Charles Sebline, el diseñador preferido de Cate Blanchett, llega a Madrid: "Me fascina la mezcla de elegancia, sensualidad y dramatismo de las españolas"


Hablamos con el creador de la firma de camisas que ha enamorado al sastre de Carlos III, pero también a la estilista de 'Emily in Paris', que inaugura una tienda efímera en nuestro país


© Charles Sebline
Paula CallejoCOORDINADORA DE FASHION
28 de abril de 2026 a las 18:00 CEST

Nos damos cita con Charles Sebline en Philocalist Studio, en el madrileño barrio de Tafalgar, un lugar que respira elegancia desde el instante en el que pones un pie dentro, pero, a la vez, envuelve con su ambiente totalmente acogedor, como si el tiempo allí avanzara a otro ritmo. Ha elegido ese enclave para su primera tienda efímera en la capital, que solo durará hoy y mañana. Este fascinante diseñador con sangre inglesa y francesa trabajó con Tom Ford durante su etapa en Yves Saint Laurent, y, poco a poco, se fue enamorando de la camisa, prenda que, a día de hoy, ejerce como hilo conductor en su firma homónima.

Sebline habla de esas camisas que duran para siempre, cuyo diseño no te cansa y que quieres llevar cada día de tu vida. Esas que se heredan, que incluso se desgastan de tanto ponértelas y te niegas a soltar porque son tus preferidas. Su obsesión —porque él mismo la llama así— tiene sentido cuando la explica: busca perfeccionar lo cotidiano, insistir en lo esencial, hacer piezas que no pasen de moda y de una calidad impecable.

Bastan unos minutos de conversación con Charles para darte cuenta de la admiración que siente por el arte, la historia y la cultura, puntos que tiene muy presente en sus diseños de manera natural. Además, habla de una transversalidad de la camisa, un término que bien podríamos aplicar a su trayectoria, puesto que ha logrado unir a la realeza británica con la serie más aclamada del momento o la actriz más elegante del planeta. 

Pero más allá de estos nombres, lo que interesa a Sebline es otra cosa: que alguien compre una camisa y la haga suya de verdad. Madrid, nos confiesa, le fascina precisamente por eso: por la mezcla de elegancia y carácter, de tradición, sensualidad y atrevimiento. Mientras hablamos, la gente entra, toca las prendas, se las prueba y se enamora casi tanto de ellas como del propio Charles, que recibe a todos los clientes con una gran sonrisa y cercanía.

Media Image© Charles Sebline

Tu trabajo está muy centrado en una sola prenda: la camisa. ¿Por qué esta obsesión con ella?

Hay varias razones. Hay algo que me encanta de las camisas, y es que resultan muy accesibles. Forman parte de la vida cotidiana: prácticamente todo el mundo tiene alguna en su armario o la ha usado en algún momento. Creo que, cuando te conviertes en un diseñador con cierta experiencia, tu camino te lleva a querer perfeccionar algo cercano, algo que encaje en un armario real. Prendas que la gente pueda disfrutar de verdad en su día a día. Con el tiempo, sientes la necesidad de centrarte en lo esencial, en lo verdaderamente importante. En piezas que la gente use una y otra vez. Mi idea es crear prendas que no sean simplemente moda pasajera, sino que tengan una cierta atemporalidad. Que la gente las compre y las lleve tanto que casi se desgasten de tanto uso y cariño. Como cuando eras niño y tenías ese jersey favorito que no querías dejar ir, aunque ya te quedara pequeño. Esa es, en parte, mi filosofía. Además, siempre me han gustado las camisas, yo mismo las he llevado muchísimo. Cuando diseñaba para Tom Ford en Yves Saint Laurent solía comprar mucha ropa vintage. Iba a Londres, a tiendas de segunda mano, donde a veces encontraba camisas increíbles de los años 60 o 70, especialmente en Jermyn Street, una calle dedicada a la camisería. Eran piezas antiguas, perfectamente confeccionadas, pero no encontraba exactamente lo que buscaba. Por eso empecé a centrarme en diseñarlas yo mismo.

Media Image© Sebline

¿Qué debería tener la camisa perfecta, esa que no quieres quitarte nunca?

Para mí, lo primero es el tejido: debe ser realmente especial. Trabajo sobre todo con algodón, aunque recientemente también he incorporado la seda. Uso también un tipo de popelín que se vuelve más suave con cada lavado, hasta sentirse como una segunda piel, algo que me encanta. También es fundamental la atención al detalle, pero de forma sutil. Por ejemplo, hoy llevo lo que llamo el estilo "pechera plisada". Me gusta tomar elementos tradicionales, como los del esmoquin, y adaptarlos al día a día. Disfruto jugando con los códigos clásicos, reinterpretándolos y haciéndolos míos. Me interesa revisitar lo de siempre y darle una sensación renovada, como si lo redescubrieras.

Entonces, ¿crees que aún hay margen para reinterpretar algo tan clásico?

Absolutamente. Si eres un buen diseñador, puedes reinventar los clásicos de infinitas maneras. Las posibilidades son infinitas.

Media Image© Sebline

En tus redes vemos muchas referencias a lo vintage. ¿Cómo reinterpretas el pasado para reinventar el futuro?

Me encanta mirar al pasado. Me fascina ver cómo vestían los hombres en los años 1890 o a lo largo del siglo XX. Es interesante observar cómo la moda ha cambiado tanto y, sin embargo, ciertas prendas han permanecido. La historia de la moda me apasiona porque no solo responde a la estética, sino también a movimientos sociales, avances tecnológicos, nuevos tejidos… Es una combinación de factores que la hacen vibrante y viva como fuente de inspiración. Además, hay algo que siempre me interesa: la frontera entre lo femenino y lo masculino, tanto en hombres como en mujeres.

Y la camisa es una prenda que pueden llevar ambos

Exactamente. Aunque originalmente era masculina, hoy pertenece a los dos. 

                               © Sebline

Vi entre tus fotos de archivo una anécdota muy curiosa: un mensaje del Palacio de Buckingham

Cuando era muy pequeño —tengo familia inglesa y francesa— vivía en París y fuimos a visitar a mi abuelo en Londres. Debía de tener seis o siete años cuando dibujé una tarjeta de cumpleaños para la reina Isabel II, con ella soplando las velas. Mi abuelo la llevó al palacio y se la entregamos a un policía. Días después, recibí una carta de una dama de compañía agradeciendo el gesto. 

¿Cómo crees que influyó la reina Isabel en la moda?

Es una gran pregunta, hay ahora una exposición en Londres sobre su vestuario. A lo largo de su vida mantuvo ciertos elementos constantes: faldas de tweed, pañuelos de Hermès… Jugaba mucho con el color. Como era bajita, utilizaba looks monocromáticos —amarillo limón, verde menta— para destacar entre la multitud. Es una figura única. Su forma de vestir resulta muy interesante. Me gusta esa idea de llevar las mismas prendas durante toda la vida, en versiones ligeramente actualizadas. Es algo muy ligado a mi manera de trabajar los clásicos.

Media Image© Sebline

¿A qué miembro de la realeza consideras el más elegante actualmente? ¿A quién te gustaría vestir?

Sin duda, al rey Carlos. Me encanta cómo viste. Tiene muy en cuenta el tema de la sostenibilidad: repara sus prendas, las cuida, las mantiene... Además, lleva trajes maravillosos de Anderson & Sheppard, un sastre de Savile Row con el que colaboré. Incluso diseñé una camisa especial para ellos. Su estilo tiene códigos muy elegantes: a veces una flor en la solapa, la forma en que lleva la ropa… Me parece muy inspirador.

Hablas de compromiso con la sostenibilidad. ¿Es este un punto importante para ti?

Por supuesto. Intento integrarla diseñando piezas que no sean efímeras, sino duraderas. Tengo clientes que compraron camisas hace años y siguen usándolas con frecuencia. No quiero crear algo desechable, y eso no solo depende del tejido, sino también del diseño.

Media Image© Sebline

¿Por qué has decidido traer tus diseños a Madrid? 

Estoy encantado de colaborar aquí. España es un país que no conozco tanto como me gustaría, así que esta invitación ha sido una gran oportunidad. Es muy inspirador ver cómo distintas personas, en diferentes contextos culturales, interpretan lo que diseño. Me produce mucha satisfacción observar sus reacciones.

¿Crees que en España se llevan tus prendas de forma diferente a Inglaterra o Francia?

Sí. Hay una elegancia muy particular: refinada pero a la vez poderosa. Me fascina esa mezcla de dramatismo, como en el toreo o el flamenco, con sofisticación y sensualidad. Esa combinación es muy inspiradora.

Temporada 5 de 'Emily in Paris'© @sebline_
Lily Collins en la temporada 5 de 'Emily in Paris'

Uno de los looks más destacados de Lily Collins en la quinta temporada de Emily in Paris está protagonizado por uno de tus sets de chaqueta y pantalón a rayas. ¿Qué significó para ti aparecer en esta serie tan exitosa?

Fue una gran oportunidad. La estilista Marylin Fitoussi descubrió mi marca y conectamos, especialmente por que a ambos nos encantan las rayas. Las prendas que lleva Emily ya formaban parte de mi colección, pero trabajamos juntos para adaptarlas. Fue una experiencia muy emocionante. 

¿Crees que las series son un poco las nuevas pasarelas?

No diría exactamente eso, pero colaborar con ellas es un privilegio. Son una plataforma muy potente visualmente y pueden influir en las tendencias.

Lily Collins en la temporada 5 de 'Emily in Paris'© @sebline_
Temporada 5 de 'Emily in Paris'

¿A qué otro personaje te gustaría vestir?

Me encantaría trabajar en vestuario de época, aunque también me interesa trasladar esa estética al presente. Ahora mismo, Emily in Paris ya es un gran escaparate. También sería increíble haber vestido a Meryl Streep en El diablo viste de Prada.

Una de tus grandes embajadoras es Cate Blanchett, que adora tus camisas y las luce continuamente. ¿Cómo empezó vuestra relación?

Su estilista, Elizabeth Stewart, descubrió mi trabajo mientras buscaba camisas, y así comenzó todo. Es un honor contar con alguien tan talentoso, inteligente y generoso. Es una persona excepcional.

Cate Blanchett con look de Sebline en el Festival de Venecia de 2024© @marygreenwell
Cate Blanchett con look de Sebline en el Festival de Venecia de 2024

¿Notas impacto en ventas o redes cuando figuras como Lily Collins o Cate Blanchett llevan tus diseños?

Probablemente no aprovecho lo suficiente Instagram; no soy de esa generación. Aun así, es una herramienta fantástica y, por supuesto, ayuda a dar visibilidad y llegar a nuevas audiencias.

¿Tienes audiencias de distintas edades? ¿Qué perfil es el que más compra tus diseños a día de hoy?

Actualmente, los mercados más fuertes son Estados Unidos y Japón. Una de las ventajas de las camisas es que funcionan para distintas edades, tanto en hombres como en mujeres. En España, los hombres suelen vestir de forma más clásica, aunque algunos disfrutan experimentando. En cambio, las mujeres aquí son muy abiertas y atrevidas con la moda.

Cate Blanchett con una camisa rosa de Sebline en 2022© @marygreenwell
Cate Blanchett con una camisa rosa de Sebline en 2022

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