Ganadora del Oscar por Shakespeare in Love, empresaria wellness y rostro habitual de las alfombras rojas más memorables de los noventa, la actriz Gwyneth Paltrow ha decidido hacer algo que pocas estrellas de su talla se atreven: abrir las puertas de su archivo personal. La actriz subastará algunas de las piezas más emblemáticas de su armario en una venta organizada por Julien’s Auctions bajo el título “Bold Luxury: Gwyneth Paltrow Lexicon of Style & the Archival Edit”, que se celebrará los días 24 y 25 de marzo en el hotel The Peninsula Beverly Hills.
El gran gancho histórico de la subasta no es el vestido rosa con el que ganó el Oscar en 1999 —que conserva—, sino los bocetos originales de Ralph Lauren del icónico diseño que marcó un antes y un después en la alfombra roja. Junto a ellos, saldrán a puja vestidos de Alta Costura, joyas cargadas de simbolismo y piezas que resumen distintas etapas de su vida, desde su era dosmilera hasta sus años vinculados al universo Marvel. Parte de lo recaudado se destinará a World Central Kitchen, la ONG fundada por el chef José Andrés, dedicada a llevar comida a comunidades afectadas por desastres naturales y crisis humanitarias.
El vestido rosa que no se va… pero casi
En 1999, cuando subió al escenario para recoger el Oscar por su papel en Shakespeare in Love, Gwyneth Paltrow llevaba un vestido rosa empolvado de Ralph Lauren que se convirtió instantáneamente en uno de los looks más recordados de la historia de los premios. La actriz no se desprende de aquella pieza, pero sí ha decidido poner a la venta los dibujos originales del diseñador, auténticos documentos de archivo que capturan el momento previo a la creación de un icono.
También se podrá adquirir otro vestido rosa inolvidable: el diseño asimétrico de Ralph & Russo que lució en los Oscar de 2015, así como un vestido negro de ante firmado por Christian Dior que llevó en 1999.
De Versace a Marvel: las distintas vidas de un armario
Entre las piezas estrella figura el vestido ombré de Versace que lució en los Country Music Awards de 2010, reflejo de su etapa musical tras proyectos como Country Strong. También aparece un traje corto plateado personalizado de Giorgio Armani que llevó en la premiere de Iron Man 2, guiño directo a su etapa como Pepper Potts en el universo Marvel.
Otra joya de archivo es un vestido de la era John Galliano para Dior, que originalmente desfiló en pasarela con Gisele Bündchen y que Paltrow vistió en la inauguración de la LVMH Tower en 1999.
Joyas con nombre propio
Más allá de la Alta Costura, la subasta incluye piezas profundamente personales: un anillo de oro amarillo de 18 quilates con la palabra “Gwyneth” en cursiva y un collar de 14 quilates con las iniciales A y M, en referencia a sus hijos, Apple y Moses.
¿Por qué desprenderse de objetos tan simbólicos? La respuesta tiene que ver con un momento vital de transición. Tras vender su casa en Los Ángeles y perder parte de sus pertenencias en el incendio de un trastero, la actriz sintió la necesidad de dejar ir. "Tengo cosas increíbles, me gustaría hacer una gran venta de garaje“, confesó entre risas. Fue su amiga Rashida Jones quien le sugirió contactar con Julien’s.
“Las cosas tienen energía”
Más allá de la logística, hay una filosofía detrás. “Creo que las cosas, las pertenencias, tienen energía”, explicó. También recordó una anécdota sobre un conjunto gris de Versace que llevó a la Casa Blanca durante la era Clinton. “Tengo una foto con ese look sujetando un cigarrillo fuera de la Casa Blanca", relató con ironía.
La subasta es un relato través de objetos. Desde la joven actriz que conquistó Hollywood hasta la empresaria que hoy defiende causas humanitarias, cada pieza encapsula una etapa. Y ahora, por primera vez, esos fragmentos de historia cambian de manos.













