Este fin de semana, Mónaco vibró con la celebración de la Fórmula E, un gran premio de automovilismo donde la táctica es fundamental y la emoción se vive en cada segundo y en cada ‘pasada’ de los coches mucho más compactos y ágiles que los de la F1. Y como grandes aficionados a este deporte, hemos podido ver en su final y gala posterior a Charlene y el príncipe Alberto. Sin embargo, un día antes, es decir, el sábado, fueron Tatiana Santo Domingo y su marido, Andrea Casiraghi, quienes atraparon todas las miradas en el paddock, en parte, por ser ejemplo de estilos muy diferentes, pero con mucha personalidad impresa en ellos.
Tatiana Santo Domingo, embajadora perfecta de Muzungu Sisters
De Tatiana Santo Domingo se podría decir que es la royal más bohemia. Gran parte de este estilo relajado e inspirado en mezclas culturales y cierta estética nómada, lo consigue en numerosas ocasiones gracias a ser la perfecta embajadora de su propia firma de moda ética y lujo artesanal, Muzungu Sisters; que fundó junto a Dana Alikhani en 2009. Y una de esas veces en las que triunfa con estas propuestas ocurrió este fin de semana en el Mónaco E-Prix 2026.
Un estampado bicolor con pulpos y caracolas
En concreto, ha fichado una de las propuestas que se engloban dentro de la colección Shell Song, que “rinde homenaje a días más luminosos y veranos bajo el agua, a la belleza ancestral de la civilización minoica, a las ánforas griega y a la mitología atemporal”. La pieza de esta línea con prendas estampadas con linograbado es el vestido Ophelia (576,95 euros), un diseño camisero sin mangas, con escote en V, bajo midi y botonadura frontal de madreperla. Además, presenta el estampado Octopus Friend, que, sobre fondo, blanco recrea siluetas de pulpos y caracolas.
Curiosamente, estos motivos marinos le gustan especialmente, pues no es la primera vez que confía en ellos. De hecho, ya llevó la versión compuesta por la blusa Helia (447,95 euros) y el pantalón Leo (411,95) durante una escapada a Atenas junto a su socia, Dana Alikhani. Y, sin duda, dada la potencia de este estampado, Tatiana Santo Domingo ha querido combinar en el E-Prix de Mónaco su vestido camisero (fabricado por artesanos en India) con unas cómodas zapatillas negras tipo slippers y discretas joyas, como varios colgantes que cubren su escote y tobilleras de oro en ambas piernas. Ademas, aporta modernidad a su look con un bolso bandolera tipo saco y en piel negra.
Tatiana Santo Domingo arrasa en sus citas automovilísticas
Por su parte, Andrea Casiraghi fue fiel al traje de chaqueta y corbata, un mix muy elegante que suele ser su fórmula ganadora en estas citas automovilísticas. Volviendo a Tatiana Santo Domingo, uno de sus looks más recordados en el paddock fue el que llevó en mayo de 2019. Allí, además de bohemia, hizo un gran homenaje a su suegra, la princesa Carolina de Mónaco.
Aquel día de hace 7 años, Tatiana Santo Domingo llevó un colorido vestido de estilo étnico con motivos florales y lunares, de la firma Saloni. Era precioso, aunque lo que atrapó todas las miradas fue su chaqueta de rayas en zigzag en blanco y verde, pues resultaba muy familiar, pues, previamente, ya la había llevado Carolina de Mónaco en marzo de 2017 durante un paseo por las calles de Niza.
Con zapatos españoles
También remarcable fue la elección que llevó en la F1 Grand Prix de Mónaco el 25 de mayo de 2025. Muy bohemia con un vestido de rayas rojas y blancas con calados, que acompañó de una cañera chaqueta de cuero (similar a la que también llevó en este 2026), la diseñadora y empresaria estadounidense confió en la moda española para su calzado, pues se decantó por unas cómodas venecianas en terciopelo de Flabelus, sello asentado en Madrid y con producción en Elche que fundó Beatriz de los Mozos en 2020.









