Ahora que oficialmente el buen tiempo se ha instalado en la ciudad, las citas y compromisos en la agenda empiezan a multiplicarse. Entre amigos, compañeros de trabajo y familia, hay planes para dar y repartir. Por supuesto, con las altas temperaturas, es fundamental adaptar nuestro guardarropa para sobrevivir en el intento. Así, las prendas fresquitas, cómodas y con trucos que ayudan a estilizar la silueta se posicionan entre las grandes favoritas.
Lo cierto es que se necesita buen ojo para dar con ellas, sobre todo cuando se trata de looks pensados para un evento importante: una boda, un bautizo, una comunión o incluso una graduación. Y Andrea Pascual, esposa de Beltrán Gómez-Acebo y de Borbón —sobrino del rey emérito don Juan Carlos—, ha dado con un diseño que confirma, una vez más, su sensibilidad para la moda. Desde hace años, la empresaria apuesta por diseños elegantes y cuidados al detalle, una fórmula con la que juega con los volúmenes, los estampados y el color, siempre dentro de una estética depurada. Esta vez, lo ha hecho con una propuesta perfecta para esos días en los que el plan pide un punto más de sofisticación.
El vestido romántico y sofisticado con el que realzó su silueta
Se trata de un vestido largo de silueta ajustada, firmado por la española Vagary Kalon y protagonizado por un estampado abstracto en tonos cálidos que van del rosa empolvado al beige, con pinceladas en burdeos. El diseño cuenta con un delicado escote asimétrico, que deja uno de los hombros al descubierto, así como con un juego de pliegues que recorre la parte superior del cuerpo desde el busto hasta la cadera. Este detalle, estratégicamente dispuesto, ayuda a marcar la cintura y a estilizar la silueta, mientras que la falda se abre desde la cadera en una caída fluida hasta el suelo y remata en una ligera cola de sirena. Un diseño de esos que merece un hueco en el armario de cualquier mujer estilosa, tanto a los 20 como a los +40.
Una selección de accesorios de aire mediterráneo
Para completar el estilismo, la empresaria valenciana apostó por una selección de accesorios dorados que aportaban luz al conjunto. Eligió unos pendientes geométricos con una fina cadena que caía por detrás de la oreja, pulseras delicadas y anillos en distintos tamaños. Como toque final, añadió un bolso de mano de rafia en tono arena, con textura trenzada y pequeños detalles de borlas, que subrayaba la inspiración veraniega. El resultado reforzaba el aire mediterráneo del look, al tiempo que encajaba de forma natural con la paleta cromática del vestido.
La apuesta de belleza con la que la valenciana remató el look
Muy fiel a su estilo, Andrea apostó por un maquillaje de acabado natural y matices neutros, con una base ligera y luminosa, un toque bronceado en las mejillas que ayudaba a definir el rostro y realzar las facciones, y los labios en un tono rosa nude. En cuanto al peinado, escogió un semirrecogido desenfadado, marcado por ondas suaves y algunos mechones sueltos que enmarcaban el rostro. El resultado aportaba movimiento y reforzaba la ligereza del conjunto.
La elección de un vestido de una marca nacional
Cada vez es más frecuente ver a las mujeres más estilosas apostar por opciones locales, desde pequeñas firmas hasta grandes marcas españolas que nacen con la ilusión de marcar la diferencia y crear diseños capaces de acompañar durante años. En esta ocasión, Andrea se decantó por un vestido de la firma barcelonesa Vagary Kalon, conocida por su filosofía slow fashion y por jugar con los estampados para dar forma a piezas únicas y cuidadas al detalle. Una elección que resume el gusto de la empresaria por las prendas de personalidad propia, pensadas para perdurar más allá de una sola temporada.








