La alta sociedad española hizo las maletas este pasado fin de semana con un destino claro: Venecia. La ciudad de los canales se convirtió en el escenario perfecto para celebrar por todo lo alto el 30 cumpleaños de Luisa Bergel. La íntima amiga de Tamara Falcó e Íñigo Onieva (y artífice de que sus caminos se cruzaran hace justo seis años en otro de sus cumpleaños) reunió a su círculo más selecto en el Palazzo Bernardo Nani. En este majestuoso edificio renacentista del siglo XVI, ubicado en pleno Gran Canal, la anfitriona organizó el sábado 31 de octubre la que ella misma bautizó como una eccentric party y, haciendo honor al nombre, lució el look más llamativo y transgresor de toda la velada.
Luisa Bergel, la más excéntrica en su propia fiesta de cumpleaños
Adelantándose varios meses al tradicional Carnaval de Venecia, el dress code de la velada exigía máscaras, antifaces y tocados de impacto. Mientras invitados como Íñigo Onieva optaron por la elegancia clásica de un esmoquin coronado por una colorida máscara de arlequín, la gran protagonista de la noche decidió llevar la excentricidad al siguiente nivel. Estaba claro que, siendo la homenajeada, no iba a conformarse con un vestido de gala tradicional, pero ninguno de sus invitados esperaba que Luisa Bergel se enfundara de pies a cabeza, en el sentido más literal, en un diseño que era puro arte.
Para su look, la anfitriona ha tenido que bucear en los archivos de una de las marcas de moda de gala y a medida de mayor renombre en el panorama nacional. Hablamos de Claro Couture, que para su desfile de la colección Glorias (Primavera/Verano 2023), presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, diseñó este ajustadísimo catsuit en encaje floral azul celeste, semitransparente y adornado con plumas, una pieza que destaca precisamente porque, además de cubrir el cuerpo, también oculta las facciones del rostro. Sin duda, es una interpretación innovadora del protocolo para un baile de máscaras típico veneciano.
En lugar de lucir un antifaz independiente, el propio diseño incorporaba un casquete de tela a juego que cubría por completo la cabeza de Luisa, ocultando su cara bajo la misma red de encaje y plumas que vestía su cuerpo. Y los complementos tampoco rebajaban la intensidad de esta espectacular creación: la cumpleañera completó el estilismo con unos elegantes zapatos destalonados de satén beige con una tira de pedrería sobre el empeine y tacón geométrico y un clutch tipo sobre dorado con tachuelas.






