PRIMICIA

Desvelamos el segundo vestido de novia de Nieves Álvarez: el espectacular homenaje a Yves Saint Laurent y con una emotiva historia


La modelo, que se ha casado con Bill Saad en el Chateau de Ferrières, eligió una prenda muy especial


Nieves Álvarez luce su espectacular diseño nupcial© MARIO SIERRA
Regina NavarroCoordinadora de ¡HOLA! Novias
15 de julio de 2026 a las 18:50 CEST

Hay novias a las que cualquier diseñador querría vestir y una de ellas es Nieves Álvarez. La modelo madrileña se casó el pasado 12 de junio con Bill Saad en una ceremonia ortodoxa en París; llevó un vestido-abrigo de largo midi en gazar de lana color marfil de su amigo Stéphane Rolland. Hubo más celebraciones, y más vestidos. El encargado de crear el look que llevó en su preboda –celebrada el pasado en el hotel Plaza Athénée, en París– fue Jorge Redondo, quien bajo su firma diseñó para la también presentadora un espectacular traje rojo que necesitó más de 400 metros de seda y 150 horas de trabajo. Pero hubo dos más: el que llevó el sábado, obra también del creativo francés, y un diseño de Saint Laurent con mucha historia.

Nieves Álvarez vestida de novia© MARIO SIERRA

Un vestido de novia de alta costura en el que se emplearon 500 horas de trabajo

El Château de Ferrières, un castillo de estilo neorrenacentista, a 29 kilómetros de la capital francesa, que levantó el barón James de Rothschild a mediados del siglo XIX, fue el escenario de la última gran celebración de Nieves Álvarez y Bill Saad. Este era su tercer 'sí, quiero' —antes lo habían hecho en una ceremonia ortodoxa y en el juzgado, un trámite obligatorio en muchos países— y la modelo había guardado para el final dos vestidos impresionantes. El primero de ellos lo descubrimos cuando Nieves descendió la escalinata hasta el altar flanqueada por sus hijos, Adriano y Brando, mientras Bianca sostenía la cola del traje de su madre.

Era un impresionante diseño de alta costura de Stéphane Rolland. Se trataba de una prenda con el cuerpo encorsetado, de cuyo escote salía un volumen envolvente que simulaba los pétalos de una flor. "Este vestido requirió unas 500 horas de trabajo; en su confección participaron tres costureras y Philippe, uno de los directores del taller. Utilizamos 20 metros de crepé de seda, así como 10 metros de organza y gazar, para lograr ese movimiento mágico que envuelve los hombros, como si Nieves fuera el centro de una rosa blanca", explicaba a ¡HOLA! el propio Stéphane Rolland. La modelo lo combinó con zapatos de Aquazzura, joyas de Bvlgari y un elegantísimo ramo de calas blancas.

Nieves Álvarez luce su espectacular diseño nupcial© Mario Sierra

Un segundo vestido inspirado en uno de los looks preferidos de la modelo

Sobre la una y media de la madrugada, los invitados abandonaron el salón en el que se había servido la cena para pasar a otra estancia. Esta vez las paredes eran blancas, con enormes ventanales y vistas a los jardines, ya anochecidos. A modo de tarta nupcial, los esperaba una pirámide de macarons, y también un bodegón de deliciosa repostería francesa. Tocaba continuar con la fiesta y Nieves, como muchas novias, quiso cambiar su look.

En el segundo vestido que lució Nieves en la celebración: un elegantísimo diseño en tonos beis, de Saint Laurent —inspirado en uno de sus vestidos favoritos de alta costura, que ella misma llevó en la primavera-verano de 1999—.© Mario Sierra
Zapatos de novia de Roger Vivier de Nieves Álvarez© Mario Sierra

Esta vez la modelo se decantó por un diseño mucho más sencillo, de color champán, con escote asimétrico y una amplísima abertura en la falda. El traje, obra de Saint Laurent, estaba decorado por dos lazadas: una sobre el hombro derecho y la otra en la cintura, ligeramente ladeada, que marcaba sus curvas con suavidad. Nieves lo combinó con unos zapatos de Roger Vivier beis, con hebilla joya. Pero lo más especial del diseño es que estaba inspirado en una pieza de archivo de Yves Saint Laurent, una de las favoritas de la novia.

Retrocedamos en el tiempo. El 20 de enero de 1999, el diseñador presentó en París su colección de alta costura de primavera-verano. Fue un desfile muy recordado por su cierre, en el que, en lugar de una novia clásica —una tradición que el creativo mantuvo durante mucho tiempo en sus propuestas de haute couture—, Laetitia Casta caminó con un vestido muy poco convencional: el cuerpo estaba formado por grandes rosas aplicadas estratégicamente, combinadas con una larga cola de volantes en gasa rosa pálido que nacía desde la espalda. Pero no, aquel arriesgado e icónico look no inspiró a Nieves, sino el que ella misma llevó. Era un vestido fucsia, muy similar al que, el pasado sábado, lució en un favorecedor tono champán. 

Nieves Álvarez en el desfile de alta costura primavera-verano 1999 de Yves Saint Laurent© Getty Images
Nieves Álvarez en el desfile de alta costura primavera-verano 1999 de Yves Saint Laurent

Pero quizá lo que redondea totalmente esta historia es que no era la primera vez que los salones del Château de Ferrières albergaban la genialidad del creativo francés. Estas estancias, en las que estuvieron Napoleón III y su mujer o Eugenia de Montijo, acogieron varias de las fiestas que organizó Yves Saint Laurent y a las que asistieron Grace Kelly, Audrey Hepburn o Brigitte Bardot. Décadas después, el diseñador regresaba simbólicamente a aquel escenario, el marco perfecto de una imagen destinada a permanecer en la historia de la moda.