El Teatro Giorgio Armani, el mismo lugar donde se instaló la capilla ardiente el pasado septiembre del fallecido diseñador, se ha convertido este jueves en el escenario donde Emporio Armani ha presentado su colección Otoño-Invierno 2026-2027 con un emotivo desfile bajo el nombre de Maestro. Un título que no deja margen a la interpretación: es un homenaje explícito al fundador y, al mismo tiempo, una afirmación de continuidad en una nueva etapa para la firma.
Esta es la primera colección desarrollada conjuntamente por Leo Dell’Orco, mano derecha del modisto y encargado de sus colecciones masculinas; y de Silvana Armani, su sobrina y actual directora creativa de Armani Privé. Ambos han explicado que han buscado mantener el lenguaje del creador, pero introduciendo matices propios: algo un poco más joven, más dinámico y brillante, en palabras de los diseñadores.
Nicola Lamorgese, Leo Dell'Orco, Silvana Armani y Marco Brunello
Propuestas para el próximo otoño que se articulan en torno a un diálogo natural entre lo masculino y lo femenino. Con el telón de fondo de una escuela de música, hemos visto una variedad de prendas que van desde fracs y gabardinas, pasando por camisas amplias que se superponen con pantalones cropped; bermudas o camisas denim y jeans.
La sastrería —territorio fundamental de la casa— vuelve a ser el eje: pantalones de vestir impecables, chalecos entallados, trajes cruzados y abrigos estructurados construyen una figura firme y depurada democratizando el traje, tanto para hombres como para mujeres, como antaño hizo el genio italiano.
La formalidad británica se percibe en la arquitectura de las prendas, mientras que la sensibilidad urbana italiana aparece en la actitud. Accesorios como las boinas o los bolsos refuerzan esa fluidez entre géneros, utilizados de manera uniforme por sus modelos. La paleta cromática es coherente con el estilo de este sello nacido en los 80 con el objetivo de acercarse a un público más joven: negro, marrón y una amplia gama de grises la dominan con toques de color muy sutiles, como el azul —especialmente en las piezas denim— o el rojo y violeta en los estampados, que aportan profundidad sin romper la sobriedad.