Gemma Fradera, abogada de familia, sobre trasladar a tu hijo a otro país tras un divorcio: "El juez deberá valorar los motivos del cambio de residencia o la voluntad del menor si tiene más de 12 años"


Los matrimonios de distintas nacionalidades que acaban en divorcio pueden pasar por un problema importante cuando uno de los progenitores desea regresar a su país de origen con sus hijos. ¿Qué dice la ley al respecto?


Gemma Fradera© Gemma Fradera
11 de febrero de 2026 a las 18:05 CET

A falta de los datos de 2025, que aún no están completos, pero que se prevé que irán en la misma línea, en el año 2024 hubo en España más de 80.000 divorcios. Aproximadamente, la mitad de las parejas tenían hijos menores de edad. Cuando el matrimonio se rompe hay muchas implicaciones en relación a los hijos: régimen de custodia, pensión de alimentos, visitas, decisiones trascendentes... Una de las que puede causar más problemas es cuando se trata de una pareja de distinta nacionalidad y, tras la ruptura, uno de ellos quiere volver a su país de origen con los hijos.

¿Es posible hacerlo? ¿Qué tipo de acuerdos y de obligaciones implica esto? Para contestar a estas preguntas hemos recurrido a Gemma Fradera, abogada especialista en Derecho Matrimonial y Derecho de Familia, desde hace 20 años, y que cuenta con bufete propio.

Si el traslado de domicilio tras el divorcio es por cuestiones laborales, hay que acreditar que es lo más beneficioso para el menor o que él mismo, si es mayor de 12 años, exprese su voluntad de irse

Gemma Fradera, abogada especialista en Derecho Matrimonial y de Familia

 A efectos legales, ¿cuál se considera la residencia habitual del menor?

"El lugar de residencia habitual del menor es donde reside, en la actualidad. Si los padres están divorciados y tiene dos domicilios, se tiene en cuenta el lugar donde va al colegio, al médico o está empadronado", aclara la experta. Es un punto importante cuando hay discrepancia entre los progenitores que quieren que su hijo viva con ellos en otro lugar.

Se ha visto en casos tristemente mediáticos cómo los menores eran los grandes perdedores de una disputa entre la expareja por llevarse al hijo a su país de origen. Por eso, cuando hay una unión con una persona de distinta nacionalidad, hay que prever que, en caso de ruptura, si desea volver a su país de origen, "la relación con sus hijos puede verse afectada por la distancia". 

Papel roto simulando una separación© Adobe Stock

Cambiar de país con tus hijos, bajo acuerdo judicial

Para irte a otro país con tus hijos debe estar finalizado el procedimiento de divorcio. Así lo explica Gemma Fradera: "Los progenitores pueden cambiar el lugar de residencia libremente con sus hijos, siempre que no suponga ninguna modificación en el régimen de visitas o de guarda y custodia pactado entre las partes o establecido por el juez". Es decir, si en el convenio regulador se establece ese traslado y se cumplen las consecuencias establecidas, no habría ningún problema. Pensemos, por ejemplo, en el ámbito público en el caso de Piqué y Shakira, donde sus hijos se han trasladado a vivir a Miami con su madre, y el padre sigue residiendo en España. Es un acuerdo entre ellos, que es posible tras un divorcio.

Pero ¿qué sucede si no hay acuerdo entre las partes? Entonces "será el juez quien decida si los hijos cambian de domicilio o van a residir en el extranjero o, por el contrario, siguen residiendo en nuestro país con el otro progenitor", aclara la abogada. Así, "deberá valorar los motivos del cambio de residencia, la voluntad del menor si tiene más de 12 años y, en base al interés superior del menor, decidir con qué progenitor debe convivir". En esta decisión tiene peso dónde está el resto de la familia, dónde tiene a sus amigos, el lugar en el que está ubicado su centro escolar y, en definitiva, todo lo que contribuya a su formación y estabilidad emocional.

Puede haber casos también en que, tras el divorcio uno de los padres encuentre trabajo en el extranjero y solicite llevarse a su hijo con él. ¿Qué pasaría entonces? Lo primero es intentar llegar a un acuerdo con el otro progenitor. En todo caso, "si el traslado de residencia es por motivos laborales, se justifica el cambio de domicilio, pero no garantiza un acuerdo entre los progenitores o que el juez permita el cambio de residencia del menor a otro país. Para ello, deberá justificarse que es la opción más beneficiosa para el hijo o que el hijo mayor de 12 años manifieste su voluntad de irse a vivir con el progenitor, que realiza el cambio de domicilio", detalla la especialista.

Padres de espaldas y en medio la hija en actitud de divorcio© Adobe Stock

¿Qué pasa en circunstancias especiales?

Algunos divorcios llevan añadida una carga importante de trauma y dolor; puede ser el caso del maltrato. Si hay malos tratos acreditados, ¿podría el progenitor afectado marcharse a otro lugar con sus hijos? "En los casos de maltrato al menor por el otro progenitor, no conlleva la facultad de poder salir del país con el hijo sin una autorización judicial. En estos casos hay otras medidas legales como órdenes de protección y de comunicación del hijo, suspensión del régimen de visitas, de la guarda y custodia, incluso de la patria potestad. Así como penas de cárcel", advierte Gemma Fradera.

Todo hay que llevarlo a cabo siguiendo la legalidad vigente. Si el progenitor se va con el menor sin avisar, en este o en otros casos, se considera una sustracción de menores y la ley prevé un procedimiento de protección al menor. Este procedimiento va "desde el cierre de fronteras hasta la existencia de tratados internacionales que obligan al país de destino al reintegro del menor a nuestro país, según su propia legislación. La dificultad en estos casos es saber dónde se encuentra el menor y el progenitor, para poder aplicar la ley y devolver al hijo a España", añade.

familia en el aeropuerto con un hijo con autismo© Adobe Stock

¿Cómo es el régimen de visitas cuando padres e hijos viven en países distintos?

Las estancias y visitas del progenitor que cambia de domicilio "deben ser adecuadas a la distancia entre domicilios y a las rutinas del hijo. Si la distancia entre ambos domicilios lo permite, serán lo más frecuente y largas posibles". Lo habitual es que se establezca una pauta de fines de semana alternos desde el viernes cuando el niño sale del centro escolar hasta el domingo o el lunes cuando vuelva al colegio. Además, contaría con "la mitad de las vacaciones escolares de Navidad, Semana Santa y verano, que se dividirán en periodos de 15 días o semanas, según acuerden los progenitores o según la edad del menor", concreta la abogada de familia.

No obstante, "si la distancia entre los domicilios de los padres no permite visitarlos un fin de semana sí y otro no, se acuerdan visitas en los periodos de descanso escolar, que en Semana Santa puede ser todo el período de vacaciones y en verano pasar un mes y medio entero, siempre que, por la edad del hijo, le sea beneficioso. Las vacaciones de Navidad siempre se dividen en dos, pasando la mitad de dicho periodo con cada uno de los progenitores", concluye.

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