El suyo es posiblemente uno de los vestidores más coloridos de los palacios europeos. Y es que si algo ha demostrado la reina Máxima durante los más de doce años que lleva en el trono junto a su esposo, el rey Guillermo Alejandro, es que no teme al color ni a los estampados. Algo que la monarca de los holandeses ha vuelto a dejar claro durante la visita oficial de tres días a Estados Unidos con su marido, un viaje que llegaba a su fin este miércoles 15 de abril y al que se ha llevado una maleta con diseños que no han pasado desapercibidos.
Entre las diferentes prendas que ha lucido al otro lado del Atlántico, resulta especialmente curioso cómo la soberana de Países Bajos ha dado preferencia a tres colores: el rojo, el verde y el naranja. Tonalidades que los medios internacionales han asociado a las de un semáforo y que, más allá de la simple anécdota, podrían esconder un mensaje. Analizamos los conjuntos más destacados de Máxima de Holanda en Estados Unidos para desgranar, con la ayuda de expertos en moda, su significado.
Tras el paso del rey Guillermo Alejandro por la Conferencia Bilderberg este durante el pasado fin de semana en Washington DC, el matrimonio aterrizó en Filadelfia. Para esta primera aparición pública en su viaje, Máxima sorprendió con un brillante look que era toda una declaración de intenciones: no pensaba pasar desapercibida. Se trataba de un conjunto firmado por Jan Taminiau, en un luminoso color verde esmeralda, compuesto por un traje de chaqueta y un chal a juego, una pieza que destaca por el delicado trabajo de pedrería y piedras brillantes que adornan la prenda.
Lo hizo de nuevo en Filadelfia durante una visita guiada por el Independence Hall, reciclando un vestido verde de largo midi yoriginal escote drapeado que recrea un lazo. Este diseño lo firma el diseñador danés Claes Iversen, uno de sus favoritos. Y no, no es la primera vez que lo lleva. De hecho, fue su elección para participar en la ascensión al trono del gran duque de Luxemburgo, Guillermo, y la gran duquesa, Stéphanie, el 3 de octubre de 2025.
Para reunirse con Donald y Melania Trump en la Casa Blanca, la soberana eligió este vestido de cuello a la caja, manga francesa y silueta entallada que incorpora un detalle drapeado diagonal finalizado en una especie de péplum. Una creación de la firma Claes Iversen que no habíamos visto hasta ahora. "No sorprende que haya querido optar por un tono vitamina para esta cita tan esperada", asegura Paula Callejo, experta en moda de ¡HOLA! "Esta tonalidad suele asociarse con una mezcla de energía y calidez. Es un color que llama la atención y transmite dinamismo, cualidades que encajan a la perfección con la personalidad de Máxima, pero, además, es el que representa la monarquía en Países Bajos".
En Miami, última parada en este viaje de tres días, la reina Máxima impactó con el que posiblemente haya sido el look más llamativo de este itinerario. "Ha hecho de los colores vibrantes una de las grandes señas de identidad de su estilo", explica nuestra experta. Y así lo dejaba claro con este conjunto en verde neón de la firma Natan, formado por una voluminosa falda con detalle de pliegues y lazo en la cintura, junto a un jersey a tono de cuello redondo. Un color que, además, se asocia a la esperanza y a la renovación.
También en Miami y para visitar el Pérez Art Museum, la aristócrata se decantó por un color intenso. En esta ocasión completaba el trío cromático con este mono largo y fluido en color rojo. "Proyecta decisión, seguridad, empoderamiento. Las mujeres que lo utilizan en sus looks son aquellas que están satisfechas y seguras con su imagen y quieren reflejarlo", explica a FASHION la consultora de imagen perosnal, Elena García. "Sin duda el rojo es un color que nos expone ante los demás, simboliza una personalidad que no teme ser vista"