Si bien son siempre muy mediáticas las apariciones públicas de la reina Letizia promoviendo la cultura o hablando de la importancia de una mejor educación infantil, quienes seguimos atentamente los compromisos en su agenda semanal sabemos que una de las causas por las que más se vuelca durante el año es la investigación y la lucha contra el cáncer. Este miércoles, 23 de septiembre, ha tenido lugar otro de esos eventos que mezclan tristeza, determinación y esperanza: el acto central del Día Mundial de la Investigación en Cáncer 2026, por el que la mujer de Felipe VI ha viajado en solitario hasta Bruselas y donde ha rescatado uno de sus combos infalibles de estilo de sus años como princesa, que sigue tan vigente a día de hoy como hace dos décadas.
El combo ganador de cuando aún era princesa: un traje con blusa especial para entretiempo
Doña Letizia ha asistido a la Sede de la European Organisation for Research and Treatment of Cancer en Bruselas, donde se ha celebrado el encuentro, repitiendo uno de sus uniformes preferidos para ir a trabajar en entretiempo. Nos referimos al traje en su formato más favorecedor: con hombreras sutiles, silueta entallada y ligeramente ajustada a la cintura, pantalones de tiro alto y rectos y una caída fluida que estiliza al máximo sus piernas.
No se trata de un conjunto de sastrería nuevo, sino del mismo que lució el 8 de abril de este año para asistir la Cámara de Comercio en la celebración del 10º aniversario del Programa 'Talento Joven y Talento Joven Movilidad y, en esa ocasión. Confeccionado en doble crepé 100% lana virgen en tono beige, tiene la firma de Mirto.
En el momento de su estreno, doña Letizia lo combinó con una vibrante blusa estampada, de Hugo Boss, que destacaba por su cuello alto con lazada, el escote fruncido y un motivo psicodélico de manchas en tonalidades de rosa, amarillo y naranja. El toque perfecto de alegría y vitalidad para restar sobriedad a un traje como este. Es un truco que la mujer de Felipe VI pone en práctica desde sus años como Princesa de Asturias; la diferencia es que, por aquel entonces, lo hacía utilizando trajes de chaqueta con falda midi, en lugar de pantalón.
Y la fórmula le funcionó tan bien hace dos décadas (y la pasada primavera) que ha querido replicarla este 23 de septiembre en Bruselas, inaugurando así el otoño. En esta oportunidad, ha elegido una camisa naranja de volantes frontales y en puños, cuya procedencia aún se desconoce.
La anécdota en los complementos
Algo curioso ocurre con los looks de la Reina desde la pasada semana, cuando visitó el colegio de Oviedo en el que había estudiado cuando era una niña. En el dedo medio de su mano izquierda, allí estaba su mítico anillo ovalado de Karen Hallam, que estrenó en 2019 y no se quitó para ningún acto oficial hasta 2023, año en el que otra pieza le hizo el relevo. Fue su anillo en oro amarillo y grabado, de Coreterno, aunque este no ha dejado de estar presente, solo que justo al lado, en el índice. Hoy, doña Letizia lo ha vuelto a hacer. ¿Habrá regresado para quedarse?
Para rematar el look, como calzado ha seleccionado unas mary janes de múltiples tiras sobre el empeine con hebilla y tacón de 5 centímetros, de Sézane, concretamente el modelo Elodie, que tiene en piel brillante color avellana. Parece, por sus últimos estilismos, que la Reina no solo se ha aficionado a este tipo de zapatos cómodos y femeninos, sino que además siente una fuerte predilección por esta marca francesa de cara a la nueva temporada. Así lo demostró en Oviedo, donde se enfundó en un pantalón y unas babies que llevaban su firma.








