Un 'sí, quiero' en otoño

La boda en Zaragoza de Beatriz, la novia de las mangas remangadas y la falda transformable


Marcela Mansergas está detrás de este diseño que tenía como guiño personal a la protagonista unas mangas remangadas


Boda en Zaragoza con vestido de novia de Marcela Mansergas© Lorena San José
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
7 de abril de 2026 a las 19:30 CEST

En la organización de una boda, no solo se recuerda el día de la celebración, también los momentos de preparativos que condujeron hasta esa fecha tan especial. Las citas para la creación del vestido de novia forman parte de esos recuerdos que se llevan por siempre grabados en el corazón. Para Beatriz, una estilosa recién casada, este proceso fue un verdadero sueño. “Elegí a Marcela Mansergas. Tuve un feeling muy especial con ella, me dejé llevar al máximo, confié plenamente en ella y me pilló desde el primer momento con la idea de vestido que quería”, nos cuenta.

Look de novia de Marcela Mansergas© LORENA SAN JOSE

Para dar forma a su diseño, que era una pieza convertible con silueta ajustada, escote Bardot, mangas largas, corte a la cadera y falda vaporosa, se decidió por el atelier madrileño de la diseñadora. “Ella y su equipo me lo pusieron todo tan fácil y sin sentir ninguna preocupación por el vestido. He sido muy disfrutona de cada prueba con ella”, confiesa.

Preparativos de novia© LORENA SAN JOSE

Un look nupcial con movimiento

Cuando le preguntamos a nuestra protagonista acerca de cómo se imaginaba su traje, reconoce que nunca antes, hasta aquellas primeras visitas, se planteó qué tipo de diseño quería. “Soy una persona que tengo varios estilos a la hora de vestir, entonces no lo tenía como demasiado definido. Cuando ya me adentré a mirar inspiración, creo que lo tenía demasiado claro en cuanto a telas y más o menos la forma”, desvela.

Look de novia viral de Marcela Mansergas© Lorena San José
Vestido de novia de Marcela Mansergas© LORENA SAN JOSE

Como punto de partida, nos dice, sabía que la base debía ser un cuerpo de tejido rústico y una falda con mucho movimiento, pero nada voluminosa. “Tenía claro que, por varios estilos que yo tenga en mi día a día, en 10 años quería que mi vestido me siguiera gustando, que no perdiera esa esencia clásica, pero a la vez, que tuviera algo que rompiera un poco”, apunta.

Falda de novia desmontable© LORENA SAN JOSE

Así fue como diseñadora y clienta se decidieron por una seda rústica como tejido para el cuerpo ajustado, sujeto por un corsé, que terminaba en la cadera. Además, se inclinaron por un guiño muy propio de la propia Beatriz: “el efecto de las mangas remangadas tenía que estar en mi vestido, ya que es un gesto que suelo tener yo”. Añadieron, aparte, terminaciones deshilachadas en el escote, las mangas y la espalda. Por otro lado, la falda se componía de quillas y contaba con una ligera cola, realizada en muselina de seda natural. 

Vestido de novia viral de Marcela Mansergas© LORENA SAN JOSE

Flechazo a primera vista

"En la primera prueba, al probarme la toile, ya me pude ver. Era probarme el boceto tal cual; me alucinó. Y tuvimos cuatro pruebas más en las que me confirmaba, cada vez más, que el vestido no podía ser más yo".

Boda en Zaragoza con look de Marcela Mansergas© Lorena San José

Si bien muchas novias escogen un segundo estilismo para dar el ‘sí, quiero’ o apuestan por una creación desmontable, en el caso de nuestra protagonista la elección se centró en una falda transformable. Fue una idea de Marcela Mansergas que enamoró a Beatriz. Tenía claro que para el momento fiesta quería estar muy cómoda, y que el vestido fuera midi. “Me quedé con el cuerpo y la falda la cambiamos por una falda midi igual que la primera (seda y de quillas), pero transparente para que fuera más cañera de cara a la fiesta”, señala. 

Como la lluvia hizo acto de presencia el día de la boda, apostó por cambiarse antes de lo previsto y no aguantó hasta la fiesta. “Decidí entrar a la comida ya con la falda cambiada, para poder disfrutar al máximo y estar cómoda”, matiza.

velo de novia rústico© LORENA SAN JOSE

Complementos elegantes

El accesorio principal del look fue el velo, una pieza rústica en un tono tomado, alejada de lo clásico, sin volumen, que contaba con una forma irregular. “El velo, creo que es el accesorio que da sentido y completa el vestido. Me enamoré de la tela nada más verlo, es una maravilla”, revela Beatriz.

Pendientes de novia© Lorena San José

Como joyas, nuestra protagonista eligió su anillo de compromiso, un rosetón de diamantes, regalo de su marido, que era fiel a su estilo, y unos pendientes que fueron un obsequio de su padre para sus hermanas y para ella. “Son zafiros casi negros rodeados de una corona de diamantes. Nos lo hicieron en Femme d’argent, en Zaragoza”, indica. 

Zapatos de novia de terciopelo© LORENA SAN JOSE
Ramo de novia verde silvestre con esparraguera© LORENA SAN JOSE

El estilismo se completaba con unas sandalias de terciopelo en color ámbar, que pudiera reutilizar tras la boda, que adquirió con sus amigas, de la firma Flor de Asoka. Tampoco podía faltar un ramo de novia silvestre, con abundante verde, pero sin otras tonalidades, de aire salvaje. “Sin que llamara demasiado la atención, ya que casi toda la decoración de la boda era bastante colorida: naranja, amarillo, fucsia, verde… además de las frutas y hortalizas que acompañaban a las flores”.

Recogido de novia© LORENA SAN JOSE

El peinado fue un ingrediente más que sumó, sin duda, puntos a su look. Fue un trabajo de Javier Esteban, de Le Petit Versailles, con quien esta novia viral ya tenía relación. Beatriz buscaba un acabado limpio y pulido, una fórmula de belleza con la que siempre se sintió verdaderamente cómoda. “Quienes me conocen saben que no soy yo sin mi moño de bailarina, así que no podía ser otro”. Un recogido que se ve en todo su esplendor en las imágenes de sus preparativos, en las que luce un camisón de María Lamadrid y unas bailarinas de Zara.

Moño de novia© Lorena San José

También fiel a su ADN fue, en todo momento, su elección de maquillaje. Elisabeth Casablanca se encargó de darle forma a su maquillaje natural, en el que optaron por destacar la mirada. “Sin ser demasiado excesivo, ya que mi boda fue de día y yo no suelo ir demasiado maquillada en mi día a día”, puntualiza.

Boda en Zaragoza con look de novia de Marcela Mansergas© LORENA SAN JOSE
Boda con lluvia en otoño© Lorena San José

Encontrarse en la universidad

Concluidos los detalles de su look nupcial, consultamos a Beatriz cómo empezó todo, cuándo conoció a Gonzalo y cuáles son los secretos de su historia de amor. Fue en la adolescencia, con 14 años: “coincidimos porque el marido de mi hermana es el primo hermano de Gonzalo”. En reuniones familiares empezaron a encontrarse, pero la oportunidad definitiva surgió cuando cayeron en la misma clase en la carrera.

Salida de los novios de la iglesia© LORENA SAN JOSE

“Tres años más tarde empezamos nuestra relación. Nos confesamos más tarde que siempre habíamos sentido algo especial mutuamente”, recuerda nuestra protagonista. La petición de matrimonio llegó a los cinco años de comenzar a salir, pero no fue una noticia inesperada. “La verdad es que por trabajo yo me tuve que ir a Marbella a vivir, al poco de empezar la relación. Se mudó conmigo… y fue todo sobre la marcha. Lo teníamos muy claro ambos desde que empezamos, pero no me esperaba que me lo pidiera en ese momento, fue una sorpresa para todo el mundo”, revela. 

boda en Zaragoza© Lorena San José

La boda tuvo lugar el 25 de octubre de 2025 en Zaragoza. Allí, la pareja escogió como espacio el Palacio de Los Duques de Villahermosa, en Pedrola. “Hace 10 años que se casó mi hermana mayor allí y me enamoré de sus jardines, su torreón y su patio interior”, apunta nuestra protagonista. Para facilitar el trasiego a los invitados, optaron por celebrar la ceremonia religiosa en la Iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles: “está pegada al palacio, de hecho, se comunica con el palacio mediante un pasadizo de lo más especial”.

Entrada de la novia en la iglesia© LORENA SAN JOSE
Ceremonia de boda en Zaragoza© Lorena San José

"Dentro de la Iglesia, al tener un color especial, decidimos optar por llenar el altar de verde. Pusimos muchísimos árboles en la parte de delante, granados que le daban un toque otoñal. Quedó espectacular. Y, en el pasillo, olivos".

Boda en Zaragoza con vestido de novia de Marcela Mansergas© Lorena San José

Otoñal y con colores vivos: las claves de la decoración 

De la organización del enlace se encargaron los propios novios, puesto que les hacía ilusión y tenían claros los proveedores. “Contamos para el proyecto de decoración y de coordinación del día con R de Marcela. Para mí, la ayuda de Marta y Paula, de R de Marcela, durante las últimas semanas, que se ocupaban de todo, cada detalle, cada proveedor, las reuniones… fue un alivio contar con ellas, porque te quitas mucho peso de encima”, señala. De este equipo resalta su profesionalidad y buen gusto, por lo cual lo recomienda con creces.

Iluminación de bodas© Lorena San José

En lo que a decoración se refiere, Beatriz supo siempre qué estilo y detalles quería, aunque contó también con el apoyo del equipo de decoradoras para definir las composiciones a la perfección. “Tuve un estilo diferenciado en la iglesia y otro en la salida de la misma y en el banquete. De la decoración floral se ocupó José Luis, de la Florería y contamos con Viveros Jara para que la iglesia fuera como un bosque”.

Decoración de bodas de otoño con frutas y flores© LORENA SAN JOSE
Decoración de bodas de otoño© LORENA SAN JOSE

El objetivo era crear un ambiente cálido, ideal para la época del año en la que se desarrollaba la boda, y estos novios lo lograron: “La salida, banquete, seating y cóctel, quería que tuvieran mucho color, otoñal, pero con colores vivos: naranjas, amarillos, fucsias, verdes. Además de añadir muchas calabazas, pomelos, uvas y otras hortalizas”.

Invitadas de boda con la novia© LORENA SAN JOSE

Tras mencionar a proveedores como Guian Catering, la Dj Patricia Nine y la firma de moda para niños de arras La Bubé, esta novia se fija en el trabajo de una profesional destacada. "No puedo no tener unas palabras bonitas hacia Lorena San José. Fue la fotógrafa en la boda de mi hermana hace cuatro años y desde ese momento tuve claro que tenía que ser ella. Mi familia y yo tuvimos debilidad por ella, y tiene un trozo de nuestro corazón para siempre.

Lorena tiene una sensibilidad que hace que sus fotos hablen de ella, cada detalle cuidado, pero de forma tan natural, que hace que te sientas cómoda al instante. Su mirada comprensiva y lo cariñosa que es. Sus fotos son un auténtico sueño para nosotros. No podemos ser más afortunados".

Boda con lluvia© Lorena San José
Invitadas de boda y madre de la novia© Lorena San José

Los mejores momentos

Cuando echa la vista atrás, Beatriz admite que su enlace fue el mejor día de sus vidas. Aunque no todo salió del modo en que lo habían planeado, resultó muy especial. “Fuimos unos disfrutones. Gonzalo y yo coincidimos en que nos emocionó muchísimo que todas las personas a las que queremos estuvieran acompañándonos, todos tan felices por nosotros. Esto lo transmitían y fue increíble”. 

Baile nupcial© Lorena San José

Antes de acabar su relato, esta recién casada aconseja a otras prometidas que no se dejen llevar por la información e inspiración de otros vestidos de novia. “Que una vez empiecen con su diseñadora el proceso, intenten evadirse un poco, que no miren las fotos de las pruebas porque sacan defectos a todo”. Así lo hizo ella misma, de manera que no quiso influenciarse y acertó.

Novios en el baile nupcial © Lorena San José

Por último, Beatriz pone el foco en que las semanas más cercanas al ‘sí, quiero’ se acumulan muchos retos, por lo que es importante dejarse ayudar o delegar en otros perfiles. Y, siempre, tener espíritu positivo: “por mucho que se planee, hay cosas que no están en nuestra mano, como el tiempo. Es importante pensar en el plan B. ¿No es tan bonito como imaginabas? No te preocupes, estará todo igual de bien”.