El Circuito de Madrid Jarama‑RACE ha vivido este sábado una jornada histórica con la celebración del primer Madrid E‑Prix, la prueba que marca el desembarco oficial de la Fórmula E en España. Un estreno que ha contado con un invitado de excepción: el rey Felipe VI, quien ha presidido el evento y ha recorrido las instalaciones del trazado madrileño para conocer de primera mano los detalles de esta competición que combina velocidad, tecnología y sostenibilidad.
Por primera vez, Madrid acoge una de las rondas del Campeonato del Mundo de Fórmula E en el mítico trazado del Jarama, un estreno que refuerza la alianza entre la competición eléctrica y el RACE y consolida al circuito madrileño como un referente en sostenibilidad e innovación. .
El Rey ha llegado al recinto acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y por los cofundadores del campeonato eléctrico, Alberto Longo y Alejandro Agag, yerno de José María Aznar, en una visita que subraya la relevancia internacional que ha adquirido esta cita y el papel estratégico de Madrid en el calendario mundial de la Fórmula E.
Con su habitual cercanía, el Rey ha saludado a los asistentes, incluidos algunos niños a los que ha saludado afectuosamente, y ha recorrido las distintas instalaciones como el pit lane o el paddock, el corazón de la competición, donde se concentran equipos, ingenieros y pilotos.
Allí ha mostrado un interés especial por los detalles técnicos de los monoplazas eléctricos, conversando con mecánicos y responsables de varias escuderías, que le han explicado las particularidades del nuevo GEN3 Evo, el coche más avanzado de la Fórmula E. Además de la fan village, donde los aficionados han podido disfrutar de simuladores, actividades interactivas y exhibiciones tecnológicas.
Uno de los momentos más comentados de la jornada ha sido su visita al garaje de Cupra Kiro, donde compite el piloto español Pepe Martí. Don Felipe quiso saludarle personalmente y trasladarle su apoyo en una cita que supone un hito para el automovilismo nacional.
La visita ha tenido también un componente simbólico. El Jarama es un circuito histórico para el deporte español y para la propia Familia Real: fue allí donde, en los años 70 y 80, se celebraron los últimos Grandes Premios de España de Fórmula 1. Casi medio siglo después, Felipe VI ha regresado al mismo escenario donde su padre, el Rey Juan Carlos, presidió el podio del último GP disputado en este trazado. Hoy, don Felipe ha sido testigo del estreno de una competición que representa el futuro del motor: silenciosa, sostenible y tecnológicamente puntera.
Un estreno muy esperado
La carrera, que se disputa este fin de semana, forma parte de la temporada 2025‑2026 de la Fórmula E, la más larga de la historia del campeonato, con 18 E‑Prix en 12 sedes internacionales. Madrid será la sexta ronda del calendario y, junto a México y Shanghái, una de las pocas pruebas que se celebran en un circuito permanente, algo poco habitual en esta competición, que suele desarrollarse en trazados urbanos.
La llegada de la Fórmula E a España no ha sido casual. En noviembre del año pasado, el Jarama acogió los test oficiales de pretemporada, unas jornadas decisivas para que equipos y organización comprobaran la idoneidad del trazado madrileño. La valoración fue tan positiva que la Fórmula E y el RACE sellaron una alianza estratégica que ha permitido que Madrid entre por la puerta grande en el campeonato mundial.
“Madrid tiene todo lo que buscamos: tradición automovilística, un circuito emblemático y una apuesta clara por la movilidad sostenible”, ha explicado en varias ocasiones Alejandro Agag, fundador y presidente de la Fórmula E. Su presencia en el Jarama junto al Rey ha sido uno de los momentos más destacados del día. Agag, que siempre ha defendido que España debía tener una carrera propia, ha acompañado a don Felipe durante parte del recorrido por el paddock, explicándole la evolución del campeonato y la importancia de esta nueva etapa.
El GEN3 Evo, protagonista absoluto
Durante su visita, el Rey ha podido ver de cerca el GEN3 Evo, el monoplaza que está revolucionando la competición. Capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 1,82 segundos y alcanzar los 320 km/h, este modelo representa la apuesta de la Fórmula E por un futuro más limpio y electrificado. Más que un coche de carreras, es un laboratorio rodante que integra tecnologías que, en pocos años, llegarán a los vehículos de calle.
Los ingenieros han mostrado a Don Felipe algunos de los elementos más innovadores del coche, como su sistema de regeneración de energía, la aerodinámica activa o los nuevos compuestos de neumáticos sostenibles. El Rey ha escuchado con atención, haciendo preguntas y mostrando una curiosidad genuina por el funcionamiento de los monoplazas.
Madrid, el epicentro del motor
Madrid se prepara para un impulso histórico en el mundo del motor. En 2026 debutará el nuevo circuito urbano “Madring”, que convertirá a la capital en sede del Gran Premio de España de Fórmula 1. A este hito se suma el desembarco de la Madrid E‑Prix, cuya celebración ha supuesto un importante impacto económico y mediático para la región. La Fórmula E, retransmitida en más de 190 países y seguida por cientos de millones de espectadores, consolida a Madrid como referente europeo en movilidad sostenible y como una de las ciudades llamadas a liderar el futuro del automovilismo.
Con su visita, Felipe VI ha querido respaldar este proyecto y subrayar la importancia de apostar por tecnologías limpias y por competiciones que miran al futuro. Un gesto institucional que refuerza el papel de España en el mapa internacional del motor.














