"Ah, y si no tienes el libro de Harry Potter para entonces… no te molestes en volver" La frase que Miranda Priestly lanza a su asistente en El diablo viste de Prada es uno de los momentos más recordados de la película. En aquella escena, la joven Andy Sachs —interpretada por Anne Hathaway— corre por Nueva York con un vestido verde de Calvin Klein mientras intenta conseguir el manuscrito inédito de Harry Potter para las hijas de su temida jefa. Casi veinte años después de aquel clásico del cine de moda, la actriz parece haber recuperado parte de ese espíritu. Esta semana, Anne Hathaway ha acudido a la sede de Naciones Unidas en Nueva York para pronunciar un discurso con motivo del Día Internacional de la Mujer, sustituyendo el icónico azul cerúleo de la película por un sofisticado azul petróleo que recuerda inevitablemente a su personaje más famoso. Un guiño que llega además justo cuando la secuela del filme, El diablo viste de Prada 2, se prepara para su estreno.
Un total look satinado para su discurso en la ONU
La actriz ganadora del Oscar por Los Miserables acudió al evento en calidad de embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres. En el acto, centrado en el acceso a la justicia, compartió protagonismo con figuras como Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz. Para una cita de tal importancia, Anne Hathaway apostó por un look monocromático firmado íntegramente por Giorgio Armani. El conjunto, perteneciente a la colección ready-to-wear Primavera/Verano 2026 de la casa italiana, estaba compuesto por varias piezas confeccionadas en seda satinada que capturaban la luz con un brillo suave y elegante.
Chaqueta entallada, pantalones capri y un azul entre el verde y el mar
El look ha girado alrededor de un color difícil de definir pero tremendamente sofisticado: un azul verdoso que podría describirse como azul petróleo, teal o incluso “azul pato”. Un tono profundo que se aleja del clásico cerúleo —inmortalizado por El diablo viste de Prada— pero que mantiene esa elegancia moderna asociada al universo de la moda.
La chaqueta, ligeramente entallada, cuenta con una manga francesa y un ligero volumen abullonado en los hombros, aportando estructura al conjunto. Bajo esa prenda, la actriz ha llevado una camisa con cuello de volantes que añade un toque romántico al look. Los pantalones capri, con pequeñas aberturas laterales, aportan un aire contemporáneo y relajado que contrasta con la formalidad del acto.
Botas de tacón y accesorios vibrantes
Anne Hathaway ha completado el look con unas botas de tacón alto y punta afilada, también de Armani, confeccionadas en piel. Para romper el monocromatismo del conjunto ha elegido un bolso de color morado que añade un inesperado toque de contraste. Las joyas, por su parte, han sido piezas doradas de Bvlgari, una elección habitual en la actriz y que aporta un punto de sofisticación clásica al look.
Andy Sachs, Runway y una película que cambió la moda en el cine
La referencia a Andy Sachs seguramente sea intencional. Desde su estreno en 2006, El diablo viste de Prada se ha convertido en una auténtica película de culto para los amantes de la moda. Dirigida por David Frankel y basada en la novela de Lauren Weisberger, la historia narraba la experiencia de una joven periodista que termina trabajando como asistente de la temida editora de la revista ficticia Runway.
Con Meryl Streep en el papel de Miranda Priestly y Emily Blunt como la afilada Emily, la película funcionó como un reloj y se convirtió en un éxito inmediato. La cinta obtuvo dos nominaciones al Oscar: una para la interpretación de Meryl y otra para el espectacular vestuario diseñado por Patricia Field. Desde entonces, la película no solo ha inspirado innumerables referencias culturales, sino que incluso ha tenido su propia adaptación musical en teatros de Londres y Nueva York.
El esperado regreso: El diablo viste de Prada 2
El universo de Runway volverá muy pronto a los cines. Tras años de rumores, la secuela de la película ya es una realidad y se estrenará el 30 de abril en España, coincidiendo prácticamente con el vigésimo aniversario del filme original.
El rodaje comenzó el 21 de julio en las calles de Manhattan y está siendo seguido de cerca por fotógrafos que documentan cada look del reparto. En esta nueva etapa, el vestuario está en manos de la diseñadora de vestuario Molly Rogers —conocida por su trabajo en And Just Like That…—, que toma el relevo de Patricia Field. Las primeras imágenes del rodaje ya han dejado ver a Anne Hathaway con looks firmados por diseñadores como Phoebe Philo, Ralph Lauren, Jean Paul Gaultier o Gabriela Hearst, además de bolsos de Valentino.
¿Un guiño a Andy Sachs antes del estreno?
Por eso, el traje azul petróleo que Anne Hathaway ha elegido para su intervención en Naciones Unidas puede interpretarse como algo más. Al igual que ha hecho Margot Robbie durante la promoción de Cumbres Borrascosas con su famoso method dressing, Anne Hathaway parece estar recuperando sutilmente la estética de Andy Sachs en el periodo previo al estreno de la secuela.
Una estrategia mucho más discreta, pero igualmente efectiva: demostrar que, casi veinte años después, la asistente más famosa de Runway sigue siendo uno de los personajes más influyentes en la historia del cine de moda.














