El rey Felipe sorprendió el pasado miércoles en el palco del Riyadh Air Metropolitano, donde vivió con intensidad el encuentro de la Champions League entre el Atlético de Madrid y el Arsenal. Era un acto fuera de agenda y ahora sabemos, además, que fue el cúlmen de un plan mucho más completo del que te contamos todos los detalles en exclusiva.
Después de recibir al presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Mattias Guyomar, en Zarzuela, su único compromiso en la agenda oficial, Felipe VI se fue a comer con unos amigos a un conocido restaurante de Madrid, donde trató de pasar desapercibido entre la clientela. Tal y como podemos ver en las imágenes exclusivas, el monarca sale del local con aspecto relajado mientras se abrocha la chaqueta del traje en actitud distendida. No es el mismo que llevó posteriormente en el estadio Metropolitano, donde llevaba una corbata roja.
El lugar elegido para su plan gastro ha sido La Maruca Santander, un restaurante que tienen varios locales en el centro de Madrid y que profundiza en la gastronomía cántabra. Se trata de un plan bastante asequible ya que los precios que no superan los 25 euros por plato. Anchoas, rabas de Santander, bocartes fritos o taco de bonito con piperrada, son algunas de las especialidades que ofrece la carta de este establecimiento en el que el Rey pudo disfrutar de una comida en buena compañía.
Al salir del restaurante, se montó en su coche oficial. Apenas quedaban unas horas para culminar el día con otra de sus grandes aficiones: el fútbol. Don Felipe disfrutó de la semifinal de Champions junto al presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo y otro reconocido atlético, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. En el palco se mostró entregado como un aficionado más y vivió el encuentro con absoluta intensidad.
Fue el broche perfecto para un día que en su calendario estaría marcado como el cumpleaños de su hija, la infanta Sofía, que cumplió 19 años en Lisboa. Sus estudios le impidieron celebrarlo en familia ya que se encuentra en la recta final del curso en el Forward College y también de su vida en la capital lusa. El siguiente curso de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales la llevará al campus de París, parada intermedia antes de culminar el grado de tres años en Berlín.








