FESTIVAL DE VENECIA 2026

Irina Shayk recupera el icónico vestido negro 'bondage' que llevó Gisele Bündchen hace 23 años y convierte la alfombra roja de Venecia en un homenaje a los 2000


La modelo recibió en el Lido el 'Filming Italy Venice International Award' y escogió para la noche una pieza de archivo de la colección primavera-verano 2003, recuperando una de las imágenes más provocadoras de esta era


Irina Shayk recupera el icónico vestido negro 'bondage' que llevó Gisele Bündchen hace 23 años y convierte la alfombra roja de Venecia en un homenaje a los 2000© Getty Images
7 de septiembre de 2026 a las 11:38 CEST

Irina Shayk ha abierto el armario de las piezas de archivo en el Festival de Cine de Venecia 2026. La modelo llegó al Lido para recibir el Filming Italy Venice International Award y, para la alfombra roja de The Echo Chamber, recuperó un vestido de archivo de Dolce & Gabbana de primavera-verano 2003 que Gisele Bündchen llevó sobre la pasarela hace 23 años. La elección no podía ser más significativa, es una pieza vintage de estética bondage y uno de los looks que mejor condensan la personalidad provocadora de la firma italiana en los primeros años del siglo XXI.

Irina Shayk, la más rompedora de Venecia, recupera el vestido negro de Dolce & Gabbana que llevó Gisele Bündchen hace 23 años© GTRES

Un vestido negro que engaña a primera vista

A primera vista parece un sencillo vestido negro de satén, ajustado y de largo midi. Basta con que Irina se coloque de perfil, sin embargo, para descubrir el verdadero diseño: los laterales están completamente atravesados por cordones negros sujetos mediante piezas de cuero y ojales metálicos, dejando franjas de piel al descubierto.

La estructura combina la severidad de un vestido negro clásico con una construcción deliberadamente sensual. El satén de seda sigue la silueta y los cordones transforman los laterales en una especie de corsé abierto. El resultado es un juego de ocultar y revelar el cuerpo que pertenece de lleno al vocabulario bondage de aquella época.

La pieza abrió el desfile de primavera-verano 2003 como look número uno y fue protagonizada por Gisele Bündchen, que también apareció con ella en la campaña fotografiada por Steven Meisel. El vestido se convirtió así en una de las imágenes reconocibles de aquella colección. 

Gisele Bündchen con vestido negro de Dolce & Gabbana de hace 23 años© Getty Images

El Dolce & Gabbana que definió los primeros 2000

La colección no escondía sus referencias. Se describió aquel desfile como una sucesión de siluetas curvilíneas, corsés de satén con lazadas inspiradas en el punk y códigos S&M, mezclados con sastrería, cuero y una sensualidad deliberadamente explícita. 

Era una época en la que la moda de las supermodelos todavía tenía una enorme capacidad para fabricar imágenes reconocibles en un solo vistazo. Gisele, Naomi Campbell, Eva Herzigova o Amber Valletta formaban parte de aquel universo. Y el vestido que ahora recupera Irina pertenece precisamente a esa generación.

No fue, además, patrimonio exclusivo de Gisele: Naomi Campbell lo llevó en los premios GQ Man of the Year de 2002, antes incluso de la temporada de pasarela, y años después volvió a aparecer en el armario de Bella Hadid. 

Irina Shayk, la más rompedora de Venecia, recupera el vestido negro de Dolce & Gabbana que llevó Gisele Bündchen hace 23 años© GTRES

Irina cambia el mensaje, pero no la actitud

La modelo rusa no ha intentado reproducir literalmente la imagen de 2003. Ese es precisamente uno de los aciertos del look. En lugar del famoso collar con la palabra “SEX” que llevaba Gisele, Irina ha elegido un choker de tejido metalizado plateado que rodea el cuello y captura la luz.

Es una diferencia pequeña, pero significativa. El original hacía explícito el mensaje; la versión de 2026 lo deja en manos de la construcción del vestido. La sensualidad está en los cordones, en la piel que aparece entre ellos y en la propia silueta.

Irina Shayk, la más rompedora de Venecia, recupera el vestido negro de Dolce & Gabbana que llevó Gisele Bündchen hace 23 años© GTRES

Un look que deja que el vestido hable

Irina ha mantenido el resto del conjunto deliberadamente contenido. Lleva salones negros de punta y tacón fino, combinados con medias negras opacas, que aparecen entre las aberturas laterales y refuerzan el carácter lencero del vestido.

La ausencia de elementos superfluos es importante. No necesita una gran capa, un bolso espectacular o una cascada de joyas para competir con una pieza que ya concentra toda la atención en el cuerpo y en los cordones laterales.

Irina Shayk en el Festival de Venecia, 2026© GTRES

Del archivo a la alfombra roja

La elección adquiere todavía más sentido porque Irina ha convertido su paso por Venecia en una pequeña declaración sobre la memoria de la moda. Durante su llegada al Lido ya había recurrido a otra pieza de archivo, una chaqueta de Givenchy de la etapa de Riccardo Tisci, como homenaje a su amigo y antiguo director creativo de la maison

Pero para la noche escogió algo muy distinto: el Dolce & Gabbana que representa una de las facetas más provocadoras de los 2000.

Y quizá ahí está la razón por la que el look resulta tan eficaz. En una alfombra roja llena de vestidos concebidos específicamente para ese momento, Irina ha elegido una pieza con memoria. Una que ya había sido fotografiada, desfilada y celebrada por otras supermodelos y que, 23 años después, conserva intacta su capacidad de llamar la atención.

Irina Shayk, la más rompedora de Venecia, recupera el vestido negro de Dolce & Gabbana que llevó Gisele Bündchen hace 23 años© GTRES

Una supermodelo, dos épocas

Irina Shayk pertenece a otra generación de modelos, pero entiende perfectamente el poder de aquellas imágenes. Al recuperar este Dolce & Gabbana en Venecia, no compite con Gisele Bündchen.

La misma prenda cambia de cuerpo, de época y de contexto, pero mantiene su esencia: satén negro, piel, cordones y una sensualidad que no necesita explicación. El resultado es uno de esos momentos de alfombra roja que recuerdan que la moda de archivo siempre genera interés.