El rey Haakon VIII de Noruega y la princesa Ingrid Alexandra han cambiado el glamour de Palacio por las mallas y las zapatillas deportivas. Este domingo, 8 de noviembre, han sorprendido en la maratón Niza-Cannes, entre los miles de corredores que han participado en una de las carreras más bonitas de Europa. Una ruta que recorre prácticamente toda la costa entre ambas ciudades, desde el Paseo de los Ingleses en Niza hasta el mítico boulevard de la Croisette, en Cannes. Gran parte del recorrido transcurre junto al mar, con playas, puertos y espectaculares paisajes de la Riviera francesa.
El monarca ha corrido 42 kilómetros en un tiempo de cuatro horas y 43 minutos, según desvelan los registros publicados en la prensa nórdica. La maratón ha comenzado a las 9:16 horas y el rey Haakon ha cruzado la meta a las 13:59. En el caso de la heredera, se conoce que ha corrido los primeros cinco kilómetros en poco más de 30 minutos, pero su cronómetro ha dejado de registrar el tiempo después de 9,9 kilómetros.
Las imágenes publicadas en los medios noruegos muestran al Rey y a su hija compartiendo su pasión por el deporte, mientras realizaban parte del recorrido juntos, como dos atletas más, y especialmente sonrientes. No obstante, Haakon e Ingrid Alexandra no han pasado desapercibidos y han sido reconocidos por algunos de los participantes de la carrera, tal y como desvelan las fotos publicadas en la prensa local.
"No hablamos mucho, pero sí un poco sobre la carrera. Entendí que quería decir que tenía las piernas un poco pesadas al final", ha relatado un corredor noruego al medio VG, quien también ha asegurado que el monarca "parecía estar en forma". En esta misma línea, un comentarista deportivo de NRK se ha mostrado gratamente sorprendido por la hazaña del soberano, teniendo en cuenta su intensa agenda como jefe del Estado.
Haakon asumió recientemente sus funciones como Rey, tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, el pasado 28 de agosto. Por otro lado, el monarca también ha tenido que lidiar con distintas polémicas y dificultades familiares. Su hijastro, Marius Borg Høiby, permanece bajo arresto domiciliario en Skaugum, mientras que su mujer, la reina Mette-Marit, se ha visto envuelta en polémicas por sus contactos con Jeffrey Epstein y continúa haciendo frente a sus problemas de salud, que han condicionado su agenda oficial.
Un viaje privado
Cabe puntualizar que esta cita deportiva forma parte de su agenda privada. Este sábado, 7 de noviembre, la Casa Real de Noruega comunicó que el rey Haakon y su hija se encontraban en el extranjero por motivos privados. No obstante, ni especificaron el destino ni dieron detalles del plan. Su ausencia llevó al gobierno noruego a asumir temporalmente las funciones reales.
El soberano no retomará su agenda institucional hasta el próximo miércoles, 11 de noviembre, cuando tiene previsto su primer compromiso de la semana. Sin embargo, no han trascendido más detalles sobre sus próximos planes. Se desconoce cuándo regresarán a Noruega tras haber completado la maratón de Niza-Cannes, la segunda más importante de Francia tras la de París.
La complicidad entre padre e hija
Las imágenes del rey Haakon y la princesa Ingrid Alexandra en la maratón de Niza-Cannes vuelven a dejar patente la complicidad que existe entre padre e hija. Una relación especial que ha acaparado el foco desde el pasado agosto, cuando ambos asumieron nuevos roles. Desde entonces, parecen más unidos que nunca.
Su escapada a la Riviera francesa, de la que no se conocen más datos, muestra al rey Haakon y a la princesa Ingrid Alexandra en un ambiente distendido, lejos de los deberes de la Corona y al margen, al menos por unas horas, de las polémicas que rodean a su familia.








