El edificio Fórum de Barcelona acoge esta 40º edición de los Premios Goya. Es la segunda vez que los premios otorgados por la Academia del Cine se celebran en la Ciudad Condal —la primera vez fue en el 2000— y, por eso, cuando Belén Rueda acudió al atelier de Cristina Valenzuela para dar forma al diseño que llevaría esta noche, ambas tuvieron claro que su look debía tener referencias a la ciudad y a Gaudí, pero no querían caer en lo evidente. "La respuesta no fue estética, sino conceptual. Traducir su lenguaje arquitectónico al mundo de la alta costura. La arquitectura es una gran influencia en mis diseños y mi gran pasión", cuenta a ¡HOLA! la diseñadora.
Fue así como nació un vestido compuesto por dos piezas. La primera, un abrigo en raso duquesa color ivory, nace como una superficie arquitectónica: estructural y luminosa. Esta prenda, que busca la verticalidad, ha sido trabajada con un patrón muy depurado para crear una estructura casi sin costuras, para que el resultado sea lo más minimalista posible. "Cada prueba buscaba equilibrio, caída perfecta y una construcción impecable que sostuviera el peso del bordado posterior", cuenta Cristina.
Una vez definido el abrigo, comenzó el desarrollo del bordado. Este detalle que decora las mangas está inspirado en el trencadís, una técnica de mosaico modernista catalán, popularizada por Antoni Gaudí, que consiste en crear revestimientos decorativos uniendo fragmentos irregulares de cerámica, vidrio o azulejos desechados mediante argamasa. "Se realizaron múltiples estudios de fragmentación hasta encontrar un diseño que evocara el mosaico sin reproducirlo. Los tonos piedra, humo y champagne fueron seleccionados tras varias pruebas sobre el ivory del raso de seda", nos cuenta la diseñadora. Cada fragmento ha sido realizado a mano; en total se han invertido 160 horas de trabajo totalmente artesanal.
Bajo esta pieza tan especial, Belén lleva un vestido de silueta columna, en crepé satén ivory, extremadamente sencillo. Y es que una prenda exterior tan especial necesitaba una base casi silenciosa, que permitiera al abrigo contarlo todo.
Para completar el look, la actriz ha llevado unos pendientes de perlas de inspiración Art Nouveau, época de Gaudí, de la firma de joyas Del Páramo Vintage y unos zapatos de Lodi realizados en terciopelo al tono del bordado del abrigo.
Roberto Siguero se ha encargado de su estilismo. Belén ha lucido un maquillaje muy natural; también ha apostado por recoger su melena en un moño de altura media y con acabado texturizado.









