La Familia Real de Bután se ha convertido en una de las más protagonistas del panorama monárquico actual, destacando por los gestos y acontecimientos que cada día la acercan más a la ciudadanía. A través de una comunicación en redes sociales, comparten con naturalidad momentos de su vida familiar y muestran el crecimiento de sus hijos, los “príncipes dragón”. No obstante, ha sido en esta ocasión la pequeña Sonam Yangden –de tan solo 2 años– la que se ha convertido en protagonista por un significativo gesto.
Una pequeña princesa Dragona
A pesar de su corta edad, la pequeña princesa dragón ha logrado conquistar a todos los que la conocen, entre otras razones por un carisma. En los últimos días, además, se ha convertido inesperadamente en el rostro más destacado de la familia real al aparecer —este 23 de febrero— junto a sus padres en un acto marcado por el 46º cumpleaños de su padre, el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck. Y es que, la princesa Gyalsem Sonam ha sido la encargada de plantar algunos de los 108 árboles de flor que responden a la “restauración ambiental”.
Nacida el 9 de septiembre de 2023, la princesa Dragona —Sonam Wangchuck— llegó al mundo en uno de los momentos más dulces de la Bután. La familia real, liderada por el Rey Dragón, Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, y por la llamada “Kate Middleton del Himalaya”, Jetsun Pema, se consolida día a día por mostrar una crianza cercana y natural de sus hijos. Por ello, la princesa Sonam se ha convertido en una de las figuras más apreciadas: desde bebé, ha protagonizado algunas de las imágenes y actos oficiales más destacados de sus padres, así como celebraciones nacionales y visitas institucionales, convirtiendo su vida en una ventana privilegiada al que muchos consideran el país más feliz del mundo.
No obstante, esta no es la primera vez que vemos a la pequeña princesa. Su presentación al mundo —por así decirlo— se produjo cuando apenas tenía tres meses de vida, en un acto oficial propio: una ceremonia de carácter religioso celebrada en el monasterio budista Tashichho Dzong con motivo del aniversario de la llegada al Trono de Oro, en diciembre de 2006, de su padre, el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck.
El crecimiento de una princesa a ojos del mundo
Como ya es habitual en la Corte de Bután, la cercanía es el rasgo que diferencia a esta monarquía del resto del mundo. Gracias a esa naturalidad, hemos sido testigos del crecimiento de la pequeña princesa Dragona. Otra ocasión en la que pudimos verla fue en las imágenes distribuidas por la Casa Real con motivo del 34º cumpleaños de la reina Jetsun Pema: un posado en el que, por entonces, la niña tenía apenas nueve meses de vida.
Poco después de aquella fotografía junto a su madre, la pequeña se convirtió en la acompañante excepcional del primer viaje internacional de la familia al completo. Sus padres viajaron con ella y con sus hermanos, los príncipes Jigme Namgyel Wangchuck y Jigme Ugyen Wangchuck, a Mongolia. Allí, la familia ofreció una estampa entrañable que acaparó titulares por su sencillez y por la admiración que despiertan todos sus miembros.
De esta forma, la pequeña se va convirtiendo poco a poco en uno de los rostros habituales de la Familia Real, conquistando con sus gestos a gran parte de la ciudadanía. Y es que, con la tradicional plantación de árboles —de profundo significado para la familia—, se abre ahora un nuevo capítulo en el que comienza a consolidarse una seña de identidad propia, marcando sus primeros pasos como princesa y perfilándose, en el futuro, como el gran apoyo y mano derecha de su hermano, el príncipe heredero.













