La Semana de la Alta Costura de París siempre nos deja momentos inolvidables, pero esta temporada una invitada ha buscado destacar entre todas con no uno sino varios looks de infarto. Ni Carlota Casiraghi, quien fascinó vestida con vaqueros en Chanel, ni Cate Blanchett, musa indiscutible del difunto Giorgio Armani: ha sido Jennifer Lopez la que, tras apenas dos días de desfiles, ya nos ha dejado boquiabiertas con tres estilismos diferentes, ¡y ninguno desde el front row! Así es, la diva del Bronx ha aterrizado en la capital francesa dispuesta a acaparar todas las miradas sin haber siquiera acudido aún a una de las cotizadas presentaciones de las casas francesas que se presentan en este calendario, demostrando una vez más por qué es un icono de la moda que trasciende generaciones y estilos.
El maratón de estilo de Jennifer Lopez en la Semana de la Alta Costura de París
Tras un ajetreado fin de semana en el que sorprendió al mundo al aparecer como una de las invitadas en la esperadísima boda de Taylor Swift, celebrada dentro del Madison Square Garden de Nueva York, Jlo cruzó el charco -al igual que la supermodelo Karlie Kloss- para sumergirse de lleno en la sofisticación máxima de la Alta Costura de París. Su paso por la ciudad de la luz es casi una pasarela en sí misma, de hecho, pues en solo 48 horas nos ha fascinado estrenando tres conjuntos extremadamente diferentes, aunque igual de potentes.
El pistoletazo de salida lo dio el lunes 6 de julio, durante su primer día en la capital. A su llegada al hotel, la cantante y actriz dejó sus intenciones muy claras apostando por la textura y el dramatismo con una impresionante y voluminosa chaqueta cubierta de plumas blancas, de la colección Otoño/Invierno 2026 de Michael Kors, que la arropaba como una nube. Fiel a su habilidad para mezclar prendas elevadas con otras de corte más relajado, equilibró la majestuosidad de las plumas con unas bermudas negras anchas y elegantes zapatos de tacón, coronando el look con unas gafas de sol XXL, de Tom Ford, y un bolso de mano negro, de Chanel.
Del día a la noche: una chaqueta de plumas, bermudas bombachas y un vestido muy ajustado
Durante su segunda jornada, el martes 7 de julio, la pudimos ver marcando tendencia a su salida del emblemático restaurante L'Avenue, uno de los rincones más exclusivos de la famosa Avenue Montaigne. Para esta cita diurna, la artista optó por un conjunto vanguardista de la firma Chloé que destilaba un estilo urbano y 'chic'. Lució unas originales bermudas bombachas de talle alto en tono caqui, combinadas con un sencillo top blanco fluido; sin embargo, la pieza estrella de este conjunto fue una original gabardina en color rosa empolvado con mangas extragrandes y abullonadas.
Subida a unas sandalias de tacón transparente, la protagonista de Office Romance confirmó que pillarla en zapato plano es tan complicado como encontrar plaza libre en el aparcamiento cuando tienes prisa.
Siempre a caballo entre lo street y el lujo, es evidente a los ojos que los looks de Jennifer Lopez están marcados por su condición de artista. "Su estilo es dramático, pero siempre refleja un rasgo muy propio de su personalidad: es audaz, atrevido, sensual. No tiene miedo a arriesgar y es una persona a la que no le gusta pasar desapercibida", nos cuenta Alejandra Salas, asesora de imagen y periodista. En la misma línea, Atenea Martínez, estilista y directora creativa, añade: "Su estilo es una herramienta clara de autoafirmación: es un grito para decir al mundo quién es".
Esa misma noche del martes, la agenda continuó con una elegante cena en Siena, el sofisticado restaurante de inspiración italiana ubicado en la Place du Marché Saint-Honoré, famoso por reunir a grandes personalidades como ella misma. Para la velada, Jennifer sacó a relucir su versión más clásica y a la vez sensual. Se enfundó en un ceñido vestido blanco de escote palabra de honor, adornado en la zona del busto con unas delicadas plumas que le daban un movimiento etéreo.
El foco de este look nocturno fue un impresionante collar de diamantes inspirado en un cocodrilo y sus pendientes a juego, de Cartier, realizados en oro blanco, oro amarillo y decenas de diamantes que brillaban espectacularmente al encontrarse con los flashes de los paparazzi. Un pequeño bolso de mano tipo caja en color rosa palo y con textura de cocodrilo y unos salones transparentes de punta finísima en PVC sellaron este conjunto de fiesta impecable.








