"Va a ser muy diferente a la gira de Motomami", adelantaba Rosalía hace unos meses, cuando le preguntaban por su LUX Tour 2026. La artista arrancó el 16 de marzo en Lyon presentando las canciones que forman parte de su último trabajo, para continuar después por Italia, y ahora, en España. Los días 31 de marzo, 1, 3 y 4 de abril actúa en el Movistar Arena de Madrid, y el 13, 15, 17 y 18 de abril lo hará en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Un total de ocho conciertos cuyas entradas consiguió agotar en tiempo récord (en menos de dos horas) y que convierten esta gira en una de las más esperadas.
Tanta expectación genera su puesta en escena y su música en directo, como el despliegue de looks que Rosalía hace sobre el escenario. Y es que la cantante ha demostrado ser una auténtica experta creando universos visuales entorno a su trabajo. Lo demostró en 2022 con su gira Motomami, siendo una de las pioneras de nuestro país en aplicar el method dressing a sus conciertos, un fenómeno cada vez más común. Entonces fue el cuero, el color negro y el rojo los hilos conductores de los rompedores conjuntos que la española Pepa Salazar diseñó para ella. Pero en esta ocasión la paleta cromática de sus looks es mucho más suave, con el blanco y el rosa pálido dominando la estética.
Tiene sentido, pues su nuevo álbum utiliza la iconografía religiosa y la espiritualidad como pilar, lo que se ha visto reflejado también en el estilismo de la catalana: en los últimos meses, no ha dejado de apostar por diseños en blanco inmaculado, un color que —junto a las perlas, por el guiño al título de una de sus canciones— se ha convertido en parte del uniforme de un buen número de sus fans en estos conciertos.
Rosalía apuesta por la moda española para esta gira
Y lo hace con piezas que no solo destacan por su creatividad, sino también por su autoría nacional. Entre los diseños que forman parte del espectáculo de LUX, destacan unas impresionantes alas y un original tocado, ambos creados por diseñadores españoles, cuyos procesos de confección son tan fascinantes como los propios looks.
Uno de los elementos más icónicos de la puesta en escena son las alas que los bailarines de la artista lucen en momentos claves del show . Estas alas, creadas por el diseñador español Antonio Velasco y su equipo, tienen una curiosa historia. "Me contactaron cuando quedaba menos de un mes para el inicio de la gira", nos explica. "Era un tiempo corto, pero al mismo tiempo algo precioso y emocionante".
El proceso de creación fue meticuloso. "La idea era hacer unas alas con un tamaño bastante concreto, pasaron unas medidas y a partir de ahí hicimos una selección de plumas inicial basándonos en unos tonos muy naturales", apunta. "Se seleccionaron plumas marrones, ocres y en tonos pardos, algo más tirando a tonos reales de águila o de buitre. Finalmente se conservó la forma del ala, que recuerda a estas especies, pero se cambió el color a algo más blanco que recordase más a un ángel".
El diseñador también nos detalla la dificultad técnica de la pieza: "A este tipo de piezas se le añaden ciertas necesidades, ya que tienen que poder bailar con ellas, saltar, ser ligeras y además poder conservarse y transportarse durante toda la gira. Es por eso que se parte de una base hecha en hierro ligero para cada ala, que se cubren de tejido, se les da volumen en ciertas zonas y, más tarde, se seleccionan las plumas una a una para ser colocadas sobre esa estructura". En total se han creado 13 alas para los bailaires y una más para Rosalía.
Junto a estas alas, otro gran protagonista de la gira es un tocado blanco con el que Rosalía actúa en LUX Tour, diseñado por los sevillanos Felipe Vivas y Manuel Carrión, de la firma Vivascarrion. Este tocado tiene un interesante origen que se remonta a varios años atrás: "Cuando Fernando García —galardonado con dos premios Goya en vestuario— nos encargó una pieza de características similares para una producción de Netflix. Aquella propuesta quedó integrada en nuestro imaginario creativo", nos cuentan desde la firma andaluza.
El tocado, inspirado en los diseños históricos del siglo XVI, particularmente en los que lucía la nobleza europea, como las damas de la corte o las reinas de Flandes, es una pieza con un intenso trabajo detrás. "Nos llevó aproximadamente dos semanas de trabajo continuo, incluyendo fines de semana, con un equipo de cuatro personas", detallan los diseñadores. "El proceso comienza con un dibujo o boceto inicial, que puede ser aprobado o modificado. A partir de ahí, se construye una estructura alambrada, que posteriormente se encela y se forra con gasa".
La pieza está diseñada para colocarse a modo de diadema y aseguran que ha sido tan importante su funcionalidad como el impacto visual que genera. Un diseño que ha sido realizado en estrecha colaboración con el equipo de estilismo de Rosalía, bajo la dirección de José Carayol, quien se encarga de coordinar los elementos visuales de la gira. "En general, estamos muy satisfechos con el resultado obtenido, aunque, debido a nuestro nivel de exigencia, consideramos la posibilidad de realizar una segunda versión para seguir perfeccionando el diseño", confiesan desde Vivascarrion.
Más allá de estas piezas con sello español, los looks de Rosalía en los conciertos de LUX juegan con la sorpresa y la imaginación. La artista alterna creaciones que mezclan modernidad y referencias históricas —como vestidos con corsés y faldas de tul o accesorios inspirados en pelucas aristocráticas del siglo XVII— con intervenciones más conceptuales. Ingenioso sin duda es otro de sus conjuntos, con una 'falda' formada por las manos enguantadas de sus bailarines mientras que envuelven su cuerpo. Un gesto que recuerda al de diseños como los que Comme des Garçons ha realizado en sus creaciones, con guantes tridimensionales adornando la tela.
No han faltan, por supuesto, guiños a la estética religiosa que no solo vemos a través de sus conjuntos con piezas como un velo blanco, sino también en su puesta en escena: canta Berghain con un tocado de plumas negro que simula unos cuernos e incluso hace danzar por los aires una suerte de botafumeiro como si de una iglesia se tratase, mientras canta CUUUUuuuuuute acompañada por su orquesta.
A los fans más atentos no les ha pasado inadvertido un detalle que han podido apreciar gracias a otro de los cambios de vestuario de Rosalía, el que hace hacia el final del concierto. La cantante se viste con unos pantalones cortos y un top lencero satinado que deja ver su abdomen, de Intimissimi —la marca italiana firma la ropa interior de la artista durante esta gira, y Calzedonia, sus medias—. Antes, justo debajo del pecho, lucía un tatuaje en el que se podía leer "Raúl" grabado sobre las costillas, el nombre de su expareja, el puertorriqueño Rauw Alejandro.
Sin embargo, aquel nombre en tinta que Rosalía se hizo durante su relación con el que llegó a ser su prometido, hoy parece ser más bien una mancha borrosa, señal de que posiblemente haya decidido borrarlo con láser después de su ruptura.

















