Con más de 190 años de historia, Jaeger-LeCoultre se ha consolidado como una de las grandes referencias de la alta relojería. No en vano, ha desarrollado más de 1.400 calibres y cuenta con más de 430 patentes, una trayectoria que explica por qué se la conoce como 'el relojero de los relojeros'. La compañía fundada en Suiza continúa innovando y acaba de presentar su nueva colección, Master Control Chronometre, que pone el foco en una idea cada vez más relevante: la precisión en la vida real.
Porque si algo está cambiando en este universo es precisamente eso. Ya no basta con que un reloj funcione a la perfección en condiciones ideales; tiene que hacerlo en el día a día. Con cambios de temperatura, movimiento constante o pequeños golpes inevitables. Y es ahí donde esta colección introduce uno de sus avances más interesantes: el nuevo sello de Alta Relojería HPG (Alta Precisión Garantizada).
Este sistema no solo asegura los refinados acabados estéticos, también su precisión. Una certificación obtenida tras someter al reloj a pruebas que reproducen el uso diario: desde cambios de temperatura hasta golpes o distintas posiciones, ya sea en la muñeca o en reposo, con el objetivo de garantizar que la precisión se mantenga en cualquier circunstancia
A nivel estético, la colección recupera códigos clásicos —cajas redondas, esferas equilibradas— y los actualiza con detalles como el brazalete metálico integrado, reinterpretado con líneas más limpias y un juego de acabados pulidos y satinados que aporta luz sin resultar excesivo.
Tres modelos, tres formas de entender la precisión
La nueva colección Master Control Chronometre se concreta en tres modelos que reinterpretan la precisión desde diferentes enfoques, manteniendo siempre un equilibrio entre diseño contemporáneo y herencia relojera.
El Master Control Chronometre Date Power Reserve es probablemente el modelo más técnico y, a la vez, el que introduce la gran novedad de la colección: el nuevo Calibre 738. Combina fecha y reserva de marcha en una esfera muy equilibrada, con dos subesferas situadas a ambos lados que recuerdan a diseños históricos de la casa. La indicación de la energía disponible —con un detalle en rojo cuando desciende— no solo aporta funcionalidad, también dinamiza visualmente el conjunto. Todo ello en una caja de acero de 39 mm especialmente delgada, pensada para mantener ese equilibrio entre precisión y elegancia.
El Master Control Chronometre Perpetual Calendar integra un calendario completo con mes, día, fecha y fases lunares, distribuidos en cuatro subesferas. Estas indicaciones tienen en cuenta los meses de distinta duración y los años bisiestos, lo que permite mantener la precisión sin necesidad de ajustes manuales hasta el año 2100, siempre que el reloj se mantenga cargado.
Por último, el Master Control Chronometre Date ofrece una lectura más esencial, con horas, minutos, segundos y fecha. Presenta un formato más contenido, con 38 mm de diámetro y un grosor reducido, y está impulsado por el calibre automático 899, con una reserva de marcha de 70 horas.
Más allá de sus diferencias, los tres modelos comparten una misma filosofía: relojes pensados para acompañar el ritmo diario sin renunciar a la precisión ni al diseño.








