Los reyes Felipe y Letizia reciben este viernes a un gran amigo. No se trata de nadie anónimo ni de ninguna persona de su esfera más privada, sino de un jefe de Estado, como lo es el monarca. Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de Portugal, se encuentra de viaje oficial por nuestro país. Ha sido recibido con un gran abrazo de don Felipe, como hacen los amigos de verdad que hace tiempo que no se ven, en la Plaza de la Armería; después han venido los honores militares, ha mantenido un encuentro con Felipe VI y, más tarde, doña Letizia se les ha unido al almuerzo ofrecido en el Palacio Real en su honor, junto con otras personalidades.
El Rey conoció a Rebelo de Sousa en el año 2016, cuando tomó posesión del cargo. A pesar de la diferencia de edad —don Felipe tiene 58 años, doña Letizia, 53 y el presidente, 78—, su conexión es máxima y su afecto y admiración son mutuos. No cabe duda, de que ser jefes de Estado de países vecinos y con tanto en común ayuda a tener puntos de vista muy parecidos y mucha complicidad. Además, la relación de la Familia Real con el país luso es muy especial. Alfonso XIII, tras la proclamación de la Segunda República, pasó una etapa en Portugal antes de instalarse definitivamente en Italia. Don Juan de Borbón, conde de Barcelona y abuelo de don Felipe, se instaló en Estoril, donde también se refugiaron otras familias reales. El Rey puso de manifiesto este cariño hacia nuestro país vecino durante una cena de gala celebrada en Guimaraes en noviembre de 2016 cuando reconoció que iba a Portugal mucho: "Además de mis visitas anteriores y tantas en el ámbito privado, tanto antes de mi matrimonio como después y con nuestras hijas".
Para don Felipe, Rebelo de Sousa "ha sido para mí un ejemplo de respeto, dignidad y excelencia en el ejercicio de su alta magistratura. Desde que asistí a su toma de posesión como presidente de la República Portuguesa, nos unen, además de unas mismas convicciones, la amistad y el afecto. Y ambos compartimos la voluntad y el deseo de que, desde el respeto a su propia identidad, esa amistad y ese afecto, esa cercanía y esos vínculos tan estrechos, unan cada vez más a los pueblos portugués y español", dijo Felipe VI en la clausura del Congreso Mundial de Derecho de 2019. Toda una declaración de intenciones sobre la estima hacia el político, quien también ha sido jurista, periodista, analista y profesor universitario de derecho.
Gran química
La química surgió de manera casi inmediata. Desde entonces y a pesar de la diferencia de edad y de la distancia, los contactos son frecuentes. Su punto de vista sobre las relaciones entre ambos países y su idea de Iberoamérica son otro de los puntos en los que conectan. El vínculo histórico de ambos países ha surgido muy paralelo y en los siglos XX y XXI sus caminos han ido parejos.
La amistad de los Reyes y Rebelo llama la atención en un mundo en el que no es nada común que haya este apego y cercanía personal más allá de la interacción puramente diplomática. Además, el presidente comparte con doña Letizia un pasado común con el periodismo. Mientras que la Reina presentó el Telediario, el presidente de Portugal era una figura asidua en la televisión lusa hablando de política y libros, donde conseguía una gran audiencia.
Esta visita del presidente luso es de lo más esperada después de haber sido pospuesta en dos ocasiones por causas de fuerza mayor. En diciembre de 2025 estaba previsto que viniera a Madrid, pero tuvo que ser intervenido de urgencia unos días antes. El encuentro se pospuso para principios de febrero, pero la virulencia de la borrasca Leonardo obligó a cancelarla. Algo a lo que don Felipe ha hecho alusión en el inicio de su discurso, en el que también ha mencionado a Leonor y Sofía: "Se trata, como sabéis, de un afecto recíproco, del que dan testimonio nuestras propias hijas: la princesa Leonor, que hizo su primer viaje oficial en solitario a Lisboa. Y la infanta Sofía, que ahora reside y estudia en vuestra hermosísima ciudad natal". "Sois, Presidente, un amigo de España y de los españoles. Y en esa calidad -la de un queridísimo amigo- os recibimos hoy, y os recibiremos siempre", concluyó el Rey.
A la vista de estos excepcionales vínculos, no es de extrañar que el primer viaje de la princesa Leonor en solitario fuera a Portugal. En julio de 2024, viajó sin sus padres ni su hermana a Lisboa, que marcó su estreno internacional como futura jefa de Estado en solitario. El presidente estuvo muy atento con la princesa de Asturias, quien dijo en su discurso: "No puedo negar lo especial que es también para mí estar aquí hoy. Ellos [los Reyes], que han estado aquí en tantas ocasiones, me han hablado con gran afecto de sus visitas a Portugal, del cariño que han recibido en sus calles y de cómo habéis hecho que se sintieran siempre en casa. Así me siento yo hoy. Este es un viaje que esperaba con muchas ganas y que me hace muy feliz", dijo. Un año más tarde fue la infanta Sofía quien fue recibida en la ciudad por el propio Marcelo Rebelo de Sousa. La segunda en la línea de sucesión al trono vive en Lisboa, donde estudia Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el campus portugués del Forward College.











