Vuelta al trabajo

¿Cómo nos afecta el síndrome postvacacional?

Tras las vacaciones toca recuperar las responsabilidades laborales, una situación que en muchos casos es difícil de gestionar

Por hola.com

Atrás quedaron, para la mayoría, las tardes de playa, los paseos relajados y los días de descanso. Es momento de volver al trabajo y no todos lo afrontamos de igual manera. Según datos recogidos por Lee Hecht Harrison, división del Grupo Adecco y líder global en el acompañamiento a las organizaciones en sus procesos de transformación, "el 41% de los trabajadores reconoce que está sufriendo o sufrirá el síndrome postvacacional al reincorporarse al trabajo tras el periodo vacacional, 4 puntos porcentuales más que el año anterior, cuando se situaba en el 37%". En cuanto al 59% restante, pese a no experimentar los efectos de este síndrome, un importante porcentaje admite que tendrá una "difícil adaptación al orden y la rutina".

Condicionantes y síntomas

El síndrome o depresión postvacacional se refiere a la sensación de falta de energía, la desmotivación o la tristeza que sufren algunos trabajadores al reincorporarse al trabajo después de un período de descanso. Nadie se salva de poder padecerlo pero, bien es cierto, que existen algunos perfiles más propensos a experimentar esta dificultad. Uno de los factores más vinculantes es la duración de las vacaciones, pues a más tiempo más complicado recuperar los hábitos anteriores. Otro, el ambiente laboral al que nos reincorporemos. En aquellos casos en los que el entorno sea hostil, no hay buenas relaciones con jefes o compañeros, la dinámica de trabajo sea rutinaria o ya no haya motivación, se es más proclive a caer en esta depresión postvacacional.

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Además, existen condicionantes personales y emocionales que nos hacen más o menos fuertes ante estas situaciones de ruptura y que, de igual manera, inciden en casos como el que ocupa. Si no tenemos capacidad de frustración o habilidades resilientes, que nos permitan afrontar los cambios de manera constructiva, difícilmente vamos a vivir la vuelta al trabajo y la rutina con una actitud positiva.

Los síntomas más frecuentes son apatía, falta de energía, cansancio o dificultad para concentrarse en las tareas, aunque también se pueden dar emociones de tristeza, estrés, nerviosismo y hasta trastornos de sueño. En casos graves, se llega a tener ataques de ansiedad, malestar generalizado o dolores de cabeza. Estos efectos pueden durar de 2 a 4 días a meses, en el caso de los cuadros más graves.

Consejos para evitarlo y/o combatirlo

Solo con aplicar unos cambios en los días previos a la reincorporación es posible evitar, en gran medida, sufrir ese síndrome postvacacional, dado que haremos una transición mucho más llevadera. De sufrirlo, tampoco dejes de repasar estos consejos:

  • Reajusta tu horario de sueño de manera gradual unos días antes de volver al trabajo
  • Reparte los días de vacaciones con el fin de evitar tres o cuatro semanas seguidas de descanso. Se dice que a los 21 días se generan los hábitos y, entonces, es mucho más complicado
  • No volver el día antes de empezar a trabajar y tomarte unos días para regresar a tu entorno y recuperar, poco a poco, la rutina
  • Levántate un poco antes los días de trabajo. De esta manera arrancarás el día sin agobios y favorecerá tu actitud
  • Evita volver con grandes cargas de trabajo, la transición debe ser gradual
  • Busca aspectos positivos que te permitan agarrarte a la motivación
  • Pon en marcha hábitos saludables como la actividad física o la buena alimentación