LOOKS QUE INSPIRAN

Máxima de Holanda combina un look rosa y rojo en Nueva York: "Dos tonos tan distintos como complementarios"


La reina de los Países Bajos volvió a conquistar a las amantes de la moda con una propuesta vibrante, romántica y escultórica


La reina Máxima de Países Bajos durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.© Getty Images
Johanna ToscanoREDACTORA DE FASHION
23 de septiembre de 2026 a las 15:12 CEST

Después de celebrar por todo lo alto el emblemático Día del Príncipe, Máxima de los Países Bajos ha puesto rumbo a Nueva York. Allí participa en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), una de las citas internacionales más importantes de su agenda estos días, a la que también asisten otros miembros de la realeza europea, como Matilde de Bélgica. Un encuentro que este año pone sobre la mesa asuntos como los conflictos internacionales, la acción climática y los grandes retos globales. Por supuesto, la monarca, convertida también en toda una referente de estilo, no ha desaprovechado esta cita para volver a sorprender con sus elecciones. Prueba de ello, el look romántico y en tendencia con el que la vimos ayer en la ciudad de los rascacielos. 

La reina Máxima de Países Bajos durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.© Getty Images
La reina Máxima de Países Bajos durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.

El look rosa y rojo con el que Máxima de Holanda ha conquistado Nueva York

Para su más reciente jornada, la reina de los Países Bajos ha dejado el listón por todo lo alto con un look rosa y rojo que encontraba en el contraste de tonalidades buena parte de su encanto. Hablamos de una propuesta delicada y estilosa, muy en sintonía con la estética de la monarca, compuesta por una blusa rosa palo de silueta fluida y caída relajada, rematada con un cuello alto drapeado y de efecto cruzado que creaba sutiles pliegues sobre el escote. La combinó con una falda midi en rojo vibrante, de líneas depuradas y carácter escultórico, construida a partir de diferentes capas que jugaban con las líneas para crear volumen y una silueta mucho más dinámica.

La reina Máxima de Países Bajos a su llegada a la sede de las Naciones Unidas durante la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.© Getty Images
La reina Máxima de Países Bajos a su llegada a la sede de las Naciones Unidas durante la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.

De los zapatos elegantes a los pendientes de flor: todos los complementos de su look

Sumó, además, unos salones de tacón en el mismo rojo intenso de la falda, manteniendo así la fuerza de esta tonalidad hasta los pies, y un bolso trenzado que aportaba un punto de textura al conjunto. Para terminar, eligió unos pendientes en forma de flor en el rosa suave de la blusa que, además de añadir un detalle especial, reforzaban el aire romántico del estilismo. De esta forma, la reina dividía claramente su elección en dos bloques de color: el rosa dominaba la parte superior, mientras que el rojo ganaba fuerza de cintura para abajo. En cuanto al look de belleza, apostó por una propuesta natural y luminosa, con el cabello suelto y acomodado por detrás de las orejas para dejar todo el protagonismo a la joyería.

La reina Matilde de Bélgica y la reina Máxima de Países Bajos durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.© Getty Images
La reina Matilde de Bélgica y la reina Máxima de Países Bajos durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de septiembre de 2026.

Máxima y Matilde, en sintonía cromática

Como ya mencionábamos, también estuvo presente Matilde de Bélgica, con quien Máxima compartió asiento durante parte de la cita. Lo que más llamó nuestra atención al verlas juntas fue que ambas parecían ir al unísono con apuestas vibrantes, llenas de fuerza y carácter. Mientras Máxima jugaba con dos colores diferentes, la reina consorte de los belgas se decantaba por un estilismo monocromático en un intenso naranja, de líneas limpias y silueta depurada, donde el color se robaba todas las miradas. Dos elecciones diferentes que, sin embargo, terminaron creando entre ambas una inesperada sintonía y pusieron el broche final a su encuentro en Nueva York.