Hay escenas en el cine que permanecen para siempre en nuestra memoria, y lo mismo ocurre, a veces, con la ropa que llevan en ellas sus protagonistas. Si viste Cómo perder a un chico en 10 días, sabes a qué nos referimos. El famoso vestido amarillo con el que Andie Anderson (una columnista interpretada por Kate Hudson) le quitó la respiración a Benjamin Barry (Matthew McConaughey) marcó un antes y un después en la moda de invitadas, y nos hizo enamorarnos nuevamente de la esencia sencilla de los diseños satinados. Las devotas de las comedias románticas hemos soñado con esta prenda al menos una vez en la vida, y es que el impacto de esta aparentemente simple elección de vestuario fue suficiente para consolidar a la actriz como un referente indiscutible de estilo y situar este look en nuestros tableros de inspiración hasta el día de hoy.
El vestido amarillo mantequilla más viral del cine (y que hizo de Kate Hudson un icono de moda)
Cuando salió a la luz en los cines internacionales, en 2003, la historia entre la columnista neoyorkina y el ejecutivo de publicidad causó sensación entre los espectadores, y sobre todo entre las espectadoras adolescentes, pero nada podía asegurarnos que su recuerdo tendría una acogida igual de positiva en las redes sociales más de dos décadas después. TikTok está inundado de vídeos de inspiración sobre cómo emular el legendario look de Kate Hudson con ESE vestido amarillo. ¿Y por qué resurgen de sus cenizas estas producciones dosmileras? Muy sencillo: por su atemporalidad.
Solo las mayores fans de la película (como nosotras) sabrán que el mencionado slip dress de seda con el pronunciado escote a la espalda se confeccionó especialmente para este momentazo, ¡no al revés! ¿Cuántas veces has creado un estilismo a partir de los zapatos o ese complemento que querías llevar sí o sí? A la encargada del vestuario, Karen Patch, le pasó precisamente esto.
Así se hizo la escena mítica de Cómo perder a un chico en 10 días
Para ella, era imprescindible que, aderezando el cuello de Andie, estuviese la impresionante gargantilla de diamantes amarillos de 84 quilates llamada Isadora, en honor a la bailarina Isadora Duncan. Una pieza diseñada por Harry Winston y valorada en más de seis millones de dólares, que incluso durante el rodaje estaba custodiada por el equipo seguridad de la mencionada casa joyera. El color de esta obra de arte fue el punto de partida para concebir el atuendo que la acompañaría.
Son varios los looks de pasarela que localizamos a lo largo de la trama, pero este vestido amarillo mantequilla diseñado por Carolina Herrera y confeccionado en los talleres de Patch para la película, es el que sigue influyendo hoy en día en las mujeres que más saben de moda. ¡Y no nos sorprende para nada!
Su corte, tan sofisticado como sensual, que cae delicadamente sobre la esbelta silueta de Kate, quien tenía apenas 23 años en el momento del rodaje, es un ejemplo exquisito de atención al detalle en la confección. Durante una entrevista que le hicieron en plena pandemia, la actriz confesó: "¡No tengo idea de dónde está ese vestido! Sé que fueron Carolina Herrera y nuestra increíble diseñadora de vestuario quienes lo diseñaron. Pero no sé dónde está, ¡deberíamos encontrarlo!". Para su tranquilidad, son muchas las firmas -de todos los estilos y rangos de precio- que han replicado este mismo diseño en busca de capturar esa elegancia effortless que tanto se lleva ahora y que la angelina ya emanaba décadas atrás.
Menos es, definitivamente, más -ya nos lo confirmaba la fiebre que desató la última serie sobre la vida de Carolyn Bessette-Kennedy- y Kate siempre ha llevado esta filosofía por bandera.








