La imagen de la maternidad ha cambiado de un tiempo a esta parte. Cada vez son más las mujeres que deciden ser madres cuando su vida profesional está consolidada, cuando han podido descubrir mundo, emprendido sus proyectos y construido el estilo de vida que desean. Sin embargo, esta transformación social convive con una realidad demográfica: en España, la tasa de natalidad se sitúa en 1,2 hijos por mujer (2023), muy por debajo del 2,1 necesario para el reemplazo generacional, y se estima que en 2050 será uno de los países más envejecidos del mundo, según los datos INE.
En este contexto, en el que ya hay más madres de 40 años que menores de 25, la maternidad a partir de los 40 sigue siendo un reto biológico, pero ya no es un imposible. Gracias a la innovación tecnológica y a la experiencia clínica acumulada durante décadas, la medicina reproductiva ofrece soluciones eficaces y cada vez más seguras. Y es aquí donde la información y la planificación marcan la diferencia, filosofía que guía a Clínicas IVI, que destaca por contar con los mejores especialistas y tecnología de última generación.
La nueva maternidad: madurez y proyecto vital
La edad media a la que las mujeres se convierten en madres en nuestro país supera ya los 32 años. Muchas retrasan la maternidad por motivos profesionales, económicos o personales. Llegan a los 38 o 40 con una decisión firme y una madurez que influye en su proyecto reproductivo. Pero la biología tiene sus tiempos, tal y como explica la Dra. Clara Colomé, directora de IVI Mallorca: “Estos casos de mayor complejidad son los que mayoritariamente vemos en nuestras clínicas; por ello, en IVI estamos especializados en medicina reproductiva de alta complejidad y nuestra forma de abordar cada caso es individualizada”, apunta.
La cantidad de óvulos disponibles disminuye a los 35 años y, a partir de los 38, también su calidad. Esto aumenta la probabilidad de que los embriones presenten alteraciones cromosómicas. La edad materna avanzada es, de hecho, la primera causa de infertilidad femenina. Si a ello se suma alguna patología, como la frecuente endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico, la complejidad puede ser todavía mayor. Por ello, la planificación resulta clave. El análisis de la hormona antimülleriana (AMH) permite conocer la reserva ovárica y orientar la toma de decisiones. Informarse a tiempo amplía opciones.
La reproducción asistida, clave en la natalidad actual
De cada 100 bebés nacidos en España, 10 vienen al mundo gracias a técnicas de reproducción asistida (datos SEF). Lejos de ser una excepción, esta área de la medicina se ha convertido en un pilar de la natalidad. Se recomienda acudir a una clínica especializada tras 12 meses de búsqueda sin éxito o 6 meses si la mujer tiene 35 años o más, y ante antecedentes como abortos de repetición, cirugías previas o tratamientos oncológicos.
Desde su fundación en 1990, Clínicas IVI fue la primera institución médica en España especializada íntegramente en Reproducción Humana. En 35 años, ha ayudado a nacer a más de 250.000 niños en todo el mundo y forma parte del grupo IVI RMA Global, presente en 15 países, en los que suma más de 2.500 profesionales.
Tratamientos adaptados a las necesidades de cada mujer
Entre las opciones disponibles, todas con una evaluación personalizada, se encuentra la Fecundación In Vitro (FIV) convencional o la ICSI, recomendada en casos de infertilidad masculina. Para mujeres mayores de 40, la ovodonación es uno de los tratamientos más eficaces, con una tasa acumulada de gestación cercana al 99% tras tres ciclos (dato general que puede variar según diagnóstico individual).
El objetivo de IVI es ofrecer el mejor tratamiento posible a los gametos de cada mujer o pareja, maximizando sus posibilidades. En este sentido, la seguridad también es prioritaria. Riesgos como la hiperestimulación ovárica se minimizan mediante controles seriados exhaustivos y protocolos adaptados.
Tecnología e innovación al servicio de un deseo: ser madre
La clave del liderazgo de IVI no es casualidad: reside en sus laboratorios de última generación, con estrictos controles de calidad y equipos que permiten monitorizar el desarrollo embrionario con precisión. Además, disponen de test genéticos para detectar alteraciones cromosómicas y optimizar la selección embrionaria. Muchos de los avances desarrollados de forma pionera por IVI, como la transferencia de un solo embrión para aumentar la seguridad, se han convertido en estándares internacionales.
Preservar hoy, decidir mañana
Para aquellas mujeres que aún no están listas para ser madres pero desean mantener abiertas sus opciones, la vitrificación de ovocitos es una herramienta de planificación poderosa. Idealmente antes de los 35 años, permite conservar óvulos con la calidad del momento en que se preservan. Conocer los niveles de AMH, junto con un recuento ecográfico de folículos antrales, ayuda a determinar el mejor momento para hacerlo.
IVI ha ido un paso más allá con My IVI Prediction, un software de inteligencia artificial que evalúa de forma personalizada la calidad de los ovocitos y calcula la probabilidad de tener un bebé combinando edad y variables biológicas. Por su parte, My IVI Genetic incorpora un carrier screening, una prueba genética que analiza si una persona es portadora de mutaciones en determinados genes asociados a enfermedades hereditarias recesivas (aunque no presente síntomas), lo que permite conocer el riesgo de transmisión a la descendencia. Esta información facilita estimar cuántos ovocitos serían necesarios para aumentar las probabilidades de éxito futuro y planificar el tratamiento de forma más precisa y personalizada.
Cada historia es única, pero todas comparten un mismo punto de partida: el deseo de formar una familia. Si llevas tiempo intentándolo sin éxito o si quieres informarte sobre cómo planificar la maternidad, puedes dar el primer paso en IVI y descubrir todas las opciones disponibles.












