Es la novia "real" del año en el Reino Unido y la nueva sensación de los Windsor. Harriet Sperling, la enfermera británica que ha conquistado el corazón de Peter Phillips —el hijo mayor de la princesa Ana—, está acaparando todos los focos. En menos de dos meses, el próximo 6 de junio, pasará a formar parte, oficialmente, de la Familia Real al dar el "sí, quiero" al sobrino del Rey Carlos III.
No será en una boda por todo lo alto —ya avanzaron en su comunicado oficial que será de carácter "privado"—, pero tomará por escenario un sitio con mucho significado para el novio, la iglesia de Todos los Santos, en Kemble —Gloucestershire—, que se encuentra a poco más de cuatro kilómetros de Gatcombe Park, la casa de campo de la princesa Ana. Aunque no hay detalles de la lista de invitados, sí han dado a conocer que han informado del enlace tanto a los Reyes Carlos y Camilla como a los príncipes de Gales, con los que Peter mantiene una excelente relación.
De Ascot a Wimbledon
Han pasado dos años desde que el sobrino del Rey Carlos III, que ocupa el 19 puesto en la línea de sucesión al trono, hizo su primera aparición pública con Harriet y, desde entonces, todos los ojos están puestos en ella. Sobre todo, después de su impecable debut con la Familia Real en las carreras de Ascot —donde la vimos en carruaje—, y en el palco del torneo de tenis de Wimbledon.
Entonces ya demostró que se movía con soltura en los círculos reales —se la vio incluso compartiendo confidencias con los Reyes Carlos y Camilla, y se lleva de maravilla con su cuñada, Zara—; y, también, que domina el protocolo a la perfección. Su estilo tampoco ha pasado desapercibido. Harriet siempre está a la altura de las grandes citas y sigue la estela de Kate Middleton: tocados, vestidos midi, estampados florales… Su armario respira sencillez y elegancia, y lo cierto es que, en varias ocasiones, ha confiado en algunas de las firmas favoritas de la princesa de Gales. Ahora, solo queda conocer el secreto mejor guardado de la novia: su vestido.
Diferencias y similitudes con el estilo de Kate Middleton
Al igual que ocurría con Lady Di hasta hace no tanto, es inevitable que hoy en día se compare a cualquier mujer vinculada a la familia real británica con Kate Middleton en cuestiones de estilo. Actualmente, la princesa de Gales se ha consolidado como un auténtico referente a nivel internacional, y su armario clásico, sofisticado y de estética minimalista se ha convertido en una fuente constante de inspiración para royals, aristócratas e invitadas habituales a grandes eventos en todo el mundo.
Harriet no es una excepción, ya que en sus apariciones públicas, especialmente en actos tan emblemáticos como las carreras de caballos, adopta muchas de las claves estilísticas asociadas al llamado "efecto Kate". Apuesta por looks muy cuidados en los que predominan los tonos pastel coordinados con tocados a juego, una fórmula muy característica de la Princesa, así como por faldas midi de corte elegante y diseños atemporales que evitan excesos pero incorporan pequeños detalles diferenciales, como mangas abullonadas, cinturones integrados o tejidos con textura. Este tipo de estilismos construyen una imagen refinada, clásica y muy acorde con los códigos de vestimenta de la aristocracia británica, donde la discreción, la coherencia cromática y la elegancia sobria siguen marcando la pauta.
En su día a día, la prometida de Peter Phillips suele apostar por estilismos mucho más relajados y con un claro aire bohemio, alejándose de la formalidad de los eventos oficiales sin perder su esencia sofisticada. Es habitual verla con chalecos, vestidos estampados de inspiración romántica, diseños camiseros o prendas fluidas que aportan movimiento. En cuanto a los accesorios, aboga por la comodidad, y adora los bolsitos bandolera cómodos y estilosos, así como las sandalias planas, las deportivas y las alpargatas de yute. Aun así, incluso en sus looks más informales mantiene un equilibrio constante con la elegancia.
Una más en la familia
Hasta que se conoció su noviazgo con el nieto de la Reina Isabel II, Harriet llevaba una vida lejos de la "corte". Enfermera de Pediatría del NHS —el servicio británico de salud—, es madre de una niña, Geogina, de trece años, que crió sola. Ella misma se sinceró sobre su experiencia en un ensayo para Woman Alive en el que explicaba que "en los años más tempranos de mi viaje como madre de una hija, los recursos eran escasos y el futuro incierto, pero descubrí la fuerza y la vida que provienen del amor desinteresado. La singular relación entre una madre soltera y su hijo se forja en medio de luchas y victorias".
Su pequeña, que siempre ha sido su prioridad, también ha encajado a la perfección en la Familia Real. Se unió a los Windsor en la tradicional misa de Pascua, el pasado
5 de abril, y fue caminando hasta la capilla de San Jorge junto a Savannah, de quince años, e Isla, de catorce —las hijas que Peter tuvo con su exmujer Autumn Kelly—.











