Épico Barcelona-Real Madrid

El día más intenso de Felipe VI: preside la final de Copa tras asistir al funeral del Papa


Jornada frenética para el Rey, que este sábado volaba desde Roma a Sevilla para poder estar presente en ambos acontecimientos


Final de la Copa del Rey 2024© Getty Images
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
26 de abril de 2025 a las 22:23 CEST

Un día especialmente intenso, emotivo y que difícilmente olvidará, marcado por dos grandes citas de diferente índole que ha podido vivir en primer persona. Desde primera hora de la mañana, Felipe VI sabía que no era esta una fecha como otra cualquiera, ya la que la exigencia ha sido máxima y le obligaba a programar una agenda de manera casi milimétrica para cumplir con sus obligaciones. Primero, el monarca asistía con doña Letizia al multitudinario funeral de Estado del papa Francisco celebrado en la plaza de San Pedro del Vaticano, para horas después volver a nuestro país y presidir la gran final de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Real Madrid.

Final del Copa del Rey 2025© Getty Images
Grandes figuras como Joan Laporta y Florentino Pérez en tribuna, rodeados de público con banderas.© Getty Images
Equipo de fútbol posando con un cartel que dice 'FINAL COPA REY FINAL'. Wojciech Szczęsny a la izquierda con camiseta verde.© Getty Images
Equipo de fútbol con niños en uniformes rojos y adultos en blancos, incluyendo a Thibaut Courtois y Antonio Rüdiger.© Getty Images

Un sábado frenético para el soberano de 57 años, que volaba desde Roma a Sevilla tras despedir al sumo pontífice en lo que ha sido un acontecimiento para la historia, repleto de líderes mundiales y representantes de numerosas monarquías. Tras lo vivido en la capital italiana junto a su esposa, Felipe VI viajaba y aterrizó en la ciudad andaluza dispuesto a relajarse y disfrutar de una noche deportiva al más alto nivel. Era el superclásico del fútbol español, en el prestigioso torneo que lleva su nombre, el que enfrentaba a los dos rivales por antonomasia. Culés y merengues se veían las caras en el estadio de La Cartuja, bajo un ambiente formidable y atronador de unas gradas abarrotadas por más de 70.000 personas.

Hombre en traje azul abre puerta de limusina negra en estacionamiento con bandera roja.© RTVE
Felipe VI de España estrecha la mano de otro hombre en un evento formal.© rfef
Felipe VI de España sostiene un trofeo con otro hombre en una ceremonia.© rfef

Eran aproximadamente las 21:30 horas cuando veíamos la primera imagen del jefe del Estado en el interior del recinto, ofrecida en directo por televisión, en el momento que este aparecía dentro del coche oficial. Nada más salir del vehículo, era recibido por el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, con los que ha intercambiado saludos y charlaba brevemente de manera amistosa. Al monarca lo acompañaban la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría. Seguidamente, el Rey posaba con la Copa y con los presidentes de ambos clubes, Florentino Pérez y Joan Laporta, con dos camisetas que tenían el nombre de don Felipe a la espalda.

Felipe VI de España y Joan Laporta sostienen camisetas de fútbol en evento formal.© rfef
Persona en traje rojo y casco, sosteniendo un trofeo, flotando sobre un dispositivo con luces azules.© Getty Images
Piloto en traje rojo y casco, volando en un vehículo aéreo con un trofeo.© Getty Images
Joan Laporta y otros directivos en un evento deportivo, con público aplaudiendo.© rfef
Trofeo azul brillante en forma de copa en escenario oscuro con luces.© Getty Images
Florentino Pérez, con traje negro y corbata verde, entre otros en tribuna de estadio.© Getty Images

A continuación, casi cuando las agujas del reloj marcaban las 10 (hora prevista para el partido), don Felipe ocupaba su lugar preferente en el palco de autoridades y, de pie, escuchaba cómo sonaba a todo volumen por megafonía el himno nacional. Seguidamente, el Rey aplaudía y se sentaba en su sitio para presenciar el vibrante coche entre madridistas y blaugranas, que venía cargado de enorme expectación y una agria polémica arbitral generada en la víspera del duelo. Antes del pitido inicial, se ha ofrecido también un espectáculo visual protagonizado por un hombre que sobrevolaba el césped sobre un dron y que portaba la Copa en sus manos.

Felipe VI de España en una tribuna con oficiales y una mujer, observando un evento.© RTVE
Aficionados en un estadio, vistiendo camisetas rojas y azules, agitando banderas del FC Barcelona.© Getty Images
Aficionados del Real Madrid celebrando con banderas y camisetas del equipo.© Getty Images

Un clásico de pura emoción y desenlace épico

El enfrentamiento entre los eternos rivales no ha defraudado en absoluto y ha sido de alta tensión, siendo los jugadores entrenados por Hansi Flick los que se adelantaban en el marcador con un gran gol conseguido por Pedri en el primer tiempo (minuto 28). Ya en la segunda parte, eran los pupilos de Carlo Ancelotti los que empataban la contienda con otro gran tanto, logrado en este caso por Mbappé tras golpear una falta directa (m 70).

Dos jugadores de fútbol, uno con pelo rubio y otro con pelo corto, se abrazan en el campo.© Getty Images
Dos jugadores de fútbol, uno con camiseta azul y roja, muestran frustración.© Getty Images
Futbolistas en acción en el campo, uno en posición de tiro. Público en graderías.© Getty Images
Kylian Mbappé celebrando un gol en el campo, con aficionados en las gradas.© Getty Images

Poco después, era el también francés Tchouaméni quien batía de cabeza al portero rival para adelantar a los blancos y darle la vuelta al luminoso (m 76). Pero el partido terminaba por volverse más loco aún cuando, a continuación, Ferran ponía de nuevo las tablas en el marcador (m 84) tras superar a Courtois en su salida. Los dos equipos no se daban ni un segundo de tregua, con jugadas de ataque constantes y luchando por los balones divididos con todo el ímpetu del mundo.

Cuatro futbolistas en acción cerca del arco, dos en blanco y dos en azul y rojo.© Getty Images
Jugadores de fútbol en acción en el campo, uno en uniforme blanco de Emirates.© Getty Images
Dos jugadores de fútbol, uno en camiseta roja y azul y otro en verde, disputan el balón. Thibaut Courtois, el portero, intenta bloquear.© Getty Images
Dos jugadores de fútbol, uno con la mano en la frente, en el campo.© Getty Images

En el último suspiro del descuento (m 95), se producía además un momento clave cuando el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea decretaba un penalti a favor del Barça, que después anulaba tras ser requerido por los jueces del VAR y revisar ese instante que podía haber sido decisivo para el resultado final. De ahí, el duelo se iba a la prórroga bajo una atmósfera de nervios por doquier entre ambas aficiones. Ya en el tiempo de prolongación, los culés volvían a ponerse por delante gracias al gol de Koundé en la recta final (m 116).

Futbolistas en acción en el campo, uno en camiseta roja y azul, otro en blanca.© Getty Images
Dos jugadores de fútbol celebrando un gol en el campo, uno con el número 18.© Getty Images

De esta forma, tras vivir un partidazo para los anales realmente igualado, finalizaba la épica batalla con victoria del FC Barcelona por 3-2, con la lógica explosión de alegría de los vencedores y la decepción de los derrotados. Pese a las peleas y roces entre ambos conjuntos durante el choque, al final reinaba la deportividad y todos ellos se despedían de forma caballerosa.

Felipe VI de España ríe con jugadores de fútbol en evento público.© Getty Images
Felipe VI de España, con traje y corbata verde, saluda a jugadores de fútbol.© Getty Images
Felipe VI de España, con traje y corbata verde, sostiene un trofeo rodeado de gente.© GTRES
Felipe VI entregando un trofeo a jugadores en un estadio lleno.© Getty Images
Marc-André ter Stegen levanta un trofeo entre una multitud aplaudiendo.© Getty Images
Equipo de fútbol celebrando con trofeos, Hans-Dieter Flick y Marc-André ter Stegen presentes.© Getty Images

Tocaba entonces ir al palco a recoger la Copa de manos del rey Felipe, quien se la entregaba a los capitanes culés Marc-André ter Stegen y Ronald Araujo para que estos la levantaran y provocaran la euforia de los suyos. Era el clímax de una noche mágica, el que ponía el colofón a una velada que los amantes del fútbol difícilmente olvidarán. Para el monarca, se cerraba así una jornada que empezó a primera hora de la mañana en Roma y finalizaba pasadas la una de la madrugada en Sevilla.