palacio Real de Madrid continúa siendo el gran emblema de la Familia Real. Con cada visita y cada acto, se convierte en el escenario cotidiano de la institución, acogiendo citas clave como la Pascua Militar, las cenas de gala o los actos oficiales, así como los discursos del Rey en Navidad —como ha venido sucediendo en los últimos años—. El Palacio Real es, en definitiva, el reflejo vivo de la continuidad, y que en los próximos días se volverá a convertir en escenario de reencuentro.
El próximo 24 de marzo —según está previsto—, el presidente de Senegal será recibido en el Palacio Real de Madrid, donde tendrá lugar un almuerzo oficial destinado a estrechar los vínculos entre ambos países, tal y como ha podido saber ¡HOLA! en primicia.









